La Comunidad cede un espacio en Moncloa

Bidiscount monta un ‘bazar’ virtual en el metro de Madrid

Instala pantallas inteligentes similares a las de Tesco en el metro de Seul

Cristina Martín, Alberto Mingo, Sandra Cerqueira, Enrique Uviedo y Luis Nieto, los cinco fundadores de Bidiscount, junto a una pantalla inteligente en el intercambiador de Moncloa, en Madrid.
Cristina Martín, Alberto Mingo, Sandra Cerqueira, Enrique Uviedo y Luis Nieto, los cinco fundadores de Bidiscount, junto a una pantalla inteligente en el intercambiador de Moncloa, en Madrid.

Los avances tecnológicos llegan poco a poco al sector de la distribución. Cupones descuento, compras colectivas por internet, carritos inteligentes... La nueva empresa española de comercio electrónico Bidiscount, creada por exalumnos del Instituto de Empresa, han llegado a un acuerdo con el Consorcio Regional de Transportes de Madrid para poner en marcha escaparates virtuales en el intercambiador de Moncloa para que la gente pueda hacer compras con el móvil.

La idea se les ocurrió tras ver cómo Tesco había instalado en varias estaciones del metro de Seul paneles inteligentes que permitían a los viajeros hacer la compra sin la necesidad de acudir a la tienda tradicional. “Estudiamos el caso e hicimos un plan de negocio adaptado al mercado español”, cuenta Cristina Martín, directora comercial de Bidiscount.

La diferencia entre ambos proyectos está en que mientras el gigante británico Tesco ofrecía productos perecederos, Bidiscount oferta productos con descuento (ropa, cosmética, entradas de conciertos). La directiva aclara, sin embargo, que la tecnología y la mecánica de funcionamiento del escaparate-tienda virtual es la misma: el usuario solo tiene que acercarse a las pantallas (hay tres en Moncloa) y escanear con su smartphone los códigos QR que van asociados a un producto. Para ello, previamente habrá de descargarse a su móvil un descodificador de este tipo de códigos (ya hay muchos).

Una vez hecho esto, la persona ya puede seguir su viaje en autobús o metro mientras elige las características del producto y el modo de pago (tarjeta bancaria o Paypal) para después comprarlo. “El producto llega al cliente entre 24 o 72 horas, según la modalidad de entrega que elija”, añade Martín, que destaca que Bidiscount se encarga de gestionar toda la logística.

La ejecutiva explica que actualmente Bidiscount no paga nada al consorcio regional de transporte de Madrid porque les han cedido el espacio del intercambiador de Moncloa para hacer un piloto de seis meses y poder probar esta vía de negocio. “No tenemos claro cuál va a ser el retorno y la aceptación, pero la idea es que pasado ese plazo les pagaremos una cantidad fija que pactaremos con ellos”, añade. Martín señala que el objetivo de su compañía es llevar el proyecto a nuevas ubicaciones en la red de transporte de Madrid. “Ya estamos en conversaciones con el consorcio para ver otras ubicaciones. Buscamos zonas de espera, donde la gente pase en torno a 8-10 minutos esperando a coger un transporte”, dice.

Bidiscount ha invertido 90.000 euros en el proyecto y confía en su éxito por varias razones. “Primero, porque el comercio electrónico ya factura en España 9.000 millones y aumenta un 25% anualmente; segundo, porque cada vez es más común que la gente lleve un smartphone. Y, tercero, porque la gente cada vez tiene menos tiempo para ir a comprar y con esta fórmula vamos donde está el usuario [por el intercambiador de Moncloa pasan cada día 210.000 personas], le facilitamos la tarea y le ahorramos tiempo”.

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