El alquiler será un "instrumento significativo" para la sociedad

El nuevo plan de negocio de Sareb prevé pérdidas solo para este año

Calcula que su presencia en el mercado inmobiliario será del 4%

El alquiler será “un instrumento significativo” para la sociedad, dice Romana

Belén Romana, presidenta de Sareb.
Belén Romana, presidenta de Sareb.

Sareb cuenta en su cartera con la nada despreciable cifra de 197.474 activos traspasados de la banca nacionalizada –Bankia, Catalunya Banc, Novagalicia y Banco de Valencia y Banco Gallego– como de la que ha recibido ayudas –BMN, Liberbank, Caja3 y Ceiss–. Y será en los próximos días cuando realice su primera operación importante de venta de activos. Será su estreno y será un adelanto de lo que se puede esperar de este conocido como banco malo.

De momento, según explicó su presidenta, Belén Romana, en los cinco primeros años de vida de la sociedad venderá, según sus previsiones, casi la mitad de su cartera de viviendas, unas 42.500 unidades. Además, estima que una parte de las viviendas se destinen a su alquiler. La venta como el alquiler tienen como destinatarios no solo los grandes inversores, sino también a particulares que quieran comprar una vivienda. Para ello, Sareb cuenta con la red de oficinas de los bancos que han traspasado sus activos tóxicos a la sociedad y con otros canales que posee, ya sea mediante Socimis u otro tipo de sociedades.

El alquiler, de hecho, será un “instrumento significativo” para lograr el objetivo de lograr la rentabilidad del la sociedad, según aseguró Belén Romana.

Además del alquiler y de la venta de viviendas antes de 2018, Sareb prvé el repago del 49,9 % de su deuda subordinada (senior), que asciende a 3.600 millones, y una reducción del 44% de su balance, que es de unos 55.000 millones. Su balance cuenta con 39.000 millones de euros en préstamos y 11.000 millones en activos inmobiliarios.

El plan contempla que la desinversión de activos alcance los 53.000 millones de euros, mientras que los cobros e ingresos de los préstamos podría ser algo superior a los 22.000 millones de euros.

El nuevo proyecto de negocio a 15 años –2013 a 2027– establece una rentabilidad anual media para los accionistas de entre el 13% y el 14%, similar a la que establecía el documento inicial. Esta rentabilidad corresponderá tanto para los accionistas privados de la socidad como para el Estado, el principal inversor, aunque cuenta con menos del 50% de su capital.

A diferencia del anterior plan el actual solo prevé pérdidas durante el presente ejercicio. “En algunos escenarios se pueden producir pérdidas no significativas que no afectarán a la rentabilidad”, destacó el director general, Walter de Luna. En contra de lo que aseguran algunos de sus potenciales rivales en el sector inmobiliario y bancario, que creen que será un referente para marcar los precios de la vivienda, Romana insistió en que Sareb será un “jugador más” en el mercado. Y para argumentar su tesis dijo que según los cálculos que manejan “vamos a ser menos de un 4% del mercado. No vamos a ser quienes generemos los precios, sino un actor más que compita con los demás y venderemos a precio de mercado para conseguir nuestros objetivos”, apuntó la presidenta.

La directiva explicó que miembros de Sareb han mantenido conversaciones con Bruselas para explicar los cambios que se han producido en el plan de negocio y ha avanzado que estas reuniones han generado “una impresión muy positiva”. Sareb cuenta con 107.000 activos inmobiliarios (unidades), de los que 76.000 son viviendas vacías acabadas, algo más de 3.000 están en construcción, 6.300 en alquiler y 14.900 corresponden a suelo.

El plan de negocio de Sareb es un plan de desinversión, ya que el fin de esta sociedad es vender todos los activos que ha recibido de los bancos que han recibido ayudas públicas.

Como fijaba el anterior plan Sareb no tiene una estrategia definida para las viviendas todavía sin construir o en desarrollo y estudiará “caso a caso” cuál es la mejor salida –finalización de la obra, demolición o venta–.

Un código de comportamiento

Para evitar cualquier suspicacia y predicar con el ejemplo –sus directivos presumen de la transparencia de Sareb–se están aprobando una seríe de códigos de comportamiento que afectan a sus accionistas, empleados y gestores. Lo que se pretende así es evitar conflictos de intereses. El 20% de los accionistas privados de Sareb son internacionales. Belén Romana hizo ayer hincapié en que de aquí a dentro de 15 años la situación puede cambiar. “Nuestros inversores nos apoyan plenamente. Es un accionariado de calidad, pero es posible que en 15 años cambie. Estaremos abierto a quienes quieran entrar, pero nuestro objetivo no es la captación de capital, sino desinvertir”. Sareb tampoco descarta tener que acudir al desahucio en alguna ocasión, pero será el último extremo. Analizará con las entidades los casos de desahucio “con cumplimiento estricto de la Ley”, declaró.

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