El desafío de cuadrar las cuentas públicas

Madrid y Cataluña afinan sus estrategias de negociación

Mas no presentará los Presupuestos de 2013 al menos hasta abril

Afronta el pago de 5.419 millones en vencimientos de deuda en tan solo un mes

Madrid y Cataluña afinan sus estrategias de negociación

Cataluña no está dispuesta a dar su brazo a torcer en la pugna que mantiene con la Administración central. La declaración soberanista o el euro por receta, recurrido por el Estado ante el Constitucional, fueron el prólogo de las desavenencias entre ambas administraciones, que se han enconado definitivamente con la imposición del límite de déficit del 0,7%del PIB para este año.

El gran esfuerzo de recorte de gasto (las subidas de impuestos han tenido un efecto muy limitado) realizado por algunas autonomías les ha permitido rozar el límite en 2012 (1,5% del PIB), pero el margen para subir impuestos o eliminar más gasto es cada vez más limitado. Esa es la argumentación utilizada por Cataluña en su nueva batalla con Hacienda.

El Gobierno catalán cerró el pasado ejercicio con un déficit del 1,96%, convirtiéndose en una de las cinco autonomías que incumplieron. Pese a ello, el presidente autonómico, Artur Mas, siempre ha puesto en valor el ajuste de 4.000 millones realizado ese año y ha acusado al Ejecutivo de asfixiar a Cataluña con la imposición de una senda de consolidación fiscal imposible de cumplir, ya que le obligaría a asumir un nuevo ajuste de 4.000 millones para este año. “Tengo la sensación de que antes de mayo, la UE se avendrá a relajar ese máximo a España y por eso es mejor esperar hasta abril para presentar los Presupuestos Generales de 2013”, apuntó ayer el consejero de Presidencia, Francesc Homs, en una entrevista en Catalunya Radio. “No podemos presentar los Presupuestos, porque podría ser que los presentáramos ahora y luego los tuviéramos que modificar. Entregar ya las cuentas supondría también que la Generalitat perdiese capacidad de presión política sobre el Gobierno”, remachó.

Las cumplidoras piden su parte

Solo cinco de las 17 comunidades autónomas (Cataluña, Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, y Baleares) no alcanzaron en 2012 el déficit del 1,5% del PIB marcado por Hacienda.

Las restantes doce sí lo hicieron, lo que supuso un ajuste sin precedentes en el caso de Castilla-La Mancha (que pasó de un déficit del 7,87% al 1,53% del PIB en un año) o Extremadura (que pasó de un 4,73% a un 0,69%).

Este último grupo está dispuesto a vender muy caro su logro y quiere que así se lo reconozca Hacienda, más aún cuando muchas de ellas no han recurrido al FLA para evitar ser estigmatizadas y penalizadas por los mercados. Algunas de las propuestas que se han sugerido desde algunas autonomías es que se relaje más el objetivo de déficit para aquellas autonomías que hayan cumplido e incluso se ha planteado la posibilidad de establecer objetivos de déficit individuales para cada autonomía, en función de sus principales indicadores económicos.

En mitad de esa negociación por conocer los ajustes que deberá realizar este año, Cataluña se encuentra con un grave problema de tesorería, lo que le ha obligado a dejar de pagar a algunos de sus proveedores, como las oficinas de farmacia. Este colectivo ya ha anunciado movilizaciones para el próximo jueves, pese al anuncio de la Generalitat de Cataluña de empezar a saldar esa deuda. Una situación de desajuste que puede verse agravada entre el 4 de abril y el 3 de mayo. En esos treinta días tiene que hacer frente a vencimientos de deuda por importe de 5.419 millones de euros, lo que representa el 70% del total previsto para todo este ejercicio.

Para subsanar los problemas de tesorería, Cataluña ha solicitado al Ejecutivo central fondos por valor de 9.173 millones con cargo al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), lo que supone una tercera parte del total de los recursos consignados este año (23.000 millones)

Con este importe, las autonomías deberán pagar vencimientos de deuda, refinanciar el déficit y pagar a proveedores. La asfixia financiera de Cataluña es el argumento que está siendo utilizado por el Ejecutivo de Rajoy para que Cataluña se pliegue a sus condiciones, como el estricto cumplimiento del 0,7% de déficit o la paralización del referéndum independentista, impulsado por el gobierno de coalición de CiU y ERC. “

Homs negó ayer que el Gobierno central haya ofrecido un pacto presupuestario a Cataluña a cambio de renunciar a la consulta: “Sería como sin nos dijeran: tenéis derecho a comer a cambio de renunciar a la identidad. Esto no se le puede pedir nunca a nadie”.

 

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