El Grupo BFA-Bankia perdió 21.238 millones

Bankia cree que será el único banco que devolverá las ayudas públicas

José Ignacio Goirigolzarri dice que el grupo arranca 2013 “con un balance saneado”

El reto ahora "es hacer de BAnkia una entidad rentable"

Su tasa de morosidad es del 13% tras haber traspasado activos inmobiliarios a Sareb

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.
José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

Borrón y cuenta. Ese es el objetivo del presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. El banquero presentó ayer los resultados de BFA-Bankia correspondientes a 2012. Durante ese ejercicio perdió 21.238 millones de euros, de los que 19.056 millones corresponden a Bankia (el banco que cotiza). Pese a lo abultado de los números rojos Goirigolzarri explicó que todos los datos de la cuenta de 2012 están dentro de lo previsto y anunciado en noviembre, cuando Bruselas aprobó su plan de reestructuración y recapitalización tras recibir ayudas europeas por casi 18.000 millones de euros, que se suman a los 4.465 millones que recibió un año antes del FROB, aunque en este caso el Gobierno ya las ha computado como pérdidas.

El ejecutivo, que desembarcó en Bankia en mayo de 2012, también confirmó el objetivo del banco de ganar 800 millones este año como prevé el plan de recapitalización. Aunque bromeó “estamos a principios de año y ya habrá tiempo de cambiarlo” si empeora la situación económica del país. La razón es que Bankia es ahora una entidad saneada, según insistieron reiteradamente sus directivos. En 2012 destinó a este objetivo 26.845 millones de euros, que incluyen los ajustes derivados del traspaso de activos inmobiliarios a Sareb.

El reto de gestionar una morosidad del 13% sin activos tóxicos

Si las pérdidas que registró Bankia el pasado año están en línea con lo previsto, según argumentó varias veces su presidente, no ha ocurrido lo mismo con la fuga de depósitos ni con la tasa de morosidad. Los créditos impagados en Bankia suman el 13% del total, un porcentaje muy alto, puede que sea el más elevado del sector si se tiene en cuenta que un año antes su mora fue del 7,6% y que en diciembre pasado el banco traspasó a Sareb prácticamente todos sus activos inmobiliarios y riesgo con promotores importantes. En concreto, 22.317 millones de euros. José Sevilla, número dos de Bankia, explicó este crecimiento en una nueva reclasificación de la morosidad del crédito. La exposición inmobiliaria de la entidad alcanza ahora los 5.500 millones, de los 2.600 corresponden a crédito promotor y 2.900 millones a activos inmobiliarios. El peso del crédito promotor ha pasado del 17,2 % al 3,3%. Ha refinanciado créditos por 19.000 millones, el 13% del total, con un 25% de cobertura.

Pese a la papeleta que supone para un banquero presentar pérdidas en su entidad, o quizá por ello, Goirigolzarri aprovechó la presentación para lanzar varios mensajes a los accionistas, a los clientes del banco, al contribuyente e incluso a la competencia, sobre todo a aquellas entidades que están creciendo con la compra de firmas nacionalizadas o al arañar cuota a las antiguas cajas.

Ahora la entidad es “radicalmente diferente a la de hace nueve meses y la solvencia no es inferior a la de ningún banco de este país”, remarcó Goirigolzarri. Su core capital o capital principal es en la actualidad del 9%, el mínimo exigido por el Banco de España, aunque pasará al 9,4% una vez que se produzca el canje por acciones de las participaciones preferentes y deuda subordinada en poder de sus clientes. En este sentido, el vicepresidente portavoz del FMI, William Murray, señaló ayer que “el sistema bancario español es uno de los más fuertes de Europa”, tras ser cuestionado sobre el posible impacto sobre la estabilidad que pudieran tener las pérdidas de 19.193 millones anunciadas por Bankia.

Rentabilidad

Goirigolzarri añadió que “nuestro reto ahora es hacer de Bankia una entidad rentable”. Tiene que convencer a los accionistas para que mantengan su inversión pese a la exageradas pérdidas de valor que sufrirán. El grupo tiene pendiente realizar una ampliación equivalente a las ayudas públicas recibidas.

Cierres en Madrid y Comunidad Valenciana

El grupo cerrará este año entre 1.100 a 1.200 oficinas, pero prevé hacerlo de forma ordenada razón por la que ha comenzado por clausurar sucursales en Madrid y en la Comunidad Valenciana. El objetivo es que el ajuste finalice el 31 de mayo en ambas regiones, que representan dos terceras partes de Bankia. En concreto se cerrarán 368 oficinas. El objetivo es que a finales de año o a más tardar el primer trimestre del que viene el grupo cuente en toda España con unas 1.888 sucursales, que previsiblemente lucirán la marca única de Bankia antes del verano. La dirección del grupo quiere acelerar su ajuste de oficinas para disipar incertidumbres”.

Unos activos “apetitosos” para su venta y otros “menos”

Bankia debe vender toda su cartera de participadas como parte del plan de reestructuración que aprobó Bruselas. Pese a ello, el grupo no quiere malvender esos activos. “No tenemos ninguna prisa”, declaró Goirigolzarri en referencia al inicio de estos procesos de desinversión. El directivo reconoció que Bankia tiene activos “apetitosos”, y otros “menos” para los inversores. Y entre los que han despertado más interés y cuya venta puede culminar en el segundo o tercer trimestre está su filial de Estados Unidos, City National Bank (CNB) de Florida. Su subasta, cuyo proceso se inició hace unos días, ha despertado gran interés. Goirigolzarri cree que pujarán más de una docena firmas, razón por la que prevé “un gran éxito”. BBVA, Sabadell y Popular estarían interesados en CNB, que en 2012 ganó 142 millones de euros (25,6 millones en 2011).

Bruselas no cede y valora la acción de Bankia en un céntimo, lo que puede provocar una vez que se produzca el canje una caída en picado de su cotización. Ante ello, Goirigolzarri aseveró que “la cotización va a ser completamente diferente”. Y es que el objetivo es “generar valor para los accionistas”.

El directivo considera que Bankia, que ha recibido 23.000 millones en ayudas y cuyos accionistas –unos 350.000– van a perder casi toda su inversión, tiene “la obligación y el compromiso” de devolver las ayudas y así “rentabilizar la inversión del Estado. El objetivo de Bankia es que a finales de 2014 ó 2015 pueda dar una alternativa real para que el Gobierno pueda poner en valor su participación. Eso nos gustaría”, subrayó.

Goirigolzarri sorprendió al afirmar que Bankia es el único banco nacionalizado que puede devolver las ayudas públicas que ha recibido. “Si se vende a otro banco no se recuperan las ayudas”, aclaró el ejecutivo en alusión a las compras que está realizando la banca sana de las firmas más débiles a través de subastas.

El negocio de Bankia “está estabilizado en la actualidad, después de las turbulencias muy importantes sufridas entre mayo y octubre en el contexto de la nacionalización” , declaró. “La marca está golpeada, pero la transformación de la entidad ha sido radical”. Estos fueron algunos de los mensajes, pero hubo muchos más durante la rueda de prensa.

La nacionalización de Bankia supuso una sangría para el banco, que han aprovechado el resto de los bancos sanos, sobre todo Santander, que ha sido el que más aumentó en depósitos en 2012. La salida de depósitos de Bankia se situó en 14.148 millones y 378 millones en pagarés, pero el banco señala que esta fuga de clientes –tiene 7,5 millones– y ahorros se ha detenido, e incluso en enero y febrero se ha recuperado el ritmo de captación de marzo del pasado año.

El total de recursos de clientes en balance cayó un 22,5%, hasta los 163.880 millones. En cuanto a su volumen de créditos netos se situó en 134.177 millones, un 27,1% menos. Esta cartera se reparte en un 60% particulares, un 30% empresas, un 7% sector público y un 3% promotor. Este último segmento representaba un 17,2% al cierre de 2011. El grupo presume, como todos los bancos nacionalizados, de arrancar el año con más de 40.000 millones, que le permiten cubrir los vencimientos de seis años.

El traspaso de activos tóxicos a Sareb, unido al desapalancamiento del crédito, también influyen positivamente en su ratio de liquidez. Así, la ratio del crédito sobre depósitos se sitúa en el 120,4%, con una reducción del 15,9%.

 

¿Y si se crea un banco público?

Los retos que debe aún sortear Bankia para recuperar la confianza del mercado, los clientes y la plantilla son muy elevados. Una prueba de fuego será la presentación de resultados del primer trimestre o incluso mejor los del semestre, una vez despejadas y solucionadas las grandes incógnitas que aún penden de Bankia y que deben resolverse a finales de marzo.

El canje de la conversión de las participaciones preferentes en acciones es una de las principales incógnitas que inicialmente Bankia esperaba haber resuelto en febrero. Pero los tiras y aflojas entre el FROB y la Comisión Europea sobre la valoración de las acciones de la entidad han retrasado el proceso. Ypese a que el FROB pide un valor mínimo de 0,1 euros por título, todo indica que serán las valoraciones de Bruselas las que triunfarán. La CE tasa cada título de Bankia en 0,01 euros, o lo que suena casi peor, en un céntimo. El mínimo para que el banco pueda seguir cotizando.

Los pequeños accionistas que decidieron acudir a la salida a Bolsa de Bankia en julio del año pasado –casi todos clientes del banco– desembolsaron 3,75 euros por acción. Ahora, estos pequeños inversores deberán decidir si aguantan en el capital del banco o venden sus títulos, lo mismo que los preferentistas. Una decisión que puede ser determinante para el futuro del banco.

Los mensajes optimistas transmitidos ayer por el presidente de BFA-Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, están muy bien. Es un buen comienzo. Pero deben demostrarse con obras, y aunque los mimbres de Bankia se han fortalecido considerablemente con la inyección de ayudas públicas europeas de casi 18.000 millones de euros, aún queda un muy largo recorrido para lograr el objetivo del veterano directivo y su equipo.

El plan estratégico de Bankia para este año pasa por iniciar y casi terminar su reestructuración, por lo menos el grueso del cierre de oficinas –más de 1.100 sucursales–. La salida de empleados, pactada en 4.500 personas, se realizará a lo largo de tres años. Pero tanto los que aguanten el trienio, pero tengan decidido irse en 2015, como los que opten por quedarse deberán estar motivados para reactivar el músculo comercial de Bankia.

La fuga de depósitos de clientes durante 2012 ha sido muy elevada, más de 14.000 millones de euros. Parece que la sangría ha parado, pero será difícil recuperar el terreno perdido, más cuando sus rivales serán casi todos ya entidades sanas que no han necesitado ayudas.

Una de las políticas comerciales que implantará Bankia en los próximos meses será la de dar un giro a su cartera. Incidirá más en los fondos de inversión y de otros productos ligeramente abandonados en los últimos años. Eso sí, este giro comercial irá acompañado de una revisión al alza de sus comisiones. Puede que no suba el precio que cobra ahora por ciertos servicios, pero sí “revisará su estructura de comisiones para implantar una política más acorde con los servicios que presta”. Olo que es lo mismo, puede que comience a cobrar por servicios que hasta ahora carecían de comisiones o a clientes que no cumplan con ciertos baremos que pueden establecer su fidelidad.

Dentro de esta reestructuración y reducción de costes el reto que se ha fijado el banco es volver a ratios de eficiencia comparables con los del resto de sus competidores. Ahora es del 55,7% y espera que en 2015 mejore hasta alcanzar el 45%.

Goirigolzarri está convencido de que la creación de valor del grupo devolverá la confianza a los accionistas para mantener su inversión en Bankia. Aunque deberán esperar hasta 2014 como mínimo para recibir dividendo, según el plan aprobado por Bruselas.

De cualquier forma, Goirigolzarri se ha comprometido con el contribuyente, con el accionista y con el Estado en que Bankia será rentable. Espera que la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se sitúe en el 10% en 2015, año en el que prevé que estaría capacitado para iniciar la devolución de ayudas al Gobierno.

El banquero se arriesgó. Y el que no arriesga no gana. Dijo que Bankia es el único banco nacionalizado que puede devolver las ayudas que ha recibido. Fue claro. El dinero público inyectado a las entidades subastadas y adquiridas por otros grupos no se recuperará.

Y si es así, la pregunta es ¿por qué el Estado no crea un banco público con las entidades nacionalizadas y así el Estado podría recuperar los fondos aportados a estos bancos? La idea no es nueva, e incluso ha sido reclamada por algún partido político y sindicato y ha estado en la mesa del Gobierno. Ahora es una de las alternativas que maneja el Ejecutivo en el caso de que fracase la subasta de Catalunya Banc. Goirigolzarri no quiere entrar en el debate. Es una cuestión de Estado.

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