Automóviles excepcionales

Maserati encara un futuro de gran expansión

El nuevo Quattroporte es el primero de una oleada de futuros modelos

Maserati se encuentra inmersa en una revolución que deberá llevar a la marca a cuadruplicar sus ventas en un periodo de cinco años. Encuadrada dentro del grupo Fiat y bajo la dirección del alemán Harald Wester, la idea es pasar desde los 6.000 vehículos actuales hasta los 50.000 en 2015.

Para ello han remodelado la fábrica que fue de Bertone, están abriendo nuevos concesionarios y han planificado importantes novedades en cuanto a producto. Los más importantes por volumen serán un nuevo SUV llamado Levante (competidor de Porsche Cayenne, BMW X5, etc.) y una berlina que rivalizará con el Jaguar XF o el Mercedes CLS. Pero de momento su última novedad es el nuevo Quattroporte, presentado en el reciente Salón de Detroit.

Varias marcas comercializan berlinas deportivas con líneas afiladas y potentes motores (Aston Martin, BMW, Mercedes-Benz o Porsche), pero la primera de todas la creó Maserati. El Quattroporte de 1964 montaba un motor V8 de 4.1 litros, y sus 256 CV le convirtieron en la berlina más rápida de la época. Ahora la nueva generación, la sexta, es también la más rápida del mercado. Se trata de un modelo completamente nuevo y más grande, ligero, lujoso y potente. Lo mejor es que toda la tecnología que aporta no ha diluido su carácter italiano y ofrece una experiencia de conducción diferente y muy emocionante. Además, la fiabilidad es equiparable a la de cualquier modelo alemán, algo que ya ha quedado de manifiesto con la generación del Quattroporte lanzada en 2004. Como en cualquier vehículo de altas prestaciones, la clave fundamental está bajo el capó.

Se vende con dos motores, ambos biturbo, un V8 y un V6, este último disponible con tracción trasera (como el V8) o también con tracción total. Ambos propulsores son nuevos y los fabrica Ferrari en Maranello. El motor V8 de 3.8 litros tiene una potencia de 530 CV (80 CV más que su predecesor), con lo que esta berlina es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 307 km/h. Por su parte, el V6 de 3.0 litros rinde 410 CV, haciendo posible una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos en la versión tracción trasera, y en 4,9 segundos en la versión tracción total. El comportamiento dinámico se beneficia de un reparto de pesos al 50% entre los ejes delantero y trasero, a pesar de que el depósito de combustible se haya adelantado para crear mayor espacio de carga y permitir la inclusión de la tracción integral.

Tanto los V6 como los V8 montan una caja de cambios ZF automática de ocho velocidades (antes seis) con cinco modalidades de cambio: auto normal, auto sport, manual normal, manual sport y ICE (Increased Control Efficiency). El nuevo modelo mide 5,26 metros de longitud, 16 centímetros más largo que el modelo anterior, con lo que mejora el espacio para los ocupantes, especialmente a las plazas traseras.

El mayor tamaño no ha supuesto un aumento en el peso, y es que gracias a la utilización de materiales ligeros, como el aluminio y el magnesio, se ha disminuido casi 100 kilos el peso en relación al anterior modelo.

En el apartado de consumo, el nuevo Quattroporte también ha mejorado, en parte gracias a una carrocería más aerodinámica. De esta manera el consumo medio homologado del V8 es de 11,8 l/100 km, y de 10,5 l/100 km en el V6.

En el habitáculo, con un diseño muy limpio y unos acabados sensacionales, destaca un display de 8,4 pulgadas en el que es posible manejar de manera intuitiva los diferentes sistemas de control. En España, el V8 cuesta 169.000 euros, mientras que la versión V6 oscila entre los 116.000 y los 125.000 euros.

Un símbolo del estilo y el poder italiano

Los presidentes italianos no viajan en Audi o Mercedes, sino que desde hace décadas emplean el Maserati Quattroporte. Sandro Pertini ya usaba como coche oficial un Quattroporte de tercera generación con un completo blindaje. Los aficionados al cine recuerdan también la aparición de uno de estos modelos en El Padrino III, un coche carismático para uno de los personajes más complejos y fascinantes de la historia del cine. Después llegaron la cuarta generación (1994-2000) y la quinta (2004-2012).

El cliente que elige un Quattroporte quiere lo mismo que los que compran las grandes berlinas alemanas en cuanto a comodidad, seguridad o prestaciones, pero además expresa una visión más rica, mediterránea y romántica de la vida. Es indiscutible que ninguna otra berlina del mercado suena tan maravillosamente como el Quattroporte.