A comienzos de mes lanzo un ERE para 380 trabajadores

Isofotón se declara en preconcurso de acreedores

Isofotón se ha declarado en 'preconcurso' de acreedores, con lo que contará con un plazo máximo de cuatro meses para renegociar su deuda con los bancos y evitar así la suspensión de pagos, según confirmaron fuentes del fabricante de placas fotovoltaicas.

La compañía toma esta decisión después de que a comienzos de mes anunciara un ajuste de plantilla que afectará a 380 trabajadores de los 657 de la fábrica de Málaga.

Isofotón se ha acogido ahora al artículo 5 bis de la Ley Concursal, por el que una empresa cuenta con dicho periodo de cuatro meses para negociar su pasivo con el fin de evitar el concurso, toda vez que se reconoce la insolvencia ante un juez.

A finales del pasado mes de enero, el Grupo Lamaignere, que ofrece servicios logísticos y de transporte internacional de mercancías, informó de que estaba reuniendo a diversas empresas para instar el concurso de acreedores de Isofotón, algo que había encargado al bufete de abogados Martínez Echevarría.

También el despacho V Abogados, especializado en Derecho de los Negocios, instó al juzgado de lo Mercantil de Málaga al concurso de acreedores de Isofotón.

"Isofotón ha reconocido a sus proveedores y acreedores que atraviesa por una delicada situación económica. Desde hace meses, éstos reciben como única respuesta a sus reclamaciones de pago la petición de continuar teniendo paciencia y compresión. Para muchos, la situación se ha vuelto insostenible y han decidido incoar un procedimiento mercantil de concurso de acreedores contra esta empresa", señalaron desde V Abogados.

Por su parte, la Junta de Andalucía ha instado a la dirección de Isofotón a negociar con los trabajadores y le ha recordado que las ayudas que recibió por parte del Gobierno andaluz estaban vinculadas al mantenimiento del empleo.

Los trabajadores, mientras tanto, continúan con sus movilizaciones. Así este viernes, y todos los viernes hasta el 29 de marzo, el comité de empresa de Isofotón y las secciones sindicales de CCOO, UGT y CSIF han convocado un paro contra los despidos.