Suavizará el calendario para no ahogar la actividad

El Ecofin acuerda mantener la disciplina presupuestaria

El proceso de consolidación presupuestaria debe continuar para garantizar la sostenibilidad de la deuda. Así lo acordó ayer el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin), que aprobó las orientaciones sobre crecimiento para 2013.

No hay motivo para la complacencia", señalan las conclusiones aprobadas por unanimidad de los 27 ministros de Economía que componen el Ecofin, incluido el español Luis de Guindos. Todos coincidieron ayer en Bruselas en que la Unión Europea "continúa afrontando retos muy importantes en términos de crecimiento y deuda".

Y sin tomar partido formalmente en el conocido debate sobre austeridad y crecimiento, se decantaron abiertamente por mantener la senda de ajustes seguida en los últimos dos años.

"Unas finanzas saneadas y sostenibles son un prerrequisitio esencial para lograr la confianza del mercado y la estabilidad macroeconómica, y, por consiguiente, el crecimiento", señalan las conclusiones aprobadas por el Ecofin en base al informe anual de la Comisión Europea sobre el crecimiento durante el presente ejercicio.

La contundente declaración del Ecofin llega solo 10 días antes de que la Comisión Europea revise a la baja, por enésima vez, sus previsiones de crecimiento para la zona euro y la mayoría de los socios de la Unión. A pesar del dato, Bruselas considera que no existe apenas margen para variar la política de ajuste seguida hasta ahora.

Sin embargo, Bruselas parece condenada o dispuesta a buscar ese margen tras la publicación de sus previsiones el día 22 de febrero. La CE evaluará a partir de entonces el impacto de los procesos de consolidación en sus respectivas economías. Y aunque los países intervenidos, como Grecia, Portugal e Irlanda, tendrán que seguir cumpliendo los programas de ajuste pactados a cambio de los rescates, el resto de socios espera disponer de mejores condiciones para cumplir sus objetivos presupuestarios.

España negocia ya en ese marco una relajación del calendario de ajuste, que había fijado como objetivo de déficit para este año el 4,5% del PIB y para el año que viene, menos del 3%.

La prórroga de esos plazos parece inevitable a la vista del probable incumplimiento del objetivo de 2012 (6,3%) y, sobre todo, de la profunda recesión que sufre la economía española, con una caída del 1,4% el año pasado y otra de igual magnitud para este año, según los pronósticos de la Comisión.

A cambio de la relajación, España se comprometerá a mantener el acelerado ritmo de ajuste en el déficit estructural (el que no toma en cuenta el impacto del ciclo), que el año pasado fue nada menos que del 3,5% del PIB, un ajuste "excepcional", insiste el Gobierno , si se enmarca en el contexto económico de recesión en el que se llevó a cabo.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aseguró ayer en Madrid que este año se mantendrá el mismo ritmo y el ajuste en términos estructurales volverá a ser de 35.000 millones de euros.

Recuperación

En Bruselas, el titular de Economía, Luis de Guindos, destacó también el ajuste realizado en términos de competitividad y de balanza comercial, que antes de la crisis arrojaba un déficit del 10%. "Esa cifra era un indicador adelantado de que a España le esperaban problemas", explicó De Guindos al término del Ecofin. "Y su corrección actual, es un indicador adelantado de que España volverá a crecer en los próximos trimestres".