El sector adopta "políticas agresivas", con rebajas cercanas al 50%, ante la llegada de Sareb que no prevé tirar más los precios

La gran banca duplica su ritmo de venta de pisos

Los grandes bancos españoles han duplicado la venta de inmuebles durante 2012 gracias a "políticas agresivas" que prevén mantener este ejercicio, en el que comienzan a competir con Sareb, su participada.

La banca española acaba de culminar el año más difícil de su historia reciente, un turbulento ejercicio que tiene como epicentro al ladrillo, ese pecado original que sumió al sector en dudas, hizo necesario desnudar sus balances, pedir un rescate a Europa o crear el llamado banco malo. Los presidentes de los grandes bancos españoles respiraban con cierto alivio en las presentaciones de resultados anuales de las últimas semanas, el mantra común es que "lo peor ha pasado", la penitencia está hecha. Y lo suyo ha costado.

El fuerte saneamiento de los activos inmobiliarios impuesto por el Gobierno ha mermado un 59% los beneficios de Banco Santander, un 44% los de BBVA, un 78,2% los de CaixaBank, un 64,7% los de Sabadell y ha empujado a pérdidas a Popular, que se dejó 2.461 millones, por primera vez. Pasado el trago, sin embargo, las entidades esperan iniciar la senda hacia la normalidad mientras se van deshaciendo de su carga inmobiliaria mediante "políticas agresivas" de venta que ya han empezado a poner en marcha en el último ejercicio. La competencia de Sareb, del que a la vez son los principales socios privados, no parece preocupar al sector, pero supone otro acicate para dinamizar la venta de pisos. Un asunto que en España es ya cosa de la banca y de su célebre participada.

Un claro ejemplo del recrudecimiento de la política comercial del sector es el de Banco Santander, que en 2012 redujo el saldo de su cartera de inmuebles de la entidad en 714 millones, hasta los 7.838 millones. Fue la "consecuencia de una agresiva política de venta de inmuebles" que su propio presidente, Emilio Botín, adelantó que mantendrá en 2013 cuando "va a seguir dando prioridad a la venta de estos activos". De hecho, la entidad se ha fijado como objetivo saldar su stock de pisos entre este año y el próximo, después de vender 33.500 inmuebles durante 2012 (16.000 propios y 17.500 de promotores) aplicando descuentos cercanos al 50%. El banco ya prevé ir más allá, antes de que Sareb "empiece a operar en el mercado de forma eficiente", según reveló a los analistas su consejero delegado, Alfredo Sáenz, que ha reservando 1.000 millones para aplicar descuentos aún más severos para la "venta acelerada de carteras".

Las filiales inmobiliarias de CaixaBank, Servihabitat y Building Center, duplicaron a su vez su actividad en 2013 con la comercialización de 11.830 inmuebles, obteniendo 887 millones de euros por ventas y 695 millones por alquileres, opción, esta última, que logra seis veces más ingresos que el año anterior. Las cifras globales se incrementan hasta los 20.291 inmuebles y los 3.113 millones si se tiene en cuenta la venta de pisos de promotores y el valor original de balance, en lugar del de venta. La cartera restante está valorada en 5.088 millones, de la que un 25% es suelo. El consejero delegado de la CaixaBank, Juan María Nin, aseveró que la suya es "la entidad más agresiva desde el punto de vista de valoración de los activos" a los que aplican un descuento adicional "del 10%" sobre las rebajas que ya se venían aplicando, hasta alcanzar rebajas medios del 45%. Una "política agresiva", coincidió en calificarla Nin, que seguirá vigente en 2013.

BBVA, la única de las grandes entidades que rehusó participar en el capital de Sareb, vendió 12.000 inmueblesen 2012 (8.000 de BBVA y 4.000 de promotores), más del doble que el año anterior, adoptando descuentos medios que superan el 40%. Al igual que han comenzado a hacer otras firmas del sector, la entidad cuenta con una unidad integral que gestiona tanto el riesgo promotor como los adjudicados, y cuya labor comercial, en palabras del banco, está "a pleno rendimiento". A la entidad que preside Francisco González le restan 41.000 inmuebles, que espera ir saldando a buenos precios, pero "acordes al mercado".

Otra entidad que logró doblar sus cifras de venta es Banco Sabadell, que comercializó 14.000 inmuebles el pasado ejercicio, por un valor de 2.234 millones, incluyendo alquileres. La rebaja media de las viviendas ofertadas fue del 43%, una vez ajustados los precios frente a su valor inicial y la entidad prevé "dar continuidad a la misma política" en 2013 "aunque seremos más dinámicos en la movilización comercial", apuntan. Banco Popular, concluyendo con el repaso a las cinco mayores entidades, cierra el ejercicio con la venta de 2.600 viviendas, por un importe de 398 millones, obteniendo 122 millones en plusvalías.

La pauta de las nacionalizadas

Unos ritmos de venta que, en general, duplican los de 2011, por la necesidad de soltar lastre para ahorrar en provisiones y el acicate de competir por los clientes con la banca nacionalizada, a la que el FROB instó a reducir su cartera antes de traspasarla a Sareb. Así, en 2012, Bankia vendió 14.600 inmuebles por 1.600 millones; Catalunya Banc, 8.600 viviendas, por 1.500 millones y Novagalicia 9.973 inmuebles por 1.181 millones.

Un 'know how' que Sareb ha decidido aprovechar devolviendo a la banca nacionalizada los activos que les compró para que sigan gestionando su venta. Todo su stock de vivienda terminada está siendo ofertado ya a particulares en las webs y oficinas de estas firmas, lo que ha llevado esta semana a Santander a volcar su propia cartera en OpenBank, su filial online.

La gran banca deberá aprovechar la experiencia del último ejercicio y sus referida agresividad comercial para paliar un año de ventas que se promete complejo sin el incentivo de las exenciones fiscales por vivienda y con el incremento del IVA del 4% al 10%. Si deciden compensar estas diferencias por vía de precios dependerá de los grandes banqueros. Lo que haga Sareb, cuya presidenta ya adelantó que no tiraría los precios, también. A fin de cuentas son mayoría en su consejo de administración.