Alberto Cerdán, Peluquero

"El futuro pasa por dar servicio los 365 días del año"

A sus 58 años, quiere revolucionar el sector de la peluquería al adaptar los horarios a las necesidades de los clientes. Entre sus objetivos: abrir dos nuevos centros en Madrid y Barcelona y apostar por la red de franquicias.

Alberto Cerdán
Alberto Cerdán

Ha decidido hacerle frente a la crisis trabajando. Desde el 1 de diciembre de 2012, Alberto Cerdán, nacido en Ribaforada (Navarra) hace 58 años, abre su peluquería de lujo en Madrid los 365 días del año. La amplitud de horarios obedece a una adaptación a las necesidades de los clientes, algo que aprendió viendo a su madre, también peluquera. El sencillo ejemplo de su progenitora le sirvió de guía para desenvolverse en el mundo de los negocios. Cuenta con una decena de peluquerías repartidas entre Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canaria que dan empleo a unas 80 personas. Su objetivo para 2013 es abrir dos nuevos centros en Madrid y en Barcelona.

Pregunta. ¿La crisis económica le ha obligado a abrir todos los días del año?

Respuesta. El planteamiento es sencillo. Quien puede costearse hoy día una peluquería es la gente que trabaja, y tenemos que ampliar horarios para ofrecer ese servicio y atender a los clientes. Tenemos que ponernos en la piel del cliente y ahora es cuando más hay que atender a aquellos que son fieles y a los que son potenciales clientes. Es algo que aprendí de mi madre, que en su peluquería atendía a los clientes en cualquier momento.

P. Tuvo claro a qué quería dedicarse...

R. La música que escuchaba de joven era la del secador de casco y el olor que más olía era el de la permanente. Puede ser que todo esto influyera a la hora de decidir mi futuro profesional. Más que una profesión era un estilo de vida. Se hacía negocio con el trueque. La señora de la lechería nos daba un plato de nata a cambio de un peinado. Mi madre trabajaba todos los días del año y mi padre a los 58 años se sacó el título de oficial de peluquería para ayudar también. Nací con sentimiento de prestar servicio.

P. Antes de montar su propio negocio pasó 35 años en Cebado [otra de las peluquerías de referencia en Cataluña].

R. Allí me formé y fue una gran experiencia para mí, porque durante los últimos cinco años llevé la dirección artística. Hace 15 años me independicé.

P. ¿Qué otras medidas ha tenido que tomar debido a la actual coyuntura económica?

R. Principalmente esta. No es solo para poder mantener el empleo, sobre todo hay que ofrecer servicio a los clientes. Nos debemos a ellos. Nuestro target es medio-alto, gente que trabaja, viaja, y tienes que estar a disposición de ellos. Por ejemplo, abrimos a las ocho de la mañana con citas concertadas. Cada vez hay más ejecutivas que necesitan estar arregladas a primera hora de la mañana para una reunión.

P. ¿Cómo ha sido acogida esta decisión por los trabajadores?

R. Toda mi vida he cogido tres o cuatro aviones a lo largo de la semana y siempre tuve claro que lo hacía por mis hijos, para que no les faltara de nada. Por eso cuando te dicen que quieren estar con sus familias, yo siempre pregunto: ¿y quién trabaja? Los empleados han entendido que hay que ser flexibles, que se necesita cambiar horarios, no hacer más horas. No se trata de que todos estén avasallados. Esto es un barco y todos tenemos que remar. Al principio la gente se lo toma regular, a medio plazo bien y a largo plazo mucho mejor. Doy ejemplo, siempre estoy en mi peluquería.

P. No es momento de perder clientes.

R. No, por tanto es importante, además de ofrecer un servicio maravilloso, tener una buena actitud con el cliente. Una mala actitud no se perdona y menos ahora.

P. El IVA de las peluquerías ha pasado del 8% al 21%.

R. Esta medida nos ha obligado a reducir otros costes porque no podíamos incrementar precios. Nosotros hemos hecho un sistema de bonificación con porcentajes para nuestros empleados por la venta de productos o de servicios. El personal ha recibido formación gracias a L'Oréal, que es una firma que se preocupa por el futuro del sector de la peluquería. Han confiado en los peluqueros como prescriptores de sus productos [Cerdán es embajador, por ejemplo, de Kérastase y Shu Uemura, dos de las marcas estrella del grupo francés].

Con el 'low cost' es difícil sobrevivir

En España hay 48.000 peluquerías. Demasiadas, advierte Alberto Cerdán. "Muchas de ellas están planteadas como ayuda familiar y es muy difícil que subsistan porque no están concebidas como empresa", señala este peluquero con 40 años de experiencia en el sector. E insiste, además, en que es "más difícil sobrevivir con las peluquerías low cost". Aunque tampoco ve una amenaza en este tipo de establecimientos, sobre todo porque la peluquería tiene mucho recorrido en el mundo online. "Tenemos que revolucionar este sector". A pesar de que su ticket medio ronda los 90 euros, asegura que "el cliente sabe lo que quiere y a nosotros nos valora por el servicio que le ofrecemos".

Sobre el futuro de la compañía, reconoce que piensa en el relevo generacional. Tiene dos hijas, y todavía no sabe si seguirán su camino. "Creo más en el relevo externo. No soy nadie sin mi equipo y pido lealtad".