Más despidos, más baratos y más juicios tras un año con la nueva ley

La reforma que no ha evitado el desplome del empleo

La reforma laboral cumple el martes un año en vigor y sus efectos no son aún alentadores. Desde que entró en vigor en febrero de 2012 se han destruido más de 800.000 empleos. Y ese es el dato más demoledor de todos. ¿Cómo se ha llegado a ese resultado con la nueva legislación laboral?

La reforma laboral quiso actuar en dos aspectos del mercado de trabajo al mismo tiempo: por un lado, abarató el despido rebajando la indemnización en los casos improcedentes y, por otro, facilitó las extinciones de contrato acotando más las causas de los despidos objetivos por causas económicas y eliminando la autorización administrativa de los despidos colectivos (ERE). Ambos casos tienen una indeminacion de 20 días por año trabajado y un máximo de una anualidad. En segundo lugar, se flexibilizó el ajuste interno en las empresas, ampliando el poder del empresario para modificar las condiciones laborales, sobre todo de salario y horario; así como la inaplicación de los convenios.

De esta forma, se abrieron al mismo tiempo las espitas del despido (flexibilización externa) y las de la flexibilización interna (ajustes de salarios, y otras condiciones laborales). Y, según apuntan la mayoría de los expertos y despachos laboralistas encargados de diseñar estos ajustes, los empresarios siguen apostando masivamente por reducir sus plantillas.

Así, los despidos objetivos por causas económicas, recurridos o no a los juzgados, son los más comunes (más de medio millón) tras incrementarse un 3,6% durante el primer año de la reforma. Igualmente, los despidos colectivos a través de un ERE aumentaron un 21,2% en este periodo, hasta sumar casi 79.000.

Esta destrucción de empleo no significa que las empresas hayan apostado solo por la parte de la reforma que facilita y abarata el despido, ya que al mismo tiempo se ha intensificado el ajuste de los salarios de los trabajadores. El salario medio, según explica el sindicato CC OO en su análisis de un año de reforma laboral, "ha tenido crecimientos muy pequeños y cada vez más moderados en 2012, dejando prácticamente de crecer en el tercer trimestre. Por lo que variaciones tan pequeñas del salario mínimo indican que muchos trabajadores están viendo sus salarios recortados".

Así lo corrobora la primera encuesta empresarial que se ha realizado sobre la aplicación de la reforma laboral por parte de Sagardoy Abogados, especializados en derecho laboral. Según este estudio, una de cada tres empresas ha utilizado la reforma para bajar los sueldos de sus trabajadores. La mayoría de estos empresarios (43%) utilizó la modificación unilateral de las condiciones laborales de sus empleados, mientras que otros optaron por descolgarse de los convenios de referencia e incumplir las subidas salariales pactadas en ellos.

Según el Ministerio de Empleo, se han registrado más de 400 pactos entre empresas y trabajadores que han supuesto la rebaja salarial de unos 30.000 empleados. Aunque desde los sindicatos se recela de este dato y reprochan al Ministerio que no les haya facilitado datos específicos sobre descuelgues de convenio.

Visto que las empresas han aprovechado la flexibilidad interna, pero no a cambio de mantener empleo, que es lo que el Gobierno creyó que iba a pasar, el siguiente efecto de la reforma ha sido el notable aumento de la conflictividad laboral y la mayor judicialización de las relaciones laborales.

Si bien esta mayor judicialización se está dando sobre todo en los expedientes de regulación de empleo (ERE), porque aunque siguen pactándose en el mismo porcentaje que antes de la reforma (90%), muchos de los trabajadores disconformes con dicho pacto recurren sus despidos a través de demandas individuales. De momento, según las primeras instancias de estos despidos, tanto colectivos como individuales que se están corrigiendo, existen más sentencias a favor de los trabajadores que de los empresarios. Si bien varios expertos consultados consideran que estas tornas cambiarán cuando sea el Tribunal Supremo el que se pronuncie y unifique doctrina dentro de unos meses cuando le toque dictar sentencia sobre estos casos ya recurridos.

El fracaso del nuevo contrato de emprendedores

La principal baza del Gobierno en la reforma laboral para crear empleo fue el nuevo contrato fijo de emprendedores, para empresas de menos de 50 trabajadores y bonificado. Pues bien, el fracaso de este tipo de contrato es un secreto a voces. Aunque la ministra de Empleo, Fátima Báñez, se muestra satisfecha con los 80.000 contratos de este tipo que asegura que se han suscrito, otras fuentes rebajan sustancialmente esta cantidad hasta los 33.000, según las cifras de CC OO. Además, este contrato tiene un año de prueba durante el cual el despido es gratuito y por ello está recurrido ante el Tribunal Constitucional. Como efecto de este contrato los despidos en el periodo de prueba crecieron un 4%.