Renault y los sindicatos se dan más plazo para negociar
Renault y los sindicatos han decidido darse más tiempo para negociar sus cuestiones laborales. Volverán a reunirse el 9 de enero.
La dirección del grupo automovilístico Renault ha mantenido su cuarta reunión con los sindicatos franceses, en la que admitió que la complejidad de las medidas abordadas provocó que el encuentro se centrara de nuevo en su explicación, lo que obligará a una nueva cita el próximo 9 de enero.
"Teniendo en cuenta la complejidad de los puntos que estamos negociando, nos ha parecido necesario dedicar una sesión completa a explicar las propuestas, escuchar los comentarios y compartir los desafíos", indicó en un comunicado el director de operaciones en Francia, Gérard Leclercq.
La reunión se centró concretamente en la propuesta de acabar con la acumulación de 1,5 millones de días libres en las cuentas de "capital de tiempo individual", obligando a que las vacaciones se tomen cuando correspondan y que solo se puedan guardar hasta un máximo de diez días por año y por persona.
En esta nueva sesión, y para "permitir que se garanticen los derechos ya adquiridos por los trabajadores", se propuso que los días acumulados por cada trabajador se transfieran a una cuenta transitoria a partir de la fecha en que entre en vigor el futuro acuerdo.
Esos días, según la nota, se deberán tomar de manera prioritaria como días de vacaciones antes de finales de diciembre de 2016, o podrán guardarse en un plan colectivo de ahorro para la jubilación, con un límite de diez por año.
"Estas propuestas permitirán mantener el esfuerzo de formación, garantizar un mejor equilibrio entre la vida privada y la profesional, y evitar al mismo tiempo la capitalización de entre 200.000 y 300.000 días por año" para la compañía, que según Renault minan la actuación global de la firma.
El objetivo para Renault con este proceso, que difiere del que se desarrolló en España con el anuncio de 1.300 nuevas contrataciones a cambio de ajustes en la evolución salarial y de los contratos, es reducir el diferencial de costes respecto a sus factorías en otros países europeos, que se han incrementado en los últimos años.