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Tres cambios en el 'nuevo' BoE

Los mercados deben esperar tres cambios en la forma en que el Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés) gestiona la política monetaria con su nuevo gobernador.

Primero, la comunicación de Mark Carney será más clara que la de su predecesor Mervyn King. El Banco de Canadá ha sido muy aplaudido por su manejo de la crisis financiera bajo el liderazgo de Carney. Antes, se comprometió a bajar los tipos de interés por un amplio período, dando una orientación explícita sobre lo que ello significaba. Hacer dichas afirmaciones sobre los intereses futuros no ha sido la tendencia del BoE. King siempre ha sido un pronosticador reacio. Carney ha hecho cada vez más claras sus visiones a largo plazo de las perspectivas económicas, como una forma de influir en los tipos de interés.

Consideremos ahora la gestión de Carney en el comité de política monetaria de nueve miembros, cuatro de los cuales son externos al BoE. Como están las cosas, no es raro que el gobernador se encuentre en minoría. King estuvo en el lado perdedor en una votación de junio, cuando quería imprimir más dinero. Carney se sentiría incómodo si se encontrara en minoría. En Canadá, como en EE UU, el jefe del banco central suele salirse con la suya. El debate abierto y dividido es algo estándar en Reino Unido.

Por último, Carney podría estar menos dispuesto a pulsar el botón de la facilidad cuantitativa. El Banco de Canadá no ha recurrido a la impresión de dinero, ya que no la ha necesitado. Canadá, de todos modos, sentía que tendría impacto en el fuerte dólar canadiense. Pese a que Carney ha dicho que la facilidad cuantitativa de EE UU ha sido "positiva para Canadá", se ha sensibilizado hacia sus tendencias a trabajar a través de la devaluación y causar una fricción monetaria con los socios comerciales.

En conjunto, Carney traerá una disciplina más dura a la política monetaria. Menores tipos por más tiempo, una comunicación más explícita, y una probabilidad menor de facilidad cuantitativa.