La Audiencia Nacional cree que el arbitraje está cojo sin Iberia Express

La anulación del laudo reabre el conflicto entre Iberia y sus pilotos

La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional anuló ayer el laudo que puso paz entre Iberia y sus pilotos en mayo. Los magistrados creen que el arbitraje afecta a la filial Iberia Express y que esta debe ser escuchada. Por ello ha ordenado al árbitro, Jaime Montalvo, que vuelva a dictar un laudo teniendo en cuenta la opinión de la low cost. Fuentes cercanas al conflicto creen que el fallo reabre la batalla laboral.

La Audiencia Nacional dio ayer la razón a Iberia en que su filial de bajo coste Iberia Express fue afectada por el laudo que Jaime Montalvo dictó el 24 de mayo sin que esta fuera tenida en cuenta en la fase de audiencia de las partes, en la que participaron tanto Iberia Operadora como el sindicato de pilotos Sepla. Resultado: la anulación del laudo por fallo procedimental y el mandato al catedrático Jaime Montalvo, árbitro designado por el Ministerio de Fomento, de repetir el proceso en el punto en que debe escuchar a las partes, esta vez contando con la low cost.

Sin embargo, el juez da la razón a los pilotos representados por el Sepla al observar que el arbitraje no fue más allá de lo encomendado (ultra vires, en el argot jurídico) y podía referirse a Express por ser génesis del conflicto que debía atajar.

Ni Iberia ni sus pilotos quisieron hacer valoraciones a una sentencia que ayer estaban "estudiando". Pero fuentes cercanas al conflicto valoran que mientras no haya laudo se reactivan las diferencias entre Iberia y sus empleados. Un choque que desembocó en sonadas huelgas entre diciembre de 2011 y marzo de este año.

Fuentes jurídicas interpretaban ayer que el fallo de la Audiencia Nacional podría poner en situación de "ilegalidad" a Iberia Express por cuanto el laudo daba carta de legitimidad al derecho de Iberia a crear Iberia Express, cuyas operaciones arrancaron en octubre de 2011 y sobre la que los pilotos denuncian incumplimientos de convenio.

Más allá de este enfrentamiento, en Fomento se trató de apagar ayer cualquier conato de incendio. "La Audiencia Nacional dice que hay un fallo de procedimiento y que se debe escuchar a Iberia Express. Así lo hará Jaime Montalvo", explicaban fuentes oficiales. Esto supone que Iberia volverá a someterse al juicio de una persona cuya anterior sentencia impugnó.

Actividades independientes

La anulación del laudo responde al recurso presentado ante la Audiencia Nacional por Iberia Express, caso que corre paralelo a una segunda impugnación de su matriz, Iberia Operadora, y cuya vista está pendiente de fecha.

La low cost, representada por el bufete Ramón y Cajal, defendía que el fallo arbitral le afectaba desde el punto de vista de actividad, restringiendo las rutas de la aerolínea al corto y medio radio. Además, se le limitaba el número de aeronaves y vuelos a operar, se dejaba en manos de Iberia Operadora la formación de los pilotos de Iberia Express y se aplicaba el escalafón único de Iberia Operadora en la low cost, por el que se rigen los pilotos de Iberia y sus filiales desde 1999. En todo momento Express ha defendido que el laudo lastra sus posibilidades de desarrollo.

La comisión de resolución de conflictos (CRC), creada en Iberia para vigilar la aplicación del laudo, puso de manifiesto días atrás que la compañía estaba incumpliéndolo. Desde Iberia se observó entonces que había impugnado el propio laudo y, con él, la autoridad de la CRC para hacerlo cumplir.

El fallo "no afecta" al plan de reestructuración

El próximo viernes, 9 de noviembre, apunta a día clave en Iberia. La compañía presenta resultados del tercer trimestre y celebra su Estrategic Day en Londres, un evento para analistas e inversores en el que podría avanzar las líneas maestras de su plan de ajuste.

Fue en agosto cuando el consejero delegado, Rafael Sánchez Lozano, reveló que Iberia necesitaba adelgazar. La aerolínea presentaba al cierre del primer semestre unas pérdidas de 263 millones y se ponía manos a la obra con un programa de reestructuración que incluirá supresión de rutas, menores frecuencias, despidos y rebajas salariales. Distintas fuentes especulan con un plan de bajas que podría afectar a más de 3.000 empleados. En distintos foros se habla incluso de 7.000 despidos.

La empresa no ha hecho oficial ninguna previsión en lo que toca al recorte de personal, lo que sí mantenía ayer es que el fallo de la Audiencia Nacional, en este caso anulando el laudo dictado por el catedrático Jaime Montalvo el pasado 24 de mayo, no influye en la dieta que quiere emprender la empresa.

Para diseñar el tijeretazo, los directivos de Iberia se están inspirando en la historia reciente de Japan Airlines (JAL). Un gigante que fue privatizado en 1987, fue a la quiebra en las primeras semanas de 2010 y, tras una severa reestructuración, vuelve a dar rendimiento en Bolsa con su vuelta al parqué de Tokio el pasado 19 de septiembre.

La reconversión de JAL en empresa rentable pasó por la eliminación de 21.000 puestos de trabajo y una rebaja salarial del 30% a sus pilotos.

La amenaza de recortes en Iberia ha unido a sindicatos de pilotos y personal de tierra en el diseño de fu

La sentencia

La sentencia aprecia "un defecto procedimental esencial en la tramitación del arbitraje" al no haber sido convocada Iberia Express a ninguna reunión para elaborar el laudo.

La Sala Social afirma que el laudo obliga a Iberia Express a aplicar un convenio que afecta a su actividad.

El árbitro debe volver a dictar un laudo tras escuchar a Express. La defensa de la aerolínea aprecia que el laudo suponía un sobrecoste salarial de 15 millones anuales.