La eléctrica podría también vender su participación en el gasoducto

Iberdrola desbloquea la compra de un 10% de Medgaz por Gas Natural

Los accionistas de Medgaz no ejercerán el derecho de tanteo sobre la venta del 10% a Gas Natural por Sonatrach. A cambio, asumirá deuda del consorcio como parte del precio. Iberdrola ha sido la más reacia a la operación, pero no se descarta que ella misma ponga en venta su paquete.

Accionariado de Medgaz
Accionariado de Medgaz

En el último consejo de administración de Medgaz (sociedad que explota el gasoducto entre Argelia y España por Almería) celebrado hace un mes, Sonatrach logró un acuerdo con el resto de los socios para desbloquear la venta de un 10% de su participación a Gas Natural Fenosa. El grupo argelino tiene un 36% del capital de Medgaz y hace dos años pactó con Gas Natural Fenosa la venta del citado 10% dentro del acuerdo marco por el que ambas compañías pusieron fin a un largo litigio internacional sobre los precios de sus contratos de gas.

Fuentes empresariales aseguran que el accionista que realmente ha estado bloqueando la operación ha sido Iberdrola que, al igual que Cepsa, tiene un 20% del gasoducto argelino que se puso en marcha en 2011. El accionariado lo completan Endesa y GDF Suez, con otro 12%, respectivamente. Los cinco socios tienen una reserva de capacidad en el tubo igual a su participación en el capital.

Aunque Gas Natural ha venido reiterando que el retraso se debía a cuestiones burocráticas del Gobierno de Argelia, lo cierto es que el bloqueo procedía del propio consejo, especialmente, por parte de Iberdrola, que amenazaba con ejercer el derecho de tanteo que tienen los socios para impedir la entrada de un competidor como Gas Natural Fenosa, que controla el gasoducto del Magreb que, procedente también de Argelia, atraviesa Marruecos.

Una de las razones del boicot de la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán, es que Gas Natural tendría acceso a los precios a los que adquieren el gas argelino los socios del Medgaz, muy inferior, al parecer, al que paga la gasística en el del Magreb. Por su parte, el interés de Gas Natural por participar en los dos tubos responde a razones estratégicas: por un lado, de diversificación, y, por otro, para evitar que el gas natural licuado (GNL) que llega por barco arbitre los precios.

Fuentes empresariales aseguran que la operación podría cerrarse en breve y que si se ha llegado a un acuerdo con los accionistas es porque, finalmente, Sonatrach y Gas Natural han accedido a que el precio final incluya parte de la deuda del consorcio, lo cual beneficiaría al resto. Así, una parte del precio corresponderá a activos (quizá algo más del 50%) y otra, a endeudamiento. Medgaz tiene dos tipos de deuda: una de créditos bancarios y otra de préstamos de los propios socios.

Con estos ingredientes, el grupo estatal argelino logró en el último consejo un acuerdo con sus cuatro socios, por el cual, estos se comprometían a no ejercer el derecho de tanteo que les otorga el pacto de accionistas que mantienen en la sociedad.

Fuentes del sector aseguran que, tras el pacto, se esconde también la intención de Iberdrola de vender su participación en el gasoducto, una infraestructura que no ha cumplido por ahora con sus expectativas. Así, al no ejercer el citado derecho preferente con el que ha venido amenazando, la eléctrica logra también el compromiso de sus socios de que no lo ejercerán (Sonatrach tiene incluso derecho de veto) si ella pone en venta total o parcialmente su paquete de acciones.

Ejecutivos de Iberdrola han manifestado en algunos ámbitos la intención de la compañía de incluir a Medgaz como activo a vender dentro de su plan de desinversiones. A la empresa le resulta más rentable acudir directamente al mercado a comprar el gas para sus centrales de ciclo combinado o para venderlo a terceros, que participar en el gasoducto. Máxime, con el derrumbe de la demanda derivada de la crisis económica.

Sonatrach tiene un derecho de veto

Con el acuerdo de accionistas firmado por los cinco socios de Medgaz (la argelina Sonatrach, Cepsa, Iberdrola, Endesa y GDF Suez) estos tienen un derecho preferente sobre terceros para comprar la participación que pretenda vender uno de los socio. Es este derecho de tanteo con el que ha amenazado Iberdrola hasta ahora para evitar la entrada de Gas Natural en el capital. También Endesa ha puesto dificultades (se negó en su día a una due dilligence que se le pidió), pero nunca pretendió un bloqueo, según fuentes próximas a la compañía.

Además, el acuerdo establece el control negativo (derecho de veto) o control minoritario para el accionista que supere el 25%. Dicho control lo ejerce Sonatrach, que tiene un 36% del capital, y lo seguirá ejerciendo tras la venta de un 10% a Gas Natural, pues mantendría más del 25%. Solo perderá el 10% de uso de la capacidad del tubo.

Gas Natural pedirá autorización a la CNE

Gas Natural, considerada por la Comisión de la Energía (CNE), la empresa del sector "más cumplidora" a la hora de solicitar permiso para comprar activos, está dispuesta a pedir una nueva autorización del regulador por la llamada función 14: la de la compra de un 10% de Medgaz.

En el otro extremo se encuentra Iberdrola que, en opinión de fuentes de la CNE, se ha saltado el trámite en varias operaciones importantes realizadas en los últimos años y que hubiesen requerido de la autorización por la 14. Estas operaciones son la compra de autocartera, la fusión con su filial de renovables y la compra de la brasileña Elektro. Lo cierto es que el regulador tampoco se lo ha reclamado de oficio.

Gas Natural Fenosa debe pedir la autorización para entrar en Medgaz por ser una empresa regulada. Tendría dos meses para solicitarla, una vez cerrado el acuerdo de compra, y la CNE, otro mes para responder

Un tubo al 40% de su capacidad

El gasoducto de Medgaz, que arranca de Beni Saf, en las costas argelinas, y entra en España por Almería, inició su andadura en febrero de 2011. Ya por entonces, la crisis económica había asestado un duro golpe a la demanda de gas, con una caída del 15%. Y así se refleja en la actividad de un gasoducto que, pese a contar con una capacidad de transporte de 8 bcm (mil millones de metros cúbicos) de gas o 266 GWh al día, está infrautilizado.

De su capacidad de entrada a España, solo ha sido contratada la mitad y el resto sigue disponible. Según datos del gestor del sistema, Enagás, el uso real es menor al contratado (un 47% en octubre) y también el programado (un 46% en noviembre). La previsión para el conjunto del año es del 38%.

Aunque la contratación de entrada es ahora del 50%, al principio los socios contrataron el 100%_(cada uno en proporción a su participación), pero después se han visto obligados a trasvasar o cancelar los contratos.

En esta situación, choca el interés de Gas Natural por entrar en Medgaz, si bien, la compañía tiene una ventaja sobre el resto: opera el gasoducto del Magreb que, procedente de Argelia pasa por Marruecos y llega a Huelva, por lo podría, de acuerdo con Sonatrach, compensar el gas de un tubo con el de otro