La entidad está en proceso de reestructuración

Bélgica estudia una nueva recapitalización de Dexia de 6.000 millones de euros

El Gobierno belga ha incluido hoy en sus deliberaciones para intentar cerrar el presupuesto federal de 2013 la cuestión del banco franco-belga Dexia, que está en proceso de reestructuración y podría necesitar una nueva inyección de capital de 6.000 millones de euros.

El Consejo de Ministros belga ha incorporado al orden del día, a petición del titular de Finanzas, Steven Vanackere, la situación de Dexia, informa la agencia de noticias Belga.

Según publica hoy en su edición digital el diario francófono Le Soir, el Gobierno belga podría decidir "en las próximas horas" una recapitalización de la entidad por valor de 6.000 millones de euros que desembolsarían Bélgica y Francia.

El Consejo de Administración de Dexia tiene previsto celebrar una reunión el próximo 7 de noviembre que puede ser "decisiva" para "avalar la recapitalización del grupo", señala el rotativo, que recuerda que el director de la entidad, Karel De Boeck, estudia desde hace semanas un nuevo plan de reestructuración del grupo.

El actual plan de reestructuración de la entidad, intervenida por París, Bruselas y Luxemburgo desde 2008, es objeto de investigación por parte de la Comisión Europea.

Para sobrevivir a la crisis financiera internacional, Dexia recibió importantes ayudas estatales de Francia, Bélgica y Luxemburgo entre 2008 y 2009 en forma de fondos para su recapitalización, garantías sobre su financiación y una garantía sobre los activos deteriorados.

Ese apoyo nacional fue aprobado por la Comisión en febrero de 2010 a cambio de un plan de reestructuración que se debe llevar a cabo antes del fin de 2014, cuya aplicación va retrasada.

En octubre del año pasado, los gobiernos de Bélgica, Francia y Luxemburgo acordaron un segundo rescate multimillonario para Dexia, a la vez que decidieron partir el banco en tres y aislar los activos tóxicos en un "banco malo".

La CE autorizó provisionalmente en diciembre las garantías por valor de 45.000 millones de euros que aportan Bélgica, Francia y Luxemburgo para la refinanciación de Dexia y su filial Dexia Crédit Local, aunque expresó sus dudas sobre si la ayuda es compatible con el mercado único al sumarse al rescate anterior.

Por su parte, el Gobierno Belga se afana en los últimos días en intentar cerrar un presupuesto estatal para 2013 que cumpla con los objetivos de déficit pactados con la Comisión Europea.

El país registra un déficit del 2,95% del PIB en lo que va de año y debe reducirlo hasta el 2,8% para finales de 2012, mientras que para 2013 se prevé un repunte hasta el 3,35% y el Ejecutivo debe bajarlo al 2,15%.

El Gobierno belga, dirigido por el socialista Elio Di Rupo, ya aplicó un recorte de 12.000 millones de euros en el presupuesto de 2012.

Sin embargo, según las previsiones, deberá realizar otro de entre 3.400 y 3.700 millones de euros si quiere cumplir con los compromisos establecidos con la UE para 2013.