Cuando dormir se convierte en todo un arte

Alojarse fuera de casa le puede deparar todo tipo de sensaciones. ¿Qué tal si opta por sentirse coleccionista de arte, pintor urbano o dormir rodeado del diseño más premiado? La oferta de hoteles que vinculan sus establecimientos con el arte es cada vez más interesante, bien porque su arquitectura o interiorismo son parte de su reclamo, bien porque alojan auténticas joyas pictóricas o prestan su espacio para iniciativas culturales.

Incluso los hay que juegan a ser por sí solos una obra de arte. Este es el concepto del Silken Puerta de América, uno de los hoteles más característicos de Madrid gracias a la fachada proyectada por Jean Nouvel -autor también en España de la Torre Agbar de Barcelona o la ampliación del Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid- y al poema Libertad, de Paul æpermil;luard, que exhibe. Este hotel nació con la idea de ser un establecimiento único en el mundo, que aunara distintos modos de ver la arquitectura, el diseño y el arte.

Si el Puerta de América se debe a dos decenas de grandes profesionales del diseño y la arquitectura, el Silken Gran Hotel Dómine de Bilbao, de la misma marca, tiene dos únicos protagonistas: Javier Mariscal, responsable del diseño integral, y el Museo Guggenheim frente al que se sitúa. Precisamente, Frank Gehry, autor de la mencionada pinacoteca, también se prestó hace pocos años a diseñar el hotel de las bodegas de Marqués de Riscal.

Fuera de España, uno de los hoteles de esta gama más conocidos es el Hyatt Regency London, que propone a sus huéspedes, gracias a un acuerdo con la Saatchi Gallery, una estancia entre auténticas obras de arte contemporáneo con todas las comodidades de un cinco estrellas.

La cadena Silken, además, intenta ligarse a distintas iniciativas culturales como, por ejemplo, la feria española dedicada al arte contemporáneo emergente JustMad, que una vez al año convierte las cuidadas habitaciones del Puerta de América en escenario para proyectos individuales de vídeo y arte sonoro de diversos artistas de todo el mundo.

Interesante será también lo que ocurrirá este sábado, 27 de octubre, en el Silken Gran Teatro de Burgos, que se convertirá en el primer espacio que albergue el ShowRoom itinerante de Castilla y León. Ese día, artistas y diseñadores locales personalizarán las habitaciones del hotel, a la vez que expondrán en ellas sus obras.

Otra cadena que ha apostado claramente por diferenciarse es Derby. Su Claris barcelonés, por ejemplo, acoge una de las colecciones privadas de arte egipcio más importantes de España, además de esculturas de los siglos II al X de arte hindú, grabados originales de Egipto encargados por Napoleón, mobiliario inglés del XVIII y XIX, kilims turcos del siglo XIX, esculturas y mosaicos romanos, grabados de Guinovart, litografías pop-art de Andy Warhol... Todo lo cual le confiere, según sus responsables, la denominación de "hotel tesoro".

Esta unión de arte y lujo es culpa del presidente de la cadena, Jordi Clos, un coleccionista de arte y mecenas del Museo Egipcio de Barcelona. El Gran Derby de Barcelona, por su parte, le ofrece pasearse entre piezas originales de Picasso, Dalí, Guinovart, Tàpies, Miró, Cuixart, Antoni Clavé, Riera i Aragó o Mariscal. Y no pierda de vista tampoco el nuevo Bagués, situado en el edificio que antaño ocupaba la joyería modernista barcelonesa del mismo nombre. Cada una de las habitaciones exhibe una pieza exclusiva de joyería, además de acoger la Sala-Museo Masriera, que expondrá de forma permanente piezas del artista modernista Lluís Masriera.

Pero si tradicionalmente hay un hotel vinculado al arte catalán, este es el Estela de Sitges, un establecimiento que surgió en 1992 con la idea de ser punto de encuentro de turistas e intercambio de corrientes artísticas. Así, además de su historiado recibidor -"escenario del descenso del infinito a la Tierra", según su autor, Josep Maria Subirachs-, frescos, pinturas y esculturas salpican el interior y el exterior del recinto, y cuenta con 10 habitaciones artista en las que otros tantos pintores contemporáneos han podido expresarse con total libertad en sus paredes y ropa de cama.