El adelanto de compras por el alza del IVA frena la caída del PIB al 0,4% en el tercer trimestre

El Banco de España pide más moderación salarial este año para evitar más despidos

El Banco de España estima que el PIB del tercer trimestre cayó un 0,4%, lo mismo que el trimestre anterior. El adelanto de las compras por la subida del IVA impidió una caída mayor. Además, este organismo reclama una mayor contención salarial para evitar más despidos en lo que resta de año. Asimismo reitera sus dudas sobre el cumplimiento del objetivo de déficit en 2012.

El PIB del tercer trimestre cayó un 0,4%, igual que en entre abril y mayo, según ha confirmado hoy el Banco de España en su último boletín económico de octubre. Según los datos que maneja el supervisor, el adelanto de compras por la subida del IVA ha evitado que esta caída fuera mayor. Además, en su informe, este organismo llama la atención sobre el "importante retraso que acumula la negociación colectiva" y pide que "sería deseable que los convenios pendientes de firma -que recogen una subida salarial media del 1,3%- cumplan estrictamente el Acuerdo de Negociación Colectiva" para evitar que el ajuste de las empresas siga haciéndose a través de despidos en lo que resta del año.

A tenor de los datos que maneja el Banco de España en materia salarial, en el tercer trimestre del año, "debería reflejarse una desaceleración significativa de la remuneración por asalariado, que ya caía un 0,7% según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del segundo trimestre. A pesar de esta contención salarial, el supervisor augura un "ligero incremento" de la tasa de paro entre julio y septiembre, desde el 24,6% registrado en el trimestre anterior.

En cualquier caso, según el documento, la economía española prolongó en los meses centrales del ejercicio la trayectoria contractiva que había iniciado un año antes, en un entorno caracterizado por el mantenimiento de condiciones financieras adversas, aunque algo más atenuadas que en el trimestre precedente. "La información coyuntural disponible, todavía incompleta, apunta a que el PIB retrocedió a una tasa intertrimestral del 0,4 %, similar a la observada en el segundo trimestre", explica el supervisor que dirige Luis María Linde.

El perfil de la demanda interna, que sigue débil, ha caído, sin embargo algo menos que en el trimestre anterior (-1,2% frente al 1,4% del trimestre previo) debido a la anticipación de las compras ante la subida del IVA anunciada para el 1 de septiembre, señala el supervisor.

En concreto, este efecto se vio con más intensidad en el consumo final de los hogares, ya que las familias adelantaron la adquisición sobre todo de bienes de consumo duradero, que de no haber subido el IVA se habrían retrasado a meses posteriores. Consecuencia de ello, este componente de la demanda aumentó un 0,1% intertrimestral, en comparación con una caída del 0,9% en el segundo trimestre. Si bien el organismo advierte que "en los meses finales del año, la eliminación de este efecto, unido al impacto sobre la renta disponible de la disminución de los salarios públicos, sitúe al consumo de nuevo en una trayectoria descendente".

Los datos de julio a septiembre reflejan también el alivio que el plan de pago a proveedores ejerció sobre las cuentas de las sociedades y de los empresarios individuales. Sin embargo, el consumo público, por el contrario, habría intensificado su trayectoria contractiva.

Un dato positivo del tercer trimestre fue la estabilización de la inversión en bienes de equipo, tras las caídas intertrimestrales registradas en el primer semestre del año. En el periodo julio-agosto, la producción industrial de este tipo de bienes registró un significativo impulso, según el Banco de España, al tiempo que las importaciones aumentaron levemente.

Todo ello tuvo como consecuencia que en el caso de la industria, algunas ramas de producción de bienes duraderos y de equipo pudieran haberse visto favorecidos en términos de creación de empleo de forma transitoria por el citado adelantamiento de decisiones de compras por la subida del IVA. No obstante, de cara al tramo final del año, este organismo maneja indicadores "divergentes". Así el indicador de confianza de la industria manufacturera de la Comisión Europea experimenta un mayor deterioro en el tercer trimestre, mientras que el índice de Producción Manufacturera de la Industria registró una modesta mejoría; a pesar de lo cual sigue claramente sin reflejar una expansión de la actividad en el sector.

Por último, la demanda exterior neta volvió a tener una contribución positiva (0,8 puntos porcentuales), algo más baja que la del trimestre anterior pese al buen tono de las exportaciones, que se vio parcialmente contrarrestado por el repunte de las importaciones. En términos interanuales, el PIB descendió un 1,7 %, frente al -1,3 % en el período abril-junio.

El objetivo de déficit en riesgo

En función de todos estos datos, el Banco de España advierte que "la información disponible muestra riesgos de desviación al alza del déficit del conjunto de las Administraciones Públicas en 2012 respecto al objetivo del 6,3% del PIB, sin incluir el posible impacto de las ayudas a instituciones financieras".Según este informe, el cumplimiento de este objetivo dependerá de que las medidas de consolidación fiscal aprobadas generen los efectos esperados; y añade que habrá que tener en cuenta que "gran parte de los impactos previstos se concentra en el segundo semestre del año", por lo que aún están pendientes de evaluación.