Adjudicados y créditos

La banca pasará sus activos tóxicos al banco malo antes de febrero

Las entidades con ayudas públicas traspasarán sus activos tóxicos a la sociedad de gestión de activos de forma inmediata. En concreto, las entidades ya nacionalizadas lo harán en diciembre y las que deban ser recapitalizadas entre enero y febrero

El armazón del banco malo comienza a vislumbrarse. El vehículo que deberá absorber los activos tóxicos que deprimen la actividad financiera de las entidades de crédito estará en funcionamiento en cuestión de meses.

La sociedad de gestión de activos que constituirá el Gobierno para sanear de forma definitiva el sistema bancario recibirá, principalmente, inmuebles adjudicados y préstamos en situación de dudosos. Solo las entidades que hayan recibido ayudas públicas tendrán obligación de traspasar activos tóxicos a este instrumento.

Las primeras en hacer este movimiento serán las denominadas entidades del Grupo 1. Es decir, aquellos grupos bancarios que ya se encuentran bajo la órbita del Estado tras haber sido rescatados. Son Bankia, Catalunya Caixa, Novagalicia Banco y Banco de Valencia. Estas firmas realizarán el volcado de activos el próximo diciembre, después de que la Comisión Europea (CE) haya dado su plácet a la inyección de capital con dinero público en noviembre.

Acto seguido, entre enero y febrero, harán lo propio las entidades que sean ubicadas en el Grupo 2 por parte Oliver Wyman el próximo 28 de septiembre. La consultora está realizando un análisis pormenorizado e individual de las necesidades de capital de los 14 mayores grupos bancarios del país. En este grupo 2 se encuentran aquellas entidades que necesitan dinero público para quedar apuntaladas pero que tienen pendiente definir un plan de reestructuración que determine en qué medida se puede reducir la factura para el erario público. Así, son firmas que deben aclarar qué parte del saneamiento se cubre con venta de activos o sacrificios impuestos a instrumentos híbridos de capital, como las preferentes.

El Memorando de Entendimiento (Memorandum of Understanding o MoU, en inglés) pactado por el Gobierno español y las autoridades comunitarias el pasado verano establecía que los activos deberán ser traspasados al banco malo a su valor económico real. Dicho valor, estará estrechamente ligado a los análisis que realiza Oliver Wyman con ayuda de tasadoras independientes.

Fuentes sectoriales descartan que se apliquen fortísimos descuentos a los activos porque esto podría perjudicar la salud de las entidades sanas, al devaluar por efecto réplica sus activos en balance. Asimismo, explican que a la hora de fijar el precio del inmueble adjudicado o del préstamo en situación de impago se tomará como referencia el escenario macroeconómico base contemplado por Oliver Wyman, no el adverso.

La sociedad gestora de activos dispondrá de un plazo de 15 años para desprenderse de los activos que se le adjudiquen ahora. Y a pesar de que ha sido bautizada como "banco malo", esta sociedad no dispondrá de licencia bancaria.

A cambio de sus activos tóxicos, las entidades bajo la órbita del Estado recibirán bonos con aval del Estado descontables ante el Banco Central Europeo (BCE). La intención del Gobierno es que inversores institucionales privados con vocación de largo plazo (bancos sanos, aseguradoras, fondos soberanos, etc.) entren como accionistas en el capital de la sociedad de gestión de activos.

En búsqueda de gestores para el banco malo

Los expertos consultados explican que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), instrumento encargado de articular todo el proceso de saneamiento de la banca, abrirá en breve un concurso para nombrar a los head hunters que selecciones a su personal directivo.

En concreto, el FROB planea encomendar a un head hunter la tarea de seleccionar a los directivos de primer nivel de la sociedad de gestión de activos, y a una empresa de selección de personal para elegir a los responsables de segundo nivel.

Solo las entidades sanas podrán pujar por Catalunya Caixa y Novagalicia

Algunos bocados son demasiado grandes y, cuando buena parte del sector financiero está aquejada de dolores de estómago, más todavía. Fuentes del sector dan por sentado que "será difícil" que entidades que vayan a necesitar ayudas públicas (Grupo 2) o que deberán acometer fuertes ajustes por la vía privada para evitar la percepción de fondos estatales puedan participar en las subastas de entidades nacionalizadas.

"Las fusiones y adquisiciones que se produzcan en los próximos meses deben ser viables. Por eso, puede que una entidad que sea calificada dentro de los grupos 2 y 3 por Oliver Wyman tal vez no sea la candidata ideal para comprar Catalunya Caixa o Novagalicia, que son grupos que tienen un cierto tamaño", explican expertos del sector financiero.

La intención del Gobierno es retomar lo antes posible la subastas de Catalunya Caixa y Novagalicia, si bien se da por sentado que el momento propicio no ha llegado todavía.