Los nuevos del posgrado

La tortilla se ha dado la vuelta y con ella sus cocineros. Si antes muchos jóvenes trabajaban para costearse los estudios, ahora es cada vez más frecuente seguir estudiando para intentar lograr trabajo... o mantenerlo. Y es que no solo hablamos de jóvenes. Las instituciones que ofrecen cursos de posgrado están observando pequeñas, pero significativas, revoluciones en su perfil de alumno.

Por una parte, porque reciben a gente cada vez más joven que no deja pasar tiempo entre su grado y máster, y por otra parte, por todo lo contrario, por la últimamente más frecuente llegada a las aulas de experimentados profesionales que buscan completar su formación ya sea para aprovechar que están desempleados o para dar un giro a su carrera en busca de la ansiada ocupación laboral. "En momentos de recesión económica como el actual, nos encontramos con estudiantes que quieren especializarse después de estudiar en la universidad; otros, reciclar sus conocimientos, reinventarse profesionalmente e, incluso, emprender como una opción para vivir su propia aventura profesional", resume Rosa Sanchidrián, directora de Estema Escuela de Negocios, centro adscrito de Valencia de la Universidad Europea de Madrid, al explicar el auge de este tipo de formación.

Lo cierto es que desde que se implantaron los másteres, el número de estudiantes se ha multiplicado por seis, llegando a 125.000 alumnos en el pasado curso, la inmensa mayoría en la universidad pública, y con un 54,1% de mujeres.

La media de edad del estudiantes es de 35 años, aunque está bajando

Como consecuencia del momento en que vivimos, "nos encontramos ante un candidato en general más implicado en su proceso formativo, que tiene más claro lo que busca y que se informa con profundidad antes de tomar una decisión. En general, suele buscar formación altamente especializada antes que programas de corte más generalista", explica Jesús Alcoba, director de la escuela de negocios de La Salle International Graduate School.

A tenor de los últimos datos de que dispone el Ministerio de Educación, referidos al curso 2011-2012, un cuarto de los estudiantes de máster tiene menos de 25 años, mientras que el 50% de los que se gradúan en alguno de estos posgrados tiene menos de 30; sin embargo, la realidad es que numerosas instituciones, públicas y privadas, están viendo evolucionar esa horquilla.

"Es verdad que se observan perfiles diferentes de otros años, algunos ejecutivos que no estaban interesados en formarse ven en ello una forma de afianzarse en sus puestos o de salir del desempleo, por un lado por aprovechar el tiempo invirtiéndolo en formación, como también conseguir que este periodo le ayude psicológicamente al estar mentalmente ocupados", reconoce Antonio Díaz Morales, director general de Nebrija Business School.

Arturo de las Heras, gerente de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima) y director general del CEF, también ha observado que la horquilla de edad de los alumnos de posgrado de su centro está aumentando, "hasta 37-38 años e incluso más. Esta tendencia responde a que hoy muchos profesionales buscan reciclarse, normalmente en un terreno afín a su perfil, para abarcar un nivel de competencia más amplio", afirma. Pero también son comunes los casos de borrón y cuenta nueva.

"Al principio esperábamos alumnos con vocación de programador, artista o diseñador, pero estamos teniendo solicitudes de ramas bastante diversas, como turismo o gestión de empresas", asegura Miriam González, responsable de estudios y comunicación en Pyxel Arts, empresa que, junto con la Udima, ha puesto en marcha el máster online en Desarrollo y Producción de Videojuegos.

Precisamente es el uso de tecnologías lo que está animando la enseñanza online en los últimos años. Algo más del 11% de los estudiantes que cursan estudios de máster en nuestro país lo hacen en una de las seis universidades no presenciales, que en total ofertan más de un centenar de títulos.

"Si bien el perfil de nuestros alumnos siempre ha sido adulto, de 35 a 36 años de media, hemos observado un mayor interés por parte de gente más joven, incluso menores de 25 años, en este caso no como consecuencia de la crisis, sino más bien porque el uso intensivo de tecnología en nuestros estudios les resulta atractivo", explican desde la UOC, centro que imparte todas sus enseñanzas online y que asegura estar notando la consecuencia de la crisis al ver cómo disminuye el número de estudiantes de posgrado con trabajo.

Asimismo, su vicerrector de posgrado y formación continua, Josep Maria Duart, resalta que los alumnos "antes se matriculaban en un máster, pero ahora prefieren estudiar en dos fases \[dos especialidades equivalen a un máster en esta universidad\], de manera que al final pagan más, aunque a corto plazo les sale más barato".

Pero los cambios van por barrios, y mientras que en algunos centros no observan grandes diferencias respecto a otros años, caso de la Universidad de Barcelona, otros ven día a día cómo sus alumnos experimentan una clara evolución. En la UNED, por ejemplo, el perfil mayoritario de estudiante es una persona entre 30 y 45 años, pero "este curso no sería ninguna novedad que se matriculara gente cada vez más mayor", advierte Álvaro Jarillo, vicerrector de estudiantes y desarrollo profesional, un fenómeno que convive con el contrario, ya que "vemos cómo nuestra enseñanza semipresencial va llegando a la gente joven".

El número de alumnos en la UNED lleva los tres últimos años creciendo entre un 7% y un 8% por curso. "¿Se debe a la crisis?", se pregunta Jarillo, "pues solo en parte, porque en nuestra universidad sí que cumplimos con la formación a lo largo de la vida", la tradicional recomendación de la Unesco. Lo que sí admiten como consecuencia de la situación económica es que el que se matricula utiliza más los recursos que se ponen a su disposición (convocatorias a examen, espacios de tutorías o uso de los servicios de atención al estudiante), "quizá porque tiene ahora más tiempo que antes. Además, que hayan subido las tasas un 7% creemos que va a repercutir en mayores esfuerzos para aprobar en las primeras matrículas".