En busca de la excelencia

Desde que, en 1983, la Ley Orgánica de Reforma Universitaria (LRU) abriera las puertas a las universidades privadas, su número no ha parado de crecer. De las 79 instituciones de enseñanza superior que hay actualmente en España, 29 son privadas. No obstante, a pesar de constituir más de un tercio de nuestro sistema universitario, solo atraen al 10% de los estudiantes de grado y, al contrario que las escuelas de negocios, no se encuentran entre las mejores y más prestigiosas del mundo, como ponen de manifiesto los ranking internacionales de referencia.

¿Qué da prestigio a una universidad privada? No hay fórmulas milagrosas, es la conjunción de varios factores. "El prestigio se gana con los años y con el trabajo sostenido en aras de la calidad y la profesionalidad en la docencia y en la investigación", en opinión de María Pilar Vélez, rectora de la Universidad de Nebrija. Añade que el principal sustento de esa imagen de referencia son las personas: estudiantes competentes y profesores comprometidos. "Una universidad debe captar talento, pero debe también ser activadora del mismo a través de la transmisión de conocimientos y habilidades y de la investigación".

Datos recientes publicados por el Ministerio de Educación afirman que se rompe la tendencia creciente de los últimos años de alumnos matriculados en universidadesprivadas. Es significativo que, por primera vez, haya descendido el número, que se ha situado en 172.442, lo que supone una caída del 2% respecto al curso anterior. Este retraimiento también lo refleja un informe sobre el sectorde la consultora DBK, que pronostica que en los próximos años se producirá una desaceleración de las matriculaciones. El volumen de negocio de generado porlos centros privados en 2011 se situó en unos 1.010 millones.

El nivel de prestigio de las carreras españolas es demasiado desigual

Las privadas quieren la misma reputación que las escuelas de negocio

"Lo que está en crisis es el modelo de enseñanza", dicen los expertos

Asimismo, los datos de Educación destacan el aumento de jóvenes extranjeros que vienen a España a cursar estudios en las primeras etapas universitarias, tanto a centros públicos como privados,que suman el 3,6% del total. Sin embargo, Salvador Carmona, rector de IE University, quien considera la calidad de la docencia y la capacidad de generar conocimiento dos elementos fundamentales para conseguir una buena reputación,apunta que, a excepción de los estudiantes procedentes de países europeos, "la legislación española dificulta mucho la presencia en los campus universitarios de alumnos internacionales que, al final, son sus embajadores. Esto no ocurre con las escuelas de negocios porque no tienen la limitación de la selectividad". Carmona cree que, en general, la educación superior española es muy buena.

"Hay universidades con departamentos extraordinarios, competitivos en el mundo. El problema es que los ranking son totalizadores; es decir, califican en todas las ramas y, aunque una universidad española sea extraordinaria en matemáticas o economía, también tiene que serlo en otras muchas materias, y esto impide competir para ocupar un lugar en esas listas".

Por su parte, la Universidad de Navarra cuenta con un índice de alumnado internacional muy superior a la media nacional: el 16%, un dato que, según Álvaro Balibrea, director de Admisión y Relaciones Internacionales, supone su reconocimiento en el ámbito internacional. y sitúa a esta institución al mismo nivel que otras europeas."La universidad como institución, tanto la pública como la privada, siempre ha tenido prestigio y lo seguirá teniendo. Quizás un reto importante para los próximos años es el acercamiento al mundo de la empresa. Muchos alumnos muy bien formados no acceden al mundo laboral, y es precisamente porque las universidades se han centrado en la formación de los futuros empleados pero no en la creación de puestos de trabajo".

En esta línea se manifiesta Águeda Benito, rectora de la Universidad Europea de Madrid, para quien "es responsabilidad de todas las instituciones de educación superior poner a disposición del alumno una oferta de titulaciones que responda a las necesidades reales de un mercado global de trabajo". Es decir, una formación adaptada y centrada en el estudiante, un modelo educativo que forme líderes y profesionales capaces de aportar valor a sus profesiones y contribuir al progreso económico y social, desde un espíritu emprendedor y de compromiso ético".

El camino que ahora emprenden las universidades privadas es el de igualar los estándares de calidad, servicio e impacto directo en el mercado laboral y empresarial de las escuelas de negocios, según Arturo de las Heras, gerente de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima). "Muchas están ya embarcadas en ese objetivo y no les faltan argumentos ni herramientas para lograrlo: buenos docentes, medios y una gran tradición investigadora". Bajo estas premisas, la clave reside en cómo lograr que los resultados de esa labor investigadora no se queden en el ámbito académico.

La universidad como foco de conocimiento y agente investigador no está en crisis, "lo que está en crisises el modelo, que afecta más a la pública que a la privada", asegura Raúl Mayoral, director general de la Fundación Universitaria San Pablo CEU. "El prestigio del CEU nos lo da la experiencia, vamos a cumplir 80 años dedicándonos a la enseñanza y, por supuesto, el profesorado". Mayoral señala que aparecer en los ranking es una asignatura pendiente. "Es la gran paradoja. España es capaz de colocar en el pódium a los mejores deportistas, pero no de ocupar los primeros puestos en enseñanza universitaria. La respuesta quizás hay que buscarla en el modelo universitario actual, que es un disparate".

Felipe Llano, director adjunto a la dirección general del área universitaria de ESIC, cree que, "dada la excesiva oferta que existe en España, uno de los factores que da prestigio a una universidad es la diferenciación, no tocar todos los palos. Nosotros estamos centrados en el mundo de la empresa con la finalidad de seguir ahondando en ese posicionamiento. Obviamente,El prestigio se consigue a través de la calidad y la investigación aplicada". Respecto a los ranking, Llano asegura que en España no nos hemos preocupado por ellos, "y está claro que para estar hay que preocuparse".[CUADRADO] No obstante, afirma, se empieza a hablar de este asunto en el entorno universitario, quizás siguiendo a las escuelas de negocios. "Veremos si dentro de seis o siete años tenemos universidades privadas españolas con una presencia activa en esos baremos internacionales de calidad".

Roberto San Salvador, vicerrector de Comunicación de la Universidad de Deusto, señala que "para nosotros el sistema educativo no solo tiene la finalidad de generar buenos profesionales, sino que intentamos abordar el desarrollo integral de la persona". Esto, unido a la empleabilidad y al avance como centro referente de investigación en algunos ámbitos, como la educación, la innovación social o los derechos humanos, "nos ha permitido crear una universidad prestigiosa que no entrará en los rankings de Shanghái porque no tenemos tamaño, pero que empieza a sacar cabeza en otros especializados".

Pero ¿cómo se ve desde fuera nuestro sistema de educación superior? Rod Pryde, director del British Council, dice que "una buena combinación de investigación y enseñanza es lo que da prestigio". Lo distintivo del sistema británico es que las instituciones públicas son mayoría, solo hay una privada. "Es un modelo mixto, parte de la financiación es pública, pero sobre todo procede de la aportación de los estudiantes, que es cada vez más importante; este curso se acerca a las 9.000 libras". Pryde cree que la universidad privada española podría aprender de la británica cómo hacer del paso por el campus una experiencia más intensa que permita a los alumnos alcanzar una mejor posición internacional. "El sistema británico también tiene que aprender del español, sobre todo del público, que para mí tiene una capacidad impresionante para generar nuevos cursos y cuenta con campus muy profesionales que, sin duda, pueden competir a nivel internacional".