Abiertos a la venta internacional

Los programas internacionales conforman una parte cada vez más importante de la oferta educativa de universidades y escuelas de negocios. Salir a estudiar fuera de España va mucho más allá de ampliar y perfeccionar conocimientos lingüísticos, lo cual no es baladí en una época en la que saber inglés se da casi por descontado y se valora el dominio de terceras lenguas. Es casi una necesidad, un activo valorado por empleadores y enriquecedor para los alumnos. Para Alfonso Jiménez, socio director de la agencia de recursos humanos PeopleMatters, se trata de una ventaja comparativa.

El nivel de concienciación acerca de la importancia de las estancias educativas en el extranjero impregna de manera significativa las decisiones de los estudiantes. Según datos de la Comisión Europea, España fue el Estado miembro que más jóvenes universitarios envió al extranjero el curso pasado para estudiar (programa Erasmus) o para periodos de prácticas (programa Leonardo): 36.183, un 16% más que el curso precedente, superando a Francia (31.747) y Alemania (30.274).

Esta tendencia tiene su continuación en los másteres y posgrados, que a su vez viven un momento de esplendor. El Ministerio de Educación indica que el número de inscritos en estos estudios ha aumentado un 94,2% en los últimos seis años, pasando de 16.636 alumnos en el curso 2006-2007 a 113.061 (dato provisional) para el de 2011-2012.

El número de inscritos en cursos ha crecido un 94% en solo seis años

Pero las necesidades de los estudiantes que le ponen un broche a sus estudios no son las mismas que las de quienes empiezan su aventura educativa. Si antes de obtener la licenciatura se busca mejorar el idioma y la experiencia vital de adaptarse a una nueva cultura, en el caso de los posgrados se va más allá. "Nuestros estudiantes valoran especialmente el ponerse en contacto con el mundo empresarial de los mercados de los países en los que aterrizan. La inmersión económica y política en entornos hasta entonces desconocidos se la facilitamos a través de encuentros con agentes de las instituciones públicas y actores relevantes del sector privado", comenta Eduardo Fernández-Cantelli, director general de marketing y mercados de IE Business School.

Dicha escuela de negocios no tiene posgrados a cursar enteramente en otros países, sino con varias paradas. Su Global Executive MBA, por ejemplo, combina las sesiones online con estancias de dos semanas en España, China, EE UU y Brasil. Se usa en todos ellos el inglés como idioma vehicular, sin sumergirse en el de cada Estado, ya que, según Fernández-Cantelli, es el empleado en el mundo de los negocios.

ESADE aplica la misma fórmula: estancias en como mínimo tres destinos para complementar la oferta educativa de sus posgrados. Así, su Corporate International Master, diseñado para ejecutivos y profesionales experimentados, va dirigido a interesados en ampliar sus actividades a escala internacional y en comprender las claves del éxito a la hora de hacer negocios con Europa, EE UU, América Latina y China. Se imparte en Washington DC, Río de Janeiro, Shanghái y Madrid. IESE, por su parte, cuenta también con una amplia gama de programas con estancias en el extranjero. Uno de los más multiculturales es el EMBA Brazil, que usa el portugués, el castellano y el inglés como lenguas en clase y que incluye estancias en Barcelona y en el IESE New York Center.

China, el objeto de deseoEl gigante asiático es el mercado más deseado del momento, independientemente del sector en el que se trabaje. La oferta educativa no es ajena a ello, tal y como indican los numerosos programas de estudios relacionados con la cultura china o afincados en el país.

En el caso de las escuelas de negocios, pese a que muchas de ellas prevén estancias en el país asiático, el International MBA de ESIC es el más orientado a China, cursando un 40% del posgrado en Shanghái y el 60% restante en Madrid. Según la propia escuela, está diseñado para "la gestión de fronteras con un pensamiento global con un fuerte énfasis en la gestión intercultural, cuyo objetivo es agudizar la visión empresarial de los participantes".

ESCP Europe también considera que China es una parada imprescindible en el panorama empresarial actual. "En la actualidad son muchos los profesionales y las empresas que necesitan a gente que sepa manejarse en el país asiático, sencillamente porque, al caer la demanda interna, hay que salir fuera y decidirse a dar el salto", señalan desde la escuela de negocios. Además del European Executive MBA, que incluye una estancia en China, ESCP cuenta con un atractivo posgrado, el máster en Dirección Internacional de Proyectos, dirigido a jóvenes que quieran impulsar sus carreras en la gestión de proyectos internacionales de cualquier sector, desde infraestructuras hasta consultoría.

La Universidad Europea de Madrid (UEM) también cuenta con un MBA con estancias en Pekín y Shanghái. Pero el mundo de la empresa no es la única disciplina con intereses en China. La misma UEM dispone de un máster en Diseño Arquitectónico Avanzado que incluye tres meses de prácticas en Shanghái, así como con una estancia en San Diego. Pedro Pablo Arroyo, profesor de la Escuela de Arquitectura de la UEM y uno de los responsables de la creación y dirección del posgrado, ha vivido seis años en China, donde abrió su propio despacho. "En el marco del máster se hacen visitas para que los alumnos conozcan los estudios locales y los hábitos de trabajo. Las cosas van muy rápido allí. Hay que estar preparado para negociar constantemente los términos del proyecto, algo que en España, debido en parte a la legislación que tenemos, no pasa tanto", subraya.

"Es imprescindible dotar a los estudiantes de unos conocimientos globales, ya que hoy día los buenos proyectos no surgen donde uno quiere, sino donde hay dinero para desarrollarlos", resume Arroyo. Esa es una de las claves de los estudios en el extranjero: lograr reunir las herramientas para poder desarrollar las competencias propias en otros entornos, algo cada vez más necesario en el actual contexto económico mundial.