La city

Sin fiestas no, por favor

La crisis ha generado una nueva sensibilidad. Las Administraciones públicas, asfixiadas por el desplome de sus ingresos, han pasado de gastar lo que no tenían a tener que justificar, incluso, por qué en mitad de una severa recesión económica seguirán celebrándose sus fiestas patronales. Es, por ejemplo, el caso del Ayuntamiento de Ciempozuelos, en Madrid. En una nota difundida por la Concejalía de Comunicación el viernes, el consistorio recordó que el coste de los festejos de este año, que se celebran hasta el próximo martes 11 de septiembre, será un 33% más barato respecto al ejercicio pasado y un 60% inferior al de 2010. En parte es comprensible que ninguna Administración, dada la depresión nacional, quiera renunciar al ocio, aunque sea solo por unos días.