Para invertir

Preparados para volver a la guerra de los depósitos

El interés de las entidades por captar pasivo del cliente minorista se reactiva tras la decisión del Gobierno de eliminar la penalización impuesta hace un año a las ofertas más agresivas

Dinero en euros sobre una página de cotizaciones.
Dinero en euros sobre una página de cotizaciones.

Se abre la veda. Hace una semana, el Gobierno eliminó la penalización que pesaba sobre los depósitos que ofrecían rendimientos muy superiores al rendimiento del euríbor. La noticia es bienvenida por un sector que sigue teniendo necesidades ingentes de financiación y con un mercado mayorista abierto solo a precios elevados y únicamente para entidades de fortaleza extraordinaria. "La medida es muy buena porque permite volver a competir en un mercado normal, con productos más seguros para el inversor, cubiertos por el fondo de garantía de depósitos (FGD) y puede suponer unos ahorros para el conjunto del sector de 1.000 millones de euros", explican fuentes del sector.

"El formato depósitos va a volver a ser más demandado. Los pagarés ya no tienen tanto sentido y es obvio que los bancos siguen necesitando captar recursos en una situación en la que los mercados están cerrados", admiten desde otra entidad. "Pero eso no significa que vaya a haber una guerra de depósitos o que veamos ofertas con remuneraciones desmedidas. Hay una situación que es más de esperar y ver que otra cosa", advierten.

Eso sí, con todos sus matices, las diversas entidades consultadas coinciden en señalar que la nueva situación va a dar un impulso a las ofertas de depósitos. "Tiene toda la lógica que se reactive el pasivo minorista. No hay que engañarse, la situación en el mercado mayorista está como está...", argumentan fuentes del mercado. "Lo esperable es que se reduzca la oferta de pagarés y que aumenten algo los precios de los depósitos", añaden desde otra firma. En un vistazo rápido al mercado, se pueden encontrar varias ofertas que rondan o superan el 4%. De entre todas ellas, destaca el Depósito BES, del banco portugués Espírito Santo, que ofrece un 4,6% TAE (tasa anual equivalente) por imposiciones a 12 meses y siempre a partir de 50.000 euros. La oficina de internet de Banco Pastor también propone un 4,5% TAE a los nuevos clientes que aporten 5.000 euros o más por un plazo a seis meses. Catalunya Caixa ha empezado a comercializar un depósito que a un año ofrece un 4,25% TAE, siempre que se desembolsen más de 30.000 euros; por debajo de ese límite, el rendimiento pasa al 4%. Popular ha vuelto a comercializar el célebre Depósito Gasol, anunciado por el famoso jugador de baloncesto Pau Gasol. A partir de 300 euros, el inversor puede negociar para conseguir entre un 4% y un 4,25%, en función de los plazos y la cantidad aportada. La CAM ofrece rendimientos similares, también en función de los plazos y a partir de 600 euros de aportación. En las oficinas de Sabadell se está promocionando un depósito de bienvenida al 3,75% a 12 meses, a partir de un importe mínimo de 600 euros. Para grandes capitales, Finantia Sofinloc propone un 4,4%, pero con una inversión mínima de 100.000 euros.

La cantidad de dinero aportada y el grado de vinculación influyen en la rentabilidad a obtener

De momento, las tres grandes entidades del sector -Santander, BBVA y La Caixa- se han mantenido relativamente al margen, con ofertas en el entorno del 2%, aprovechando como atractivo más su imagen de solidez, que el gancho de un rendimiento fuerte.

La clave es la negociación

Lo que cualquier ahorrador debe tener en cuenta es que, en realidad, toda oferta de depósitos es en la práctica un traje hecho a medida; a medida de las aspiraciones del cliente, de su capacidad de negociación y de lo que pueda aportar a la entidad. Generalmente, los tipos de interés que se publicitan en las campañas promocionales son el máximo que se puede lograr. Para alcanzarlo hay que cumplir una serie de condiciones.

En primer lugar, la cantidad aportada es clave a la hora de conseguir una buena remuneración. Aunque no siempre sucede así, habitualmente, cuanto mayor es la inversión, más alta es la remuneración. Y no solo eso, también se consiguen ciertas ventajas que no hay que menospreciar. Por ejemplo, la contratación de todo depósito lleva aparejada la apertura de una cuenta asociada en la entidad en cuestión. Esta cuenta siempre tiene unos gastos en forma de comisiones de mantenimiento, pero un volumen elevado de inversión puede neutralizarlos.

En segundo término, no es lo mismo dinero nuevo que el que ya está inscrito en las cuentas. La gran mayoría de las ofertas están dirigidas a nuevos clientes o a aquellos que, estando ya comprometidos con la entidad, aportan más dinero. Un ejemplo muy claro son los Depósitos Smart que está comercializando Bankinter: ofrecen un 3,51% TAE a tres meses y un 3,75% a medio año; pero este rendimiento pasa a ser respectivamente del 4% y el 4,25%, si se trata de nuevo dinero nuevo.

Otra de las claves es precisamente la duración de la inversión. Siempre hay excepciones, pero lo más habitual es que la rentabilidad vaya ascendiendo a medida que el plazo es más largo. Las entidades buscan la vinculación del cliente.

Por eso, la venta cruzada es la filosofía esencial que rige este tipo de ofertas. Algunos depósitos exigen directamente una vinculación de ingresos recurrentes, vía nómina o vía transferencias mensuales a partir de una cantidad mínima cuyo importe suele ser de 500 euros en adelante. El uso periódico (mensual o trimestral) de tarjetas de crédito o débito es una exigencia muy común en este tipo de productos de ahorro; pero, en ocasiones, puede ser el incentivo que incrementa la remuneración. Otro tanto de lo mismo ocurre con la domiciliación de recibos.

En todo caso, la negociación cara a cara es determinante. Incluso, dentro de una propia entidad, trasladar la cuenta de una oficina a otra puede acarrear ventajas importantes. Conviene no olvidar que cada sucursal trabaja para lograr unos objetivos determinados, tanto mensuales como anuales, de captación de clientes y venta de productos.

Claves

¿Qué ocurre si se necesita el dinero antes de tiempo?

El rendimiento de los depósitos está vinculado a cumplir con los plazos de vencimiento de la imposición. Por eso, como en toda inversión, hay que emplear dinero que, en principio, no se prevé que sea necesario disponer de él. La penalización por retirarse antes de tiempo no se hace sobre el capital, sino sobre los intereses. Casi todos los depósitos permiten cancelaciones parciales, para evitar así deshacer toda la inversión. Las entidades van innovando y afinando la oferta de productos. Así, el depósito flexible de La Caixa permite cancelaciones parciales o totales mes a mes sin reducción de tipo.

¿Es segura la inversión en los depósitos?

Los depósitos están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que se constituye con las aportaciones de todas las entidades.

¿Cuál es la carga tributaria de los depósitos?

Los beneficios obtenidos con las imposiciones a plazo fijo tributan al 21%. Por eso, a mayor volumen de inversión, más impuestos habrá que pagar. Pero una inversión en depósitos muy reducida puede hacer que, entre comisiones y fiscalidad, el rendimiento obtenido sea irrelevante.

¿En qué consiste la medida tomada recientemente por el Gobierno?

Para evitar riesgos sistémicos, el anterior Ejecutivo aprobó hace un año que los importes de los depósitos con remuneración excesiva ponderarían al 500% a efectos de cálculo para las aportaciones al FGD. Los umbrales de esa remuneración excesiva eran los siguientes: para plazos entre tres meses y un año, euríbor medio a seis meses más 150 puntos; para plazos superiores a 12 meses, euríbor medio a un año más 100 puntos básicos. El Banco de España ha ido publicando trimestralmente la actualización de los intereses de referencia. La caída en picado del euríbor ha hecho que el margen de las entidades para no entrar en penalización fuese cada vez menor. Al mismo tiempo, para seguir captando el interés de los inversores, muchas entidades optaron por ofrecer pagarés con un rendimiento elevado. Para el inversor, el esquema de retribución es idéntico al de los depósitos, pero la diferencia está en que los pagarés están respaldados únicamente por el banco emisor, no por el FGD. El Gobierno ha querido evitar los efectos indeseados que la medida impulsada por la Administración Zapatero estaba provocando, tanto para los clientes, como para las entidades