Semana clave para la eurozona

El mercado anticipa el plan del BCE

La prima de riesgo experimenta la mayor caída en un mes, al perder 30 puntos, y se sitúa en 518, mientras el Ibex es el único índice bursátil que logra subir en la sesión, con un 0,73%

La expectativa del mercado de que el BCE anunciará mañana un plan de compra de deuda para rebajar la prima de riesgo de España ha infundido el optimismo en las plazas financieras. La prima de riesgo experimentó ayer el mayor descenso en un mes, al caer 30 puntos y situarse en 518 puntos básicos. El Ibex logró ser el único índice en positivo, al subir un 0,73% y cerrar en 7.488,2 puntos.

Los inversores ya están poniendo en precio la decisiva reunión del BCE, que tendrá lugar este jueves en Fráncfort. La previsión de los expertos consultados por la agencia Bloomberg es que la autoridad monetaria podría anunciar una rebaja de tipos de 0,25 puntos porcentuales, con lo que el tipo principal de financiación pasaría del 0,75% al 0,5%. Al mismo tiempo, lo que también espera el mercado es que el presidente del banco central, Mario Draghi, concrete un plan de compra de deuda pública que sirva para rebajar las primas de riesgo que penalizan la financiación de España, que se ha situado como el principal foco de preocupación para la eurozona. El resultado de estas expectativas es que el diferencial con Alemania experimentó ayer la mayor caída en un mes, al descender 30 puntos y situarse en los 518 puntos básicos.

Con todo, el escepticismo también persiste. "El jueves, el BCE tomará la decisión de comprar o no deuda española e italiana. De esta decisión dependerá en gran medida si España recurre finalmente a solicitar el rescate completo por parte de los organismos europeos. Todo puede pasar, pero la reiterada negativa de Alemania para generar mecanismos que ayuden a estabilizar las economías periféricas no invitan al optimismo", advierten en Inverseguros.

El interés exigido al bono a dos años cae al 3%, el nivel más bajo desde abril

La caída de la prima de riesgo en la última sesión se debió casi en exclusiva al ajuste a la baja de la rentabilidad exigida al bono español. Así, el rendimiento de la deuda a 10 años pasó del 6,85% al 6,57%. El bund alemán, el valor más líquido de la renta fija europea, vio incrementado su rendimiento, pero marginalmente: pasó del 1,37% al 1,39%.

En los plazos más cortos, la deuda española también experimentó un descenso muy importante de las rentabilidades. Así, la deuda a dos años pasó del 3,4% al 3%. Ha caído prácticamente un punto porcentual en el curso de dos semanas y está al nivel más bajo desde abril. Lo mismo puede decirse de los bonos a tres años, que pasaron del 4,4% al 3,9%, a pesar de que Moody's rebajó la noche anterior a negativa la perspectiva de la deuda a largo plazo de la UE.

Todos estos movimientos tienen lugar en un entorno de una intensa ronda de contactos políticos. Así, el primer ministro italiano, Mario Monti, y el presidente francés, François Hollande, aprovecharon ayer su encuentro bilateral en Roma para redoblar la presión sobre el Banco Central Europeo. Los dos mandatarios calificaron como inaceptables las primas de riesgo que soportan algunos socios de la zona euro, entre ellos, España e Italia. Y añadieron que corresponde a las instituciones europeas, incluido el BCE, asumir su responsabilidad para corregir la situación. "Intervenir forma parte del papel de aquellas instituciones involucradas en la zona euro, particularmente del BCE", recalcó Hollande.

El encuentro en la capital italiana es la enésima cumbre bilateral al máximo nivel que se celebra entre dirigentes europeos en vísperas de la decisiva reunión del BCE. Ayer mismo también se encontraron en Berlín la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. Hace unos días lo hacían el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el presidente francés. Y mañana, Rajoy recibirá a Merkel en la Moncloa.

También crecen las voces desde dentro del propio BCE. El miembro alemán del banco central, Jörg Asmussen, declaró ayer en una conferencia en Fráncfort que "la prima de riesgo está reflejando un riesgo asociado al tipo de cambio, lo cual no debería ocurrir en una unión monetaria". Eso sí, oficialmente Draghi supedita una eventual intervención a la petición formal de ayuda a través del fondo de rescate. El plan y las condiciones que acarrearía siguen siendo objeto de una dura negociación y ha suscitado el rechazo del Bundesbank.

Avance en solitario

En cualquier caso, el Ibex 35 cotizó la expectativa de una intervención decidida del BCE y fue el único entre las grandes plazas financieras del mundo en cerrar en positivo. Ganó un 0,73% y concluyó en 7.488,2 puntos. Es la tercera jornada consecutiva en positivo, acumulando una apreciación del 4,07%.

En contraste, el Euro Stoxx cayó un 1,08%, el Footsie de Londres, un 1,5%; el Cac de París, un 1,58%; el Dax de Fráncfort, un 1,17% y la Bolsa de Milán, un 0,29%. En España, los valores que más ganancias aportaron fueron Gamesa (7,97%), Banco Popular (4,76%), Gas Natural (3,84%), Mapfre (3,28%), Bankia (2,92%) y Telefónica (2,81%). El avance de Popular respondió a que la entidad reconoció ayer que estudia la integración de BMN. De nuevo, destacó el escaso volumen de negociación. En el mercado continuo, el saldo fue de 1.115 millones, menos de la mitad del volumen habitual en las jornadas previas al estallido de la crisis. La baja liquidez hace al índice más susceptible de sufrir episodios de volatilidad.

Gran parte de los analistas internacionales continúa siendo pesimista con España. El lunes, Royal Bank of Scotland hacía público un informe que titulaba Mismos problemas, nuevos errores y en el que recomendaba estar bajista (apostar por caídas) en España por la incertidumbre económica y financiera que pesa sobre el país. "(...) Hay crecientes presiones desde el punto de vista macroeconómico, nuevos errores de política del Gobierno central y el aumento de fuga de capitales", dicen los expertos.

Claves para el mercado

Subasta en España. El Tesoro prevé captar hasta 3.500 millones en deuda a largo plazo

El Tesoro público español espera captar mañana entre 2.500 y 3.500 millones de euros en una subasta de bonos con vencimiento en 2014, 2015 y 2016. En la anterior subasta celebrada el pasado 28 de agosto, el erario rebajó drásticamente el interés, que se situó en el nivel más bajo desde mayo, y en la que la demanda llegó incluso a triplicar la oferta. El Tesoro afronta la nueva subasta con la prima de riesgo de nuevo por encima de los 500 puntos básicos, a pesar de la relajación de las últimas sesiones. El bono a 10 años continúa cotizando por encima del 6,5%.

Grecia. Vende deuda a seis meses con un interés del 4,54%

Grecia colocó ayer en el mercado 1.137,5 millones en letras con vencimiento a seis meses y un interés del 4,54%. El coste fue inferior al de la última subasta del 7 de agosto (4,68%), aunque también lo fue la demanda, que superó está vez en 1,95 veces la oferta inicial. El dinero logrado por el Tesoro servirá para pagar parte de un vencimiento de deuda por 1.400 millones el próximo viernes. Grecia lleva fuera de los mercados de venta de deuda a largo plazo más de dos años, por lo que utiliza estas emisiones en corto (letras a seis y tres meses) para financiar los pagos más urgentes.

Financiación. Tasas negativas en Alemania, Francia, Holanda y Austria

Aunque la presión sobre el mercado de deuda soberana europea se ha moderado sustancialmente en las últimas sesiones, sigue habiendo diferencias abrumadoras entre unos países y otros. Así, Alemania, Francia, Holanda, Austria y Finlandia aún experimentan tasas negativas en los tramos más cortos, como el ­0,016% que se pide al bund a tres años. Entre estos países, la tasa más elevada a 10 años es el 2,21% que se le pide a Francia. En contraste, a España se le exige un 6,57%, a Italia, un 5,65%, a Portugal un 9% y a Irlanda, un 5,9%, en este último caso, en deuda a nueve años.