El daño se extiende a Alemania, que baja al tercer puesto del ranking mundial

La cuota exportadora española cae un 9% por la recesión en la zona euro

España sigue perdiendo cuota exportadora por la crisis en la zona euro, a la que destina la mitad de sus ventas. Entre enero y junio cayó al 1,61% del total, el nivel más bajo de la serie histórica. Alemania también se ha visto afectada por la recesión al perder el segundo puesto en favor de EE UU.

El Gobierno español ha fiado la salida de la recesión, prevista para al menos hasta finales de 2013, al sector exterior. El turismo y las exportaciones han servido como bálsamo para compensar el derrumbe del consumo de los hogares y de la inversión empresarial. Esa tendencia al alza se ha visto interrumpida, sin embargo, por la entrada en recesión de la gran mayoría de los países de la zona euro. España, Italia y Portugal están ya en esa situación, Francia lleva dos trimestres sin crecer y Alemania es la única que mantuvo un tímido crecimiento del 0,5% en el segundo trimestre.

Y eso ha tenido un efecto devastador en el sector exterior español, que destina casi la mitad de sus ventas a los países que comparten el euro. Las exportaciones españolas, que llevaban creciendo con fuerza desde finales de 2009, han caído un 3,8% y un 11,5% en el primer y en el segundo trimestre de este año, según los datos homogéneos elaborados por la Organización Mundial del Comercio. Un descenso mucho más acelerado que en el caso de los intercambios mundiales, que crecieron un 5% entre enero y marzo y bajaron un 1,3% entre abril y junio.

La cuota exportadora de España, que marca el peso dentro de los intercambios mundiales, se ha situado en la primera mitad del año en el 1,61% del total, lo que representa una caída del 9% y la cifra más baja de la serie histórica que realiza este organismo internacionales desde 2005.

La mitad de los grandes vendedores del mundo son países emergentes

Como consecuencia de ese desplome, España sigue perdiendo puestos en la clasificación mundial de naciones exportadoras. En el primer semestre se ha situado en la decimoséptima posición, dos por debajo de la registrada en el mismo periodo de 2011. Por delante han pasado India y Taiwán, dos naciones emergentes cuyos intercambios comerciales no dependen de la zona euro y sí de las grandes naciones asiáticas.

La economía italiana, acuciada por los mismos problemas que la española, ha sido la otra gran damnificada por el deterioro de la zona euro. Tradicionalmente situada entre los siete mayores exportadores del mundo ha perdido dos posiciones, colocándose en el noveno puesto tras ser superada por Rusia, que se ha encaramado a la octava posición tras pasar también a Reino Unido. Alemania ha perdido la segunda posición en favor de EE UU.

La clasificación confirma la pujanza de los países emergentes frente al declive de los desarrollados. Entre los 20 primeros de la clasificación, prácticamente la mitad están en vías de desarrollo, que amenazan la supremacía de los grandes exportadores tradicionales.

El encarecimiento del crudo y del dólar pueden acelerar el deterioro

Al deterioro generalizado de los grandes compradores de bienes y servicios de España se ha unido el encarecimiento del barril de petróleo, que se ha situado en el entorno de los 117 dólares, amenazando con prolongar la recesión en algunos países como España, que importa todo el crudo que consume. Ello provoca que la factura que tiene que gastar en esa partida crezca con fuerza cuando la cotización internacional del petróleo se dispara o el dólar (moneda en la que se intercambian los barriles de petróleo) se encarece frente al euro.

Así se puede comprobar si se analizan los datos del déficit comercial español, que muestran la diferencia negativa entre ingresos y gastos, con un desequilibrio de 18.641 millones de euros, con una caída del 22,5% con respecto al mismo periodo de 2011. Ese déficit es sensiblemente inferior al desequilibrio por compra de gas, carbón o electricidad, que se elevó a 23.747 millones de euros. De hecho, el Ministerio de Economía calcula que si se descuenta el coste de la factura energética, el superávit en junio habría sido de 1.232 millones.