En algunos casos los honorarios pueden alcanzar el 45%

Minicréditos: el desorbitado precio del dinero rápido

Ofrecen pequeñas cantidades de dinero de una manera rápida y sin demasiadas preguntas. Sin embargo, los minicréditos tienen un gran inconveniente: los honorarios que se cobran a cambio del préstamo pueden alcanzar el 45%.

Billetes y monedas de euro
Billetes y monedas de euro

El blindaje de la banca en cuanto a concesión de crédito está fomentando la creación de otras vías para obtener financiación. Este es el caso de los minicréditos (también conocidos como minipréstamos) que se están convirtiendo en una popular alternativa a la hora de solicitar dinero de manera rápida. Estos préstamos, comercializados a través de internet por empresas privadas que funcionan sin la supervisión del Banco de España, se caracterizan por ofrecer pequeñas cantidades de dinero (normalmente prestan desde 50 a 600 euros) a plazos muy cortos que oscilan entre un día y 45 días.

Se suelen vender como medio para hacer frente a facturas imprevistas, averías del coche o gastos médicos inesperados y, tal y como informan desde el portal de finanzas personales HelpMyCash.com, su principal ventaja es que normalmente se conceden de manera instantánea (lo habitual es tener el dinero en la cuenta entre 10 minutos y 48 horas después de solicitarlo) y no suelen requerir demasiado papeleo. Cualquier persona puede pedir un minicrédito independientemente de su situación personal y laboral ya que no se exige justificación de ingresos. Por lo general, los únicos requisitos suelen ser superar los 21 años de edad, tener una cuenta corriente o de ahorros y no estar inscrito en ningún registro de morosos.

Frente a esto, los minicréditos cuentan con varios inconvenientes. El plazo de amortización es muy limitado, por lo que pueden surgir problemas a la hora de devolverlos (en caso de impago las medidas son inmediatas, sin posibilidad de negociación). Además, los intereses (honorarios) que se cobran se incrementan en función del importe prestado y del tiempo que se tarde en devolverlo y en algunos casos pueden llegar a alcanzar el 45%.

En este momento, existen varias empresas que se dedican a la concesión de minicréditos. En concreto, Préstamo10 ofrece un máximo de 500 euros (300 euros en el caso de los nuevos clientes) a devolver en un plazo que oscila entre 5 y 30 días. Para importes de 100 euros a 30 días, por ejemplo, los honorarios ascienden a 45 euros, por lo que el solicitante tendría que devolver 145 euros un mes después de obtener el préstamo. Sin embargo, todo aquel que solicite 500 euros y tarde en devolverlos ese mismo periodo de tiempo pagará unos honorarios de 225 euros. En caso de impago, se tendrá que reembolsar el importe impagado y una penalización por mora del 20%.

Crédito Pocket, por su parte, presta 200 euros a todos aquellos que soliciten un minicrédito por primera vez a un plazo máximo de 20 días y, en este caso, los honorarios ascenderían a 55,56 euros. Asimismo, la empresa detalla que los clientes fieles tendrán prórrogas de vencimiento de hasta 30 días y préstamos que pueden alcanzar los 400 euros. Via SMS, que da desde 50 euros hasta 400 euros, cobra unos honorarios de 15 euros para importes de 100 euros a devolver en dos semanas y de 120 euros si se solicita el máximo a un plazo de 30 días.

Asimismo, Crédito Sí presta desde 50 a 300 euros a sus nuevos clientes (con un máximo de 500 euros para los antiguos). Eso sí, solo hay un plazo posible para su devolución: 15 días. Algo parecido ocurre con Crédito Nuevo, que concede hasta 600 euros a devolver en un plazo único de 21 días con unos honorarios de 132 euros en el caso de solicitar este importe. Asimismo, se desmarca de sus competidoras al pedir requisitos con algunas variaciones. La empresa precisa que para poder solicitar el préstamo es necesario tener nacionalidad española y disponer de nómina o pensión.

Alternativas

Teniendo en cuenta las altas comisiones que hay que pagar al solicitar los minicréditos y los limitados importes que se conceden (que pueden no ser suficiente para afrontar una determinada situación), conviene valorar si existen otras opciones para conseguir el dinero.

En muchos casos, es más recomendable solicitar un préstamo rápido, que dan importes más elevados con unos intereses más asequibles. Asimismo, también se puede recurrir a la tarjeta de crédito, ya que lo normal es que permitan flexibilizar la devolución de la deuda.