Rajoy rechaza distinciones y recalca que les ayudará por igual que al resto de comunidades

Cataluña pide al Estado un rescate de 5.023 millones "sin condiciones"

Cataluña anunció ayer que pedirá al Ejecutivo central un rescate de 5.023 millones de euros para hacer frente a sus deudas y rebajar su abultado déficit. El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, advirtió que no aceptará "condiciones políticas" y Mariano Rajoy le respondió que le ayudará en los mismos términos que al resto de regiones que acudan al fondo de liquidez autonómico.

Cataluña pide al Estado un rescate de 5.023 millones "sin condiciones"
Cataluña pide al Estado un rescate de 5.023 millones "sin condiciones"

Cataluña se convirtió ayer de forma oficial en la primera comunidad autónoma que solicita el rescate al Estado Central. Pese a las reticencias del presidente catalán, Artur Mas, para pedir esa ayuda, la abultada deuda, la caída de los ingresos y la necesidad de recortar el déficit le han obligado a dar su brazo a torcer y a pedir 5.023 millones de euros a Mariano Rajoy a través del Fondo de Liquidez Autonómica.

Este instrumento, creado por el Ejecutivo en el inicio del verano y dotado con 18.000 millones de euros, se pondrá en marcha a partir de octubre y servirá para aliviar las tensiones financieras de las comunidades autónomas que como Cataluña han visto cerrado el acceso a los mercados. Las progresivas rebajas de la nota de la deuda catalana, al nivel del bono basura para las tres grandes agencias de calificación de crédito, y el abultado déficit (debe recortar más de 4.000 millones este año) le han dejado sin posibilidades de acceso a la financiación ajena. Un grave problema si se tiene en cuenta que en los últimos seis meses del año afronta vencimientos de deuda por valor de 5.755 millones de euros, prácticamente la misma cifra que va a exigir al fondo de liquidez.

Sin embargo, el Ejecutivo presidido por Mas está dispuesto a vender cara su derrota. El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, advirtió ayer que no aceptará condiciones políticas "por disponer de unos recursos que son de los propios catalanes". De hecho, remarcó que el dinero que se va a pedir se utilizará para refinanciar los vencimientos de deuda y para llevar el déficit al 1,5% del PIB a finales de 2012, tal y como se comprometió en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera. Todos estos asuntos se debatirán en la reunión que mantendrán Rajoy y Mas el próximo 20 de septiembre, aunque el presidente del Gobierno ya dejó clara ayer su postura respecto al rescate. "Ayudaremos a Cataluña como al resto", aseguró ayer Rajoy, no sin antes recalcar la importancia de que todas las administraciones cumplan con sus compromisos de control de la deuda y del déficit. "Ya sabíamos todos los problemas de liquidez de Cataluña, que no puede hacer frente a determinados vencimientos de su deuda, una de las grandes dificultades que tiene todo el país y no solo esta comunidad", aseguró ayer en su comparecencia con Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo.

Los analistas prevén que las autonomías se desviarán siete décimas del objetivo de déficit

Con esta frase, Rajoy certificó la postura expuesta por el ministro Cristóbal Montoro en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, en la que espetó a los consejeros autonómicos de Hacienda que cómo podían reclamar condiciones para las ayudas del Estado cuando no tenían dinero ni para pagar sus propias facturas. Esta actitud del Ejecutivo provocó que Cataluña, entre otras comunidades, no acudiera a esa cita. El presidente del Ejecutivo insistió ayer en que no se dejará caer a ninguna comunidad autónoma. "El Gobierno no se va a desentender de los problemas de las regiones, como llevamos haciendo desde enero", dijo.

Cataluña no será la única que recurrirá al fondo de liquidez. De hecho, existen muchas dudas de que alguna comunidad autónoma no acuda a ese mecanismo, teniendo en cuenta la misión casi imposible que afrontan en los próximos meses: ajustar el gasto en más de 18.000 millones para que el déficit autonómico no supere el 1,5% del PIB a finales de año. Pocos expertos creen que se pueda llegar a ese objetivo. Algunos, como los de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), calculan que las autonomías se desviarán en siete décimas, cerrando con un desfase entre gastos e ingresos de un 2,2% del PIB. A su juicio, tan sólo tres comunidades (Galicia, Navarra y La Rioja) cumplirán el objetivo de consolidación fiscal. Entre las que no lo harán destaca el caso de Castilla-La Mancha, cuyo déficit se quedará en el 3,1% del PIB. El Ejecutivo gobernado por María Dolores de Cospedal remarcó ayer que todavía no hay ninguna decisión tomada a ese respecto y llamó a la calma para evitar alarmismos. "Estamos hablando de un fondo de liquidez que es un mecanismo que funciona prácticamente igual que ha funcionado la línea ICO y, por lo tanto, lo demás es llamar al alarmismo. Bastantes problemas tiene ya la población de España y de Castilla-La Mancha", recalcó ayer la consejera de Empleo y Economía, Carmen Casero.

A la espera que de Castilla-La Mancha tome una decisión, las que sí han anunciado que acudirán al fondo de liquidez son la Comunidad Valenciana y Murcia. En el caso valenciano, las necesidades de financiación se elevarán a 3.500 millones, de los que 2.833 corresponden a los vencimientos de deuda en el segundo semestre de este año y el resto al pago de facturas impagadas a sus proveedores . Pese a haber saldado gran parte de su deuda a través del plan de pago puesto en marcha por el Ejecutivo a través del ICO, sólo en lo que va de año acumula unas deuda con proveedores de 1.500 millones, de la que una gran parte corresponden a farmacias y laboratorios. Por su parte, Murcia reclamará 300 millones en un primer tramo y otros 400 en un segundo. Entre las tres autonomías absorberán 9.200 millones de euros, prácticamente la mitad de los recursos.

La siguiente en la lista puede ser Andalucía, cuya situación financiera también es muy comprometida. La comunidad presidida por José Antonio Griñán afronta vencimientos de deuda en la segunda parte del año por valor de 1.609 millones, con un restrictivo límite al endeudamiento para el próximo ejercicio. De hecho, Andalucía ha amenazado con recurrir al Constitucional ese límite, ya que de aplicarse le obligaría a reducir en 2.700 sus posibilidades de endeudamiento en 2013.