La troika se reúne mañana con el Gobierno, que podría aplazar una semana el decreto

Economía negocia de urgencia con Bruselas los detalles del 'banco malo'

Representantes de la troika visitarán mañana Madrid para discutir el diseño del banco malo con el Gobierno. Este ha avanzado que el decreto para su creación, previsto para ese día, podría retrasarse una semana. Fuentes financieras apuntan que el proyecto "no está maduro" pues faltan por concretar el tipo de sociedad, su gestión o el precio de los activos.

Economía negocia de urgencia con Bruselas los detalles del 'banco malo'
Economía negocia de urgencia con Bruselas los detalles del 'banco malo'

El memorando de entendimiento, el documento con las 37 condiciones que Bruselas impone a España como contrapartida al rescate financiero de hasta 100.000 millones de euros, establece que "las autoridades españolas, en consulta con la Comisión Europea, el BCE y el FMI, prepararán un plan general y un marco legislativo para el establecimiento de este mecanismo de segregación de activos antes de finales de agosto de 2012". El Ejecutivo español parece dispuesto a apurar la literalidad del texto. Aunque la aprobación de dicho instrumento, el llamado banco malo, estaba prevista para mañana, día 24, el Gobierno avanzó ayer que el decreto ley podría demorarse hasta el viernes siguiente. El último día de agosto.

"Será este viernes o el que viene", dejaba caer ayer la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en declaraciones a la prensa, recogidas por Europa Press. Las palabras de la vicepresidenta, contradiciendo la agenda marcada el pasado fin de semana por el ministro de Economía, Luis de Guindos, se produjeron horas después de que trascendiera que mañana se celebrará en Madrid una reunión entre la troika (Comisión Europea, el BCE y el FMI) y el Gobierno español para tratar los aspectos técnicos del banco malo.

El problema de fondo, coinciden voces del sector financiero e inmobiliario, es que el diseño de la sociedad de gestión de activos "no está maduro". Desde Economía admiten que el proceso, para el que se ha contratado a las consultoras Alvarez & Marsal y PwC, al banco de inversiones Nomura y al bufete de abogados Cuatrecasas, sigue aun abierto. Y no está resultando sencillo. Para empezar, por la férrea inspección de Bruselas, y para seguir, por la dificultad técnica de los asuntos a dirimir. Estos condicionarán el éxito o el fracaso del proyecto, un pilar básico del plan para sanear definitivamente la banca española e ir mitigando la resaca del boom inmobiliario.

El ministerio admite que el diseño del modelo sigue aún abierto

Dilemas técnicos

En primer lugar, está por decidir qué tipo de sociedad que será el banco malo. Aunque un fondo de inversión parece la mejor opción que una sociedad anónima o una entidad con ficha bancaria, de cara a atraer inversores privados que se hagan con el ladrillo que sale del balance de los bancos, no está tan claro que el modelo sirva para tratar los créditos hipotecarios y préstamos a promotores que las entidades con problemas deberán segregar en esta nueva sociedad. De hecho, aunque la mayoría lo descarta, Bruselas apuesta por traspasar también otros créditos problemáticos como los de consumo. Fuentes cercanas al diseño del banco malo avanzan que se prepara una suerte de instrumento híbrido, de nueva creación, que resulte funcional para toda la cartera.

La heterogeneidad de los activos añade la incógnita de quién gestionará el banco malo. Aunque oficialmente estará en manos del FROB, se especula con la posibilidad de que la comercialización de sus activos se encargue a una o varias empresas subcontratadas.

La gran incógnita, sin embargo, es cómo se valorarán los activos que pasen de cada entidad al banco malo. "El proceso de valoración está por determinar pero debería atender a la realidad individual de cada activo", defiende Francisco Uría, socio responsable de Sector Financiero de KPMG, que apuesta también por encargar la tasación a "entidades independientes". Un riguroso proceso que en Irlanda llevó dos años y en España podría alargarse más de 12 meses. Por eso, asume Uría, "puede intuirse que se aprobarán normas mercantiles singulares" para acelerar el proceso.

A partir de ahí, está previsto que los activos se valoren al precio razonable que se espera que recuperen en unos años y no al actual de mercado, más bajo, si bien no está claro cuál sería la fórmula a aplicar. Desde el sector inmobiliario apuntan a que un precio excesivamente alto ahuyentaría a potenciales compradores, mientras que desde las entidades financieras se temen que una rebaja excesiva, más allá aún de los esfuerzos realizados al provisionar sus carteras, agrave todavía más su situación.

Los frentes abiertos del decreto

Tipo de sociedad. El banco malo podría ser una sociedad anónima, un fondo de inversión o tener ficha bancaria, pero fuentes cercanas a su diseño apuestan por un nuevo vehículo híbrido.

Gestión del proyecto. Aunque el FROB será el responsable de la sociedad, está por ver quién gestionará la captación de inversores o la venta de inmuebles del banco malo.

Precio de los activos. Se espera que los activos que pasen de las entidades al banco malo se apunten a precio razonable en lugar de al actual de mercado, es decir, el que podrían tener una vez se recuperen, pero se ignora cómo se calculará.

Irlanda abre la veda de las demoliciones

La agencia nacional de gestión de activos de Irlanda (NAMA, en sus siglas en inglés) ha empezado a demoler algunos de los edificios que acabaron en su balance procedentes de créditos inmobiliarios, mostrando el destino que podrían correr algunas de las promociones que adquirirá el banco malo que prepara el Gobierno español.

Desde el sector financiero se ha defendido en los últimos años que los activos inmobiliarios que iban recibiendo podrían ser vendidos a medio plazo. Sin embargo, con el deterioro de la economía nacional y europea, hay algunas promociones urbanísticas a medio construir, y cuyo desarrollo futuro parece muy improbable. En estos casos, los costes de la vigilancia de los inmuebles, así como los posibles impuestos que pagan, pueden hacer más atractiva la desaparición de los mismos.

En Irlanda, el debate sobre la demolición de edificios fantasma saltó a la actualidad debido a la muerte de un niño de dos años que cayó en la piscina de una urbanización abandonada.

El bloque derruido esta semana tenía 12 apartamentos, situado a unos 72 kilómetros de Dublín. En esta zona se proyectó la construcción de 220 casas unifamiliares y tres bloques de pisos, pero solo se terminaron 90 casas y una parte de un edificio.

En Irlanda se construyeron más de medio millón de casas en el transcurso de solo 10 años hasta 2005 en un país donde viven unos 4,5 millones de personas: el ritmo de la construcción de viviendas duplicaba al de la media europea. Ahora están vacías unas 294.000 viviendas y los precios se han desplomado a la mitad desde los máximos alcanzados en 2007.