La Carta Olímpica prohíbe la publicidad en los estadios

Los patrocinadores de los Juegos Olímpicos se las ingenian para aparecer en pantalla

Los coches por control remoto en forma de Mini que recogen las jabalinas y los martillos de los atletas en los juegos reabren la polémica sobre la publicidad en los Juegos Olímpicos.

Coches dirigidos por control remoto utilizados durante algunas pruebas de atletismo en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Coches dirigidos por control remoto utilizados durante algunas pruebas de atletismo en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Igual que el mítico modelo de automóvil Mini, pero sin el logotipo. Así son los pequeños coches que funcionan por control remoto para recoger las jabalinas, los pesos o los martillos que lanzan los atletas en los Juegos Olímpicos de Londres. La similitud de estos aparatos con el diseño de la marca perteneciente a BMW ha reabierto la polémica sobre la publicidad en los estadios durante esta competición. Desde el fabricante de automóviles se defienden, según declaraciones recogidas por la agencia Bloomberg, diciendo que estos artefactos no incluyen el logotipo de Mini y que han tenido muy buena acogida en los estadios. Alegan que se trata de una marca "divertida"

Las instalaciones comerciales y la publicidad están prohibidas en los estadios, según la regla 50 de la Carta Olímpica. Los patrocinadores no pueden exhibir anuncios en los Juegos pero sí que se les permite utilizar los aros olímpicos en sus productos.

Pero el de Mini no es el único caso de supuesta publicidad en esta edición. Algunos productos de Cola Cola, patrocinador de este evento deportivo desde 1928, muestran la marca gracias a las botellas que se proporciona a los deportistas durante las ruedas de prensa. El nadador Michael Phelps, ganador de seis medallas en Londres, optó en varias ocasiones por retirar los productos de la mesa antes de comenzar la comparecencia.

La regla 40 de la Carta Olímpica también impide a los deportistas utilizar su imagen con fines publicitarios durante la competición. En este sentido, el Comité Olímpico Internacional está analizando el caso del atleta jamaicano, Yohan Blake, que lució un llamativo reloj durante la prueba de 100 metros en la que quedó subcampeón.