A fondo

El automóvil pone el foco en la producción

Planta de Renault en Valladolid en 2010.
Planta de Renault en Valladolid en 2010.

Los fabricantes de turismos y camiones asentados en España y agrupados en Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) añoran los tiempos en que producían en conjunto tres millones de unidades al año. Eso sucedió en los años 2000, 2003 -máximo histórico- y 2004. Los añoran y los anhelan, pues sus aspiraciones son regresar a esos niveles. Sin embargo, hoy por hoy son claramente inaccesibles. De hecho, el pasado julio la patronal rehizo sus previsiones a la baja, hasta cifrar en apenas unos miles por encima de los dos millones la producción para el presente año. Eso supone 324.000 unidades menos que el pasado 2011 y, lo que resulta más grave, 100.000 por debajo de las previsiones que la propia Anfac barajaba a principios de año.

Las caídas de las ventas en el conjunto de Europa hace que la capacidad de las factorías españolas quede holgada. Los datos que maneja la patronal europea de fabricantes, ACEA, estiman que las matriculaciones se reducirán en el conjunto de Europa un 6,5% este año para el caso de turismos y del 9% para vehículos industriales. Previsiones realistas si se tiene en cuenta que, en el primer semestre, la reducción de las ventas ha sido del 6,8% para los turismos y del 10,8% para los comerciales.

Y las estimaciones de ACEA tampoco son muy halagüeñas para el próximo año. La patronal prevé un repunte de las ventas del 2% para los turismos y del 3,8% para los comerciales. Insuficiente para retomar las producciones récord de la industria, cuya capacidad instalada en Europa está dimensionada para cubrir una demanda récord de 18 millones entre turismos y vehículos comerciales. El presidente mundial de Ford, Alan Mulally, fue meridiano al considerar, el pasado martes en Valencia, que los 18 millones son un espejismo que no volverá. Y recomendó a sus colegas que empiecen a ajustar su capacidad productiva a un mercado más realista.

Anfac prepara un programa para presentar al Gobierno a partir de septiembre

El pasado año se matricularon en Europa (UE-27 + EFTA) poco más de 15,5 millones de vehículos y el sector ya habla de un mercado de 16 millones como mucho. Lo que supone que la capacidad productiva instalada en Europa está dimensionada en unos dos millones de vehículos.

En este contexto, queda descartado que España vuelva a los tres millones, al menos a medio plazo. Por el contrario, y a pesar de la eficiencia reconocida para las plantas españolas, es de temer que en un ajuste de producción, las matrices tiendan a recortar de plantas foráneas. Tienen difícil resistirse a sus poderes nacionales que no aceptan recortes de empleo en sus países mientras se mantiene en las filiales extranjeras. Como muestra, la producción cayó en 2011 en España al mismo tiempo que crecía en Francia o Alemania.

Es cierto que la reducción está ligada a la demanda de los modelos fabricados en cada factoría, pero en muchos casos, los modelos se montan en varias plantas a la vez. Asegurar la producción española es todo un reto en estos momentos, especialmente cuando las ventas nacionales están en mínimos históricos.

Salvar los niveles de producción en España se ha convertido en una prioridad. La mayoría de las instalaciones ya están afectadas por ERE temporales y trabajan lejos de su potencial. Ahora, la pretensión de las filiales españolas es seguir reduciendo costes para poder competir contra sus colegas de otros países. Para ello, Anfac busca negociar en septiembre con el Gobierno medidas que permitan a las plantas españolas ganar competitividad. Descartado a corto plazo un plan de ayudas a la compra de coches, el foco lo pone en reformas en materia logística o laboral que abaraten la producción nacional. Con ello pretenden salvarse de la quema.