Ocho medidas para aliviar la presión de los mercados países del sur de Europa

Las armas que Mario Draghi puede utilizar para blindar el euro

Mario Draghi ha sido tajante: el BCE utilizará todos sus poderes para preservar el euro. Ha reconocido que tomará cartas en el asunto y frenará las disparatadas primas de países como España. ¿Qué armas puede emplear el guardián de la moneda única?

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE

La Unión Europea es lenta pero a veces se mueve, o al menos dice que va a hacerlo. Después de que los cuernos del Apocalipsis hayan llegado a hablar sin tapujos de la destrucción del euro, hoy Mario Dragui, encargado de velar por la estabilidad de la moneda única, ha reconocido que arreglar el deficiente funcionamiento de los mercados de deuda de los distintos países de la zona euro entra dentro de sus responsabilidades. Utilizará todo su poder: "Y créanme será suficiente", ha remarcado.

Las declaraciones, con un efecto casi mágico en los mercados, llegan justo después de que un eventual rescate total para España haya dejado de ser un tabú para convertirse en un escenario posible. Eso sí, el coste sería monstruoso. ¿Qué puede hacer el BCE para evitarlo y, además, estabilizar el euro? Solo con hablar, el riesgo país de España se ha hundido casi 51 puntos básicos, hasta los 560, el bono español a 10 años se sitúa por debajo del 7% y el euro ha repuntado con fuerza, rozando los 1,23 dólares. El Ibex, por su parte, se ha disparado un 6%. Si unas palabras han servido para mitigar el fuego en los mercados, ¿qué pasará cuando el BCE actúe?

La prima de riesgo española es una suerte de entelequia pero con efectos en la economía real, ya que eleva el coste de financiación cuando el Tesoro se ve obligado a salir al mercado a captar dinero. Como publicó Cinco Días, el volumen en el mercado secundario de la deuda pública nacional está por los suelos. El FMI, en la actualización de julio de su informe sobre la evolución de los déficit públicos, advertía que más de 200 puntos de la prima de riesgo española no se explican por los "fundamentales económicos de largo plazo". En otras palabras, acusaba a la especulación y a la inacción de la eurozona de los elevados costes de financiación de los países del sur de Europa.

Nuria García Manteca, de Ahorro Corporación, asegura en un informe que "un rescate en toda regla" para España ascendería a unos 600.000 millones de euros, asumiendo que ninguna administración pública saliera al mercado en los próximos tres años para refinanciar letras, bonos o préstamos. Pero Draghi ha anunciado ahora que centrará todas sus fuerzas en proteger al euro de los ataques. Por lo tanto, ayudará a España y al resto de los países más acosados por los mercados ¿Qué puede hacer, además de hablar?

1 Comprar deuda pública. Tendría que reactivar el programa de compra de renta fija pública europea que se aprobó en mayo de 2010 y que ha supuesto la adquisición de 211.348 millones de euros en bonos griegos, irlandeses, portugueses, italianos y españoles. Mario Draghi ha reiterado constantemente que no está por la labor de utilizarlo y de hecho lleva sin hacerlo desde febrero de 2012. Nuria García Manteca, pese a las declaraciones de hoy, considera que es difícil que lo utilice. Otros analistas señalan que, si lo emplea, será en muy pequeñas dosis.

2 Que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) tome cartas en el asunto, si bien esta palanca está fuera del ámbito de influencia del BCE. El FEEF tiene una capacidad efectiva de préstamo de 150.000 millones de euros. Podría comprar directamente bonos españoles en el secundario o incluso en el primario (cuando el Tesoro pide dinero por primera vez a los inversores). Esta posibilidad está recogida en el acuerdo del FEEF, si bien el país en cuestión tendría que solicitar la ayuda, que estaría sujeta a determinadas exigencias.

3 Que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) actúe. Todavía no ha entrado en vigor, pues tiene que estar ratificado por estados miembros que representen el 85% del capital, si bien se espera que lo consiga en septiembre. La ventaja frente al FEEF está en que su munición será poco menos que ilimitada, ante la posibilidad de que disponga de ficha bancaria, lo que permitiría acceder al dinero del BCE: podría acudir a sus subastas de liquidez. Así lo expuso ayer Ewald Nowotny, uno de los consejeros del BCE, y las palabras de Draghi dan fuerza a esta posibilidad.

Además, para que el MEDE actúe en los mercados primario o secundario no será necesario que exista una petición previa de asistencia financiera ni que se firme un memorándum de entendimiento (MoU), a diferencia del FEEF. Eso sí, habrá que esperar al desarrollo concreto de esta iniciativa, que fue planteada en la cumbre de finales de junio. "Hemos interpretado que existe la posibilidad de no haber pedido previamente ayuda financiera [...]. Hay que esperar, no obstante, al desarrollo concreto de esta iniciativa", especifica la experta de Ahorro Corporación.

4 Recortar los tipos de interés. El pasado 5 de julio ya los bajó al 0,75% pero todavía hay margen de recorte. En Estados Unidos, la Reserva Federal los mantiene entre el 0% y el 0,25%. La medida podría adoptarse en la próxima reunión del BCE del 2 de agosto.

5 Penalizar aún más a los bancos por tener liquidez ociosa. El BCE ya no paga nada a los bancos por guardarles el dinero en su hucha -la denominada facilidad de depósito-, pero podría dar un paso más allá y quitarles un 0,25% anual para que por fin se reactive el mercado interbancario, compren activos (como deuda o renta variable) o destinen una parte a la economía real, prestando el dinero a familias y empresas. Ayer los bancos tenían guardados 337.073 millones de euros en la facilidad y otros 518.558 en la cuenta que se utilizan para calcular los coeficientes de reservas que exige el Banco Central. La penalización también podría adoptarse el 2 de agosto.

6 Flexibilizar aún más la política de colaterales. El 22 de junio el BCE amplió la gama de colaterales que las entidades financieras podían llevar a las subastas para obtener liquidez. Podría volver a dar una nueva vuelta de tuerca al abanico de activos que los bancos pueden descontar ante la entidad monetaria y ampliarlos, explica Nuria García Manteca.

7 Nuevos programas de compra de activos. Desatascar el acceso de la banca del sur de Europa a los mercados es una prioridad. Desde noviembre del año pasado, el BCE tiene en vigor un programa de compra de cédulas que estará vigente hasta octubre de 2012. La medida permitía al Banco Central comprar cédulas por hasta 40.000 millones de euros y hasta ayer había adquirido activos por 14.406 millones. Los expertos piensan que puede reforzar este programa y ampliarlo a otra clase de activos (deuda senior, por ejemplo), lo que relajaría de inmediato las tensiones en los mercados.

8 Más megasubastas de liquidez. La liquidez ilimitada a la banca, pergeñada a través de las inyecciones efectuadas los pasados diciembre y febrero, facilitó en torno a un billón de euros a tres años a todas las entidades financieras de la zona euro. Puede programar más en el futuro inmediato.