Ir al contenido
_
_
_
_
Entorno. Evolución

El gas, aliado necesario del viento

Las centrales de ciclo combinado han demostrado ser la mejor tecnología para cubrir los cortes de suministro de las renovables

Fue la niña mimada de los planes energéticos de los últimos Gobiernos al apostar decididamente, en un momento de demanda creciente, por el gas como la manera más barata y limpia de generar electricidad. De hecho, las compañías se lanzaron a construir centrales de ciclo combinado. En el año 2002 entraron en funcionamiento las seis primeras, aportando en su conjunto 2.794 MW de nueva potencia al parque de generación eléctrica español.

La mayor flexibilidad de los ciclos combinados como tecnología de generación y las menores emisiones de gases de efecto invernadero producidas por este tipo de centrales son dos elementos que permiten explicar que se optara por este tipo de electricidad como uno de los pilares del crecimiento del parque de generación durante el periodo inversor registrado en los últimos 10 años. De hecho, la potencia instalada de los ciclos combinados ha crecido un 106% entre 2005 y 2011.

No obstante, hay que recordar que el mercado tiene obligación de comprar toda la energía generada por el denominado régimen especial (que incluye las renovables) y por el carbón nacional a precio subvencionado, sin embargo, el gas natural, el fuel y el carbón importado solo entran en el mercado cuando el resto les deja hueco. Esa circunstancia evidentemente va en contra de estos últimos y hoy las centrales que funcionan a golpe de gas están infrautilizadas, suponiendo solo el 14% de la generación, de acuerdo con datos de junio.

Gas Natural Fenosa: "Una central de carbón tarda horas en arrancar; una de ciclo combinado, minutos"

Pese a ello, nadie se plantea echar el cierre a esta industria, ya que la importancia de estas centrales como energía de respaldo cuando no producen las renovables es fundamental. Hay que tener en cuenta que la actividad de estas fuentes de energía eólica o solar tienen una variabilidad e imprevisibilidad muy alta y es que nunca se sabe cuándo y cuánto va a soplar el viento o a lucir el sol. Ante esta situación, los ciclos combinados parecen la tecnología que mejor aúna seguridad de aprovisionamiento y flexibilidad de operación con respuesta rápida ante bajadas de producción con renovables sin que afecte a la calidad del suministro.

Así lo ven desde Enagás, donde aseguran que "el gas natural es un pilar imprescindible del sistema energético español. De hecho, el desarrollo de las energías renovables en España no habría sido posible sin el respaldo del gas natural. Frente a la volatilidad de las renovables, que no siempre se encuentran disponibles, los ciclos combinados son la única tecnología capaz de entrar en funcionamiento de forma inmediata y garantizar el suministro energético".

"Una central de carbón tarda horas en arrancar; una de ciclo combinado, minutos. De modo que en caso de caída de producción eólica, para cuando una central de carbón arranca, ya ha habido apagón", sintetizan en Gas Natural Fenosa. Dado que el Plan de Energías Renovables (PER) fija un objetivo del 20,8% de consumo final de este tipo de fuentes en el año 2020, la empresa calcula que la potencia de respaldo necesaria podría superar los 40.000 MW.

Para desempeñar ese papel de respaldo, el sistema cuenta con una red de infraestructuras gestionada técnicamente por Enagás y que está compuesta por 10.000 km de gasoductos de alta presión, con seis plantas de regasificación que permiten recibir gas natural licuado (GNL) de cualquier punto del mundo. En 2011, según datos de Enagás, España recibió gas natural de 13 países diferentes.

Archivado En

_
_