El campo "no cubre los costes de producción"

15.000 kilos de protesta

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos regala frutas y hortalizas en Madrid para criticar los márgenes abusivos en alimentación.

Miembros de UPA regalan fruta en el centro de Madrid.
Miembros de UPA regalan fruta en el centro de Madrid.

Los tomates hablan. Juan observa una estantería de un supermercado de un Corte Inglés de Madrid. Y ante los ojos del agricultor almeriense, que lleva 40 de sus 48 años trabajando en el campo, los frutos empiezan a hablar.

-Mira estos: son de segunda categoría y en la etiqueta pone que son de primera -apunta-. Se nota que es inferior porque no tienen uniformidad en la maduración ni en el redondeo. También hay mucho tomate blando.

A Juan, que tiene una finca de 15.000 metros cuadrados en El Alquián, le pagan unos 40 céntimos por cada kilo de tomates. En el supermercado del centro de Madrid, el "de rama de primera categoría" se vende a 2,75 euros.

Y esa "diferencia abismal" entre lo que recibe el campesino y lo que paga el consumidor es lo que ha llevado a Juan a Madrid. El almeriense y sus compañeros de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) han regalado hoy en el centro de la ciudad 15.000 kilos de frutas y hortalizas para protestar por una política de precios que les lleva a la "ruina", según ha asegurado Lorenzo Ramos, secretario general de UPA. La organización que lidera agrupa a dueños de las explotaciones familiares.

"No sacamos ni para comer", ha repetido Ramos frente a las cámaras de televisión. Con un discurso que sale de carrerilla tras años con la misma reivindicación, el secretario general de UPA ha contado que mientras "unos se forran", los agricultores no cubren gastos siquiera, y los consumidores "pagan un precio excesivo". La culpa, defienden los campesinos, la tienen los intermediarios. Desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución, patronal que tiene entre sus empresas asociadas a El Corte Inglés y Alcampo, no han querido pronunciarse. Informes de la Comisión Nacional de Competencia recogen que alrededor del 40% de la producción de frutas y hortalizas se vende en grandes almacenes -depende del producto: los estudios solo seleccionan determinados artículos, como patatas, limones...-. El resto, aproximadamente el 60%, se comercializa en "mercados tradicionales y pequeños comercios".

Ramos explota una finca en Valdelacalzada (Extremadura). Tierra para las ciruelas, nectarinas, tomates, pimientos... Los melocotones los vende a 25 céntimos el kilo. Cuando va un supermercado, donde intenta "no mirar" para evitar el disgusto, se los encuentra a casi dos euros. "Las cuentas no salen", ha lamentado. "Cualquier fruta tiene un coste de producción de entre 25 y 30 céntimos".

El empuje de otros países con mano de obra más barata y la imposibilidad de marcar precios por las leyes de competencia impiden a los agricultores plantarse y dejar de "vender tan bajo", ha resumido Ramos. "Aguantamos agotando los recursos. El agricultor antes tenía su parcela que muchos han abandonado o vendido. Estamos malviviendo. Y los datos del paro lo demuestran: del campo salía mucha gente que se iba a la construcción. Ahora que se han quedado sin trabajo y quieren volver, no podemos contratarlos. Se usa a la familia".

A la hora y media, los 15.000 kilos y frutas de Andalucía y Extremadura han volado. Cientos de madrileños se marchaban con bolsas llenas de melones, sandías, ciruelas... Uno de ellos era Elena, interina de unos juzgados en la capital. Cargada de tomates, se ha ido a animar las protestas de sus compañeros contra los recortes. "¿Que qué me parece lo que le pasa a los agricultores? Pues que es una vergüenza, como lo que sufrimos nosotros. Me voy a quedar con un sueldo de 1.000 euros...", contaba mientras bajaba por la Gran Vía. Hasta que se ha despedido: "¿Quieres un tomate?".