Exige una calendario único para todo el territorio nacional

La distribución se une y pide al Gobierno poder abrir 16 domingos al año

Las grandes superficies, los centros comerciales y las cadenas de supermercados han pedido al Gobierno que fije un calendario único para todo el territorio nacional que permita abrir las tiendas los 16 domingos más comerciales del año.

Supermercado Alcampo
Supermercado Alcampo

En concreto, reclaman que se autorice a todos los formatos comerciales, tanto al pequeño comercio como a los grandes establecimientos, la apertura de los primeros domingos de cada mes, así como los domingos y festivos que coincidan con las campañas de Navidad y de rebajas. La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC) y la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (ACES) detallaron ayer esta propuesta en un encuentro con medios de comunicación en la que han calificado de "insignificante" la reforma de los horarios comerciales aprobada por el Gobierno.

Entre otras medidas, el Ejecutivo de Mariano Rajoy aprobó aumentar de ocho a diez el mínimo de aperturas en domingos y festivos que deben autorizar las comunidades autónomas.

"Jamás hemos pedido ayudas ni subvenciones, solo pedimos seis domingos más para dinamizar las ventas, mantener el empleo y crear más puestos de trabajo", dijo Javier Millán-Astray, director general de Anged, asociación que representa a empresas como El Corte Inglés, Alcampo, Carrefour, Cortefiel, Eroski o Ikea. Subrayó que el comercio lleva más de cuatro años de caída acumulada de ventas y que este año ha sido especialmente complicado, con un retroceso del 5%, por lo que defendió la necesidad de adoptar medidas que dinamicen la demanda.

Así, subrayó que la subida del IVA incidirá "negativamente" sobre el consumo, pero sostuvo que, frente a las medidas recomendadas por Bruselas, el Gobierno puede actuar sobre otras como los horarios.

El director general de Anged señaló que las grandes superficies siempre han apostado por la "plena libertad", si bien abogan por superar el debate de los horarios y realizan una propuesta "razonable, equilibrada y que no perjudica a nadie".

Además, lamentó que haya clientes dispuestos a comprar esos domingos y que la normativa obligue a las tiendas a cerrar sus puertas, al tiempo que se mostró convencido de que, pese a la liberalización de las rebajas, las tiendas mantendrán las campañas de invierno y verano para dar salida al excedente de temporada.

Por su parte, el director general de la asociación de centros comerciales, Francisco Javier García-Renedo, subrayó que la experiencia del sector demuestra que, cuando se permite abrir al comercio, "no solo se abren las tiendas, sino que se abre la ciudad y la actividad económica se multiplica".

García-Renedo defendió el calendario único con 16 aperturas para hacer frente a una caída del consumo acumulada del 30% desde 2008 y señaló que los 530 centros comerciales a los que representa su asociación cuentan con 35.000 tiendas, pertenecientes, no solo a grandes cadenas, sino también a franquicias y pequeños comerciantes.

Los pequeños creen que la demanda solo se desplazaría

El pequeño y mediano comercio manifestó ayer su oposición a la propuesta planteada por la gran distribución. Para el presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Manuel García-Izquierdo, la medida no favorecería la demanda, sino que está "dirigida a desviar el consumo de un formato comercial a otro".

"No sorprende el intento de la gran distribución de aumentar el número de festivos de apertura, porque busca el desplazamiento de la cuota de mercado del pequeño formato al grande", dijo García-Izquierdo. El presidente de la CEC señaló que "ha costado muchos años mantener el equilibrio" entre formatos comerciales y, a su juicio, de este modo se podría "destruir ese equilibrio, en detrimento del consumo".