"Tenemos que elegir entre un mal y un mal peor"

Rajoy: "Si nuestros datos no fueran los que son, yo no tomaría las decisiones que he tomado"

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró hoy en el Congreso que si en 2011 no se hubiesen gastado 90.000 millones más que los que se ingresaron y la deuda no supusiese casi el PIB, "no estaría tomando las decisiones que está tomando". El presidente ha reiterado en la Sesión de Control del Congreso que su objetivo es reducir el déficit y llevar a cabo reformas estructurales para lograr así reducir el paro.

Mariano Rajoy, durante un discurso en el Congreso de los Diputados
Mariano Rajoy, durante un discurso en el Congreso de los Diputados

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ha tenido que arrostrar en la mañana las críticas vertidas por los portavoces de Izquierda Plural, Cayo Lara; el de CiU, Josep Antoni Duran y Lleida; y el del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Para hacer frente a todas ellas, el líder del Ejecutvo ha echado mano de varias ideas básicas durante la sesión de control al Gobierno del Congreso: sin los datos heredados no estaría tomando las decisiones que está tomando y el objetivo del Gobierno es reducir el déficit y llevar a cabo reformas estructurales como vía hacia la creación de empleo.

Rajoy ha asegurado en respuesta las preguntas de Cayo Lara que las decisiones que está adoptando constituyen la vía "más difícil y la más dura", si bien ha dicho que es la más responsable. "No estamos en situación de elegir entre la opción buena y la mala", ha afirmado, sino elegir entre un mal y un mal peor". Además, ha admitido que la nueva batería de ajustes no van a producir efectos "de manera inmediata", pero va a sentar las bases para generar crecimiento y empleo.

En respuestas al líder socialista (quien criticó que se haya subido el IRPF primero y el IVA después y quien aseguró que no se va a salir de la crisis "desatendiendo la dependencia y el desempleo", "machacando" con impuestos" y "recortando salvajemente" los salarios de los empleados públicos) , Rajoy recalcó que si la deuda exterior no fuera "casi tan alta como el PIB" (es decir, cercana al billón de euros) y el año pasado no se hubiesen gastado 90.000 millones más de lo ingresado no hubiese tomado "buena parte" de los ajustes anunciados la pasada semana, entre ellos la subida del IVA o el recorte de prestaciones. "Usted critica que yo intente bajar los gastos y que intente subir los ingresos. Si no puedo hacerlo, ¿me puede explicar cómo se reduce el déficit publico? Yo confieso que lo desconozco".

El presidente, eso sí, ha admitido que el nuevo paquete de ajustes aprobado el pasado viernes no va a producir "efectos en dos días", pero ha afirmado que las medidas que contiene, "sin duda", van a hacer que España salga de la crisis. Respecto de estas medidas, y en respuesta a una pregunta del portavoz de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, Rajoy ha manifestado que algunas medidas le "gustan más" y que otras "hubiera preferido no haberlas adoptado", pero "no me ha quedado más remedio ante la situación que vive el país".

Sin ingresos, no se paga a funcionarios

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha pedido por su parte que ayude al Gobierno a explicar "sensatamente" que si no se suben los impuestos y se aumenta la recaudación, no se pueden pagar los salarios de los empleados públicos. Montoro ha respondido así a la diputada del PSOE Meritxell Batet, quien le ha preguntado por la eliminación de días de libre disposición y de la paga extra de Navidad a los empleados públicos.

Batet también ha acusado a Montoro de "devaluar" lo público con su discurso y con sus medidas "simplistas", y le ha emplazado a corregir las deficiencias que detecte, en vez de a generar "desconfianza" sobre el colectivo y a "estigmatizarlo" con medidas que no suponen ahorro.

Gobierno para los desempleados

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado por su parte que el Ejecutivo "gobierna para los parados" y ha explicado que se han recortado las prestaciones por desempleo para garantizar el equilibrio financiero del sistema, manteniendo la protección a quienes buscan empleo activamente.

La vicepresidenta ha recordado que ese fue el mismo razonamiento que utilizó el PSOE para bajar en 1992 las prestaciones "más profundamente y con más dureza" de lo que se ha hecho ahora.

"Este Gobierno toma decisiones difíciles en un momento complicado. La situación para el Gobierno es difícil, pero ni mucho menos es tan difícil como la que viven millones de españoles que no tienen empleo y para esos gobernamos", ha asegurado.