López admite que debe aplicar las medidas pero anuncia recursos

Euskadi se rebela ante los últimos recortes aprobados por el Gobierno

El grueso de las instituciones vascas (Gobierno y diputaciones) se rebelaron ayer ante los últimos recortes aprobados por la Administración central. Salvo la Diputación de Álava, gobernada por el PP, todos rechazaron las nuevas medidas, aunque el Gabinete que preside Patxi López admitió que deberá aplicarlas. A la vez, abrió la puerta a una batería de recursos si se invaden las competencias del País Vasco".

El lehendakari, Patxi López, en una comparecencia.
El lehendakari, Patxi López, en una comparecencia.

Prietas las filas, más o menos, para salvar el autogobierno. Con un dibujo institucional en el que sus cúpulas ejecutivas están ocupadas por la práctica totalidad del espectro político de Euskadi, el País Vasco mostró ayer su rechazo a la estrategia de recortes. El PP, a través del diputado general de Álava, reconoció la necesidad de adoptar los ajustes, "aunque no sean cómodos".

Por orden protocolario, el lehendakari abrió el fuego a mediodía en Vitoria. Patxi López afirmó que, si finalmente el País Vasco debe institucionalizar el copago, una medida que no se aplica en la región y que ha sido recurrida por la Administración central, recortar gastos en materia de Educación y eliminar la paga de Navidad de los funcionarios, "se buscarán fórmulas menos lesivas". En este sentido, añadió que si se produce la supresión de la nómina extra, también afectará en igual medida a los miembros del Ejecutivo de Vitoria.

Ámbito de gestión

José Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya, fue más allá en este asunto y abrió el pulso con el Estado. Bilbao aseguró que Vizcaya no aplicará las medidas que son de competencia foral, como los cambios en el IRPF y en el impuesto de sociedades (el IVA no entra en su ámbito de gestión) y, tampoco, las que pueden ser consideradas obligatorias como la de la paga de Navidad. Añadió que no se pondrán en marcha recortes en los servicios y ayudas a la dependencia.

Martín Garitano, diputado general de Guipúzcoa en representación de Bildu, abogó por que las tres instituciones forales trabajen conjuntamente para reflexionar "cuál es la respuesta" a estos ajustes, que a su juicio "no van a contribuir a mejorar la situación económica". Calificó, además, los recortes de inservibles y "tremendamente injustos".

Javier de Andrés, responsable de la Diputación alavesa, aseguró, por su parte, que "quien ahora no haga sacrificios, se equivoca" y que hay reducir "los gastos superfluos".

El lehendakari da un repaso a las Administraciones vascas

Patxi López aprovechó su comparecencia para solicitar "a todas las administraciones vascas" unidad para la defensa del autogobierno y para asegurar la universalidad de servicios como la educación, la sanidad "y la prestación a las familias necesitadas". Aprovechó la ocasión para reclamar una racionalización del sector público vasco que actúa en la misma materia para evitar duplicidades. A las diputaciones forales, que tienen la capacidad en materia tributaria, les ha encomiado para que se produzca un pacto fiscal "antes de los presupuestos de 2013", a la vez que ha propuesto un impuesto "para las grandes fortunas" y un plan de choque de lucha contra el fraude.

Martín Garitano se sumó, con matices, a esta tesis al afirmar que "la fiscalidad debe ser un instrumento de progreso para redistribuir la riqueza en estos tiempos de crisis". Álava apostó primero por eliminar las "ineficiencias" y luego "por hablar de impuestos".