Reformas en la sanidad pública

"¿Para qué gastar en un trasplante a un alcohólico?"

El Círculo de Empresarios propone reformar la sanidad pública con una batería de medidas de reducción de costes.

Una sanidad pública que no trasplante hígados a los alcohólicos, con más copago, sin comida gratis a partir del sexto día de ingreso, sin funcionarios, que permita la gestión privada de algunos hospitales y que, en definitiva, cueste menos. Así es la reforma que planteó ayer en Madrid el Círculo de Empresarios, asociación sin ánimo de lucro que promueve la "libre empresa" y que entre sus miembros tiene a compañías privadas del sector hospitalario.

Elaborado en cuatro meses por ocho técnicos de esta organización, el informe Un sistema sanitario sostenible recoge en 77 páginas una batería de medidas para reducir los 62.000 millones de euros que costó la sanidad pública en 2011. El texto, que no precisa el ahorro de la reforma que propone, parte de una tesis: el gasto sanitario aumenta mientras el PIB de España cae, lo que impedirá, en un periodo de tiempo no especificado, su supervivencia. "La sanidad española es buenísima, pero tal y como está es insostenible", defendió la presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol. "Es un problema estructural, no solo de ahora. La población envejece, cada vez hay más enfermedades crónicas y la tecnología es más cara. O se suben los impuestos, o se quita de otras partidas o se reforma el sistema".

A su lado, John de Zulueta, uno de los redactores del informe, puso como modelo a seguir a Reino Unido, que penaliza al paciente que incumple las pautas que le da su médico (el facultativo puede derivarlo a otro, por ejemplo). Y añadió: "¿Para qué estamos gastando en un trasplante de hígado a un alcohólico? Hay que valorar el coste beneficio, ya que estamos hablando de intervenciones caras. Si el paciente no obedece las normas del médico, debería recibir otro tratamiento". En España, líder mundial en trasplantes, la decisión de donar un hígado a un alcohólico la toma el equipo médico que lo trata, según explican desde la Organización Nacional de Trasplantes.

De Zulueta, presidente del grupo de hospitales privados USP, abogó por "eliminar poco a poco al personal estatutario (con plaza de funcionario)" para reemplazarlos por personal laboral (trabajadores públicos contratados directamente por la Administración). Con este cambio, añadió la presidenta del Círculo, se evitarían "blindajes vitalicios" que "matan el estímulo" de los trabajadores. "Cualquier novedad asusta", concluyó De Oriol. "Pero hay que animar a los que gobiernan a que controlen nuestro dinero".