Su presidente espera lograr 1.000 millones de inversores

Novagalicia prevé recibir 6.000 millones del rescate europeo

La cúpula de Novagalicia ya ha echado cuentas de cuánto dinero podrían recibir del rescate europeo a la banca española: alrededor de 6.000 millones de euros. Su presidente, José María Castellano, aún confía en lograr otros 1.000 millones de euros de inversores privados.

Novagalicia prevé recibir 6.000 millones del rescate europeo
Novagalicia prevé recibir 6.000 millones del rescate europeo

A la espera de que se concreten las condiciones del crédito que el Eurogrupo va a conceder a España para que recapitalice su sector financiero, lo que sí que va trascendiendo es cómo se repartirán los fondos.

La inmensa mayoría del dinero lo recibirán las entidades actualmente controladas por el Estado, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB): Bankia, Catalunya Caixa, Novagalicia y Banco de Valencia. La primera, ya ha solicitado formalmente la inyección de 19.000 millones de euros (que se sumarían a los 4.465 millones ya recibidos), y ahora se empieza a concretar el importe que pedirán el resto.

Novacaixagalicia -producto de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova, y que opera a través de su filial Novagalicia Banco (NGB)- calcula que podrían demandar 6.000 millones de euros para recapitalizarse. Su presidente, José María Castellano, explicó recientemente a los representantes sindicales que esta es la cantidad de inyección de fondos que creen que necesitarán.

El montante exacto lo determinará la consultora Oliver Wyman, que en septiembre realizará un ejercicio exhaustivo de cada entidad financiera española, tomando como punto de partida el análisis que ahora está realizando las cuatro grandes firmas de auditoría.

Novagalicia tiene pendiente de realizar provisiones y conseguir capital por importe de 4.300 millones para cumplir con los dos reales decretos aprobados por el Gobierno de Mariano Rajoy durante el primer semestre, según detalló recientemente el expresidente del FROB, Javier Aríztegui.

Esta cantidad será ampliamente rebasada puesto que el análisis de Oliver Wyman y de las auditoras revelará, con toda probabilidad, defectos en la clasificación de créditos a promotores y morosidad oculta gracias a refinanciaciones.

A los 6.000 millones de dinero público -que inyectaría el fondo europeo de rescate, vía FROB-, se podrían sumar otros 1.000 millones que aportarían inversores privados, según explicó Castellano a los representantes sindicales.

Castellano ha ofrecido al Banco de España otras tres fórmulas alternativa: la subasta total de la entidad; una puja parcial de hasta el 40% del capital para que entren los fondos de inversión -ambos procesos, avalados por un esquema de protección de activos (EPA)- o una inyección pública de capital de 7.000 millones de euros.

Las alternativas

Las dos primeras opciones parecen cada vez más irrealizables puesto que las autoridades comunitarias prefieren renunciar a los EPA, en favor de la creación de un banco malo al que se trasladarían todos los activos tóxicos de las cajas de ahorros nacionalizadas.

La cifra total que el Eurogrupo aportará a la banca española no superará en ningún caso los 62.000 millones de euros, que fue la cifra máxima de déficit de capital calculada por Oliver Wyman y Roland Berger tras las pruebas de estrés realizadas sobre el conjunto del sector financiero.

El grupo ha cerrado un 30% de sus oficinas

La inyección de fondos europeos en el capital de Novagalicia Banco estará condicionada a la reestructuración de la entidad. Esto es, reducción de la plantilla, cierre de oficinas y venta de activos no estratégicos. Sin embargo, el grupo ya ha andado un importante camino en este sentido.

Cuando se fusionaron Caixa Galicia y Caixanova, el nuevo grupo contaba con 8.233 trabajadores. Dos años después, y una vez que se formalice el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 700 trabajadores, la entidad contará con 5.600 empleados, lo que supone el recorte de 2.600 empleos.

En términos de red de oficinas, Novagalicia contaba al cierre del pasado ejercicio con 1.049 sucursales, de las que 706 pertenecían a la unidad de la zona original (Galicia, Asturias y León); 323 en el resto de España, donde combina la marca NCG con la nueva marca EVO Banco, y otras 20 en el extranjero. A lo largo de 2012, Novagalicia ha acordado el cierre de 323, lo que supone un descenso del 30%, con 190 de sucursales en Galicia y 133 en otras regiones.

En la tercera pata de los planes de reestructuración, el grupo también ha comenzado a vender algunas de sus participaciones, como la que mantenía en la conservera Calvo. Otra desinversión que podría realizar es la venta del 49,85% que controla en Banco Gallego. El presidente del grupo, José María Castellano, explicó la semana pasada a representantes sindicales que mantienen todas las alternativas abiertas respecto a esta entidad: desde absorberla íntegramente en el grupo, a venderla total o parcialmente.

Castellano también apuntó que aunque "es consciente de que Bruselas podrá imponer medidas duras", Novagalicia tiene "mucho camino recorrido" en cuanto a su reestructuración.

Las cifras

4.300 millones de euros es el importe que tiene pendiente de realizar Novagalicia Banco entre provisiones y nuevo capital, para cumplir con los reales decretos aprobados por el Gobierno.

1.162 millones de euros es el importe que recibió la entidad del FROB en forma de capital y que acabó convirtiéndose en capital, otorgando al Estado una participación del 93% en Novagalicia Banco.