Tras la acusación de Barclays

El subgobernador del Banco de Inglaterra pide comparecer por el escándalo del líbor

El subgobernador del Banco de Inglaterra, Paul Tucker, pidió hoy comparecer con urgencia ante el Parlamento británico para dar explicaciones tras haber sido vinculado por Barclays con el escándalo de la manipulación del líbor.

Banco de Inglaterra
Banco de Inglaterra

El número dos del Banco de Inglaterra, Paul Tucker, considerado principal candidato para ser el próximo gobernador de esa institución, escribió a la comisión del Tesoro de la Cámara de los Comunes expresando su deseo de testificar lo antes posible "para aclarar su posición", tras la acusación de Barclays por el escándalo de la manipulación del líbor.

Ante esta misma comisión comparece hoy el hasta ayer consejero delegado de Barclays, Bob Diamond, quien dimitió después de que el banco fuera multado el 27 de junio por manipular el Libor -el tipo de interés interbancario fijado en Londres- y su equivalente europeo Euribor entre 2005 y 2009.

Para respaldar su declaración, Barclays ha hecho pública una circular interna en la que se documenta una conversación telefónica entre Diamond y Tucker mantenida el 29 de octubre de 2008, en la que supuestamente Tucker le expresa al banquero la inquietud de miembros del Gobierno por las estimaciones demasiado altas que el banco estaba haciendo al aportar sus datos para fijar el Libor.

Según el resumen de la conversación hecho por Diamond, él le dijo al subgobernador que esas estimaciones al alza se debían en parte a que otros bancos estaban aportando datos falsos para el cálculo del Libor, algo a lo que Tucker supuestamente respondió que "eso sería aún peor".

Tanto Diamond como Tucker -si finalmente comparece ante la comisión del Tesoro- deberán aclarar el contenido de esa enigmática conversación, de la que parece desprenderse que el subgobernador fue informado de que había bancos que falsificaban el Libor y miembros del Gobierno podrían haber querido influir en su cotización.

Según Barclays, fue a raíz de esa conversación cuando Jerry del Missier, que también dimitió ayer de su cargo de jefe de operaciones en el banco, interpretó que desde las altas esferas se les pedía que bajaran sus estimaciones para el Libor, instrucción que supuestamente trasladó a sus subordinados.

Los reguladores británicos y estadounidenses multaron a Barclays por aportar datos falsos para fijar el Libor por su propio interés económico o, en plena crisis crediticia de 2008, para dar una falsa imagen de fortaleza financiera frente a sus rivales.

Varios miembros del Gobierno laborista -en el poder en 2008, fecha de la conversación telefónica- han negado tajantemente haber intervenido en el proceso de cálculo del tipo de interés al que se prestan los bancos

El Libor se fija diariamente en Londres para 10 divisas a partir de los datos procedentes de entre 8 y 20 bancos, que proponen la tasa a la que consideran que deberían prestar el dinero y cuyas cifras determinan en último lugar el porcentaje final.

Se trata de la referencia para productos financieros en todo el mundo por valor de unos 360.000 millones de dólares y sus críticos creen que su cálculo siempre ha carecido de la transparencia necesaria.

Tras el estallido del escándalo del Libor, que afecta también a otros bancos británicos, el Gobierno de David Cameron ha anunciado una investigación parlamentaria y otras más técnica para aclarar cómo pudo producirse la manipulación.

Además de Diamond y Jerry del Missier, el lunes dimitió también el presidente de Barclays, Marcus Agius, quien sin embargo se quedará unos meses para supervisar la selección del próximo consejero delegado.

En una declaración ante la Cámara de los Comunes, Cameron reiteró hoy su condena del escándalo y dijo que ninguno de estos directivos debería ser indemnizado al abandonar su puesto, ya que sería "injustificable" ante los ciudadanos.