Aplaza la obligación de devolver unos 291 millones en préstamos

El Gobierno da aire a la industria de defensa con una moratoria en los pagos

El ejecutivo ha dado luz verde a una moratoria en la devolución de créditos que tienen que hacer las empresas de defensa responsables de grandes programas de armamento. El aplazamiento se instrumentará para el periodo 2011-2014, por un montante estimado de 291 millones.

El Gobierno da aire a la industria de defensa con una moratoria en los pagos
El Gobierno da aire a la industria de defensa con una moratoria en los pagos

Primeras medidas del Gobierno para tratar de dar una solución a la grave situación financiera del Ministerio de Defensa, que acumula una deuda cercana a los 27.000 millones de euros derivada de los grandes programas de compra de armamento iniciados con los Gobiernos de Aznar y continuados por los de Rodríguez Zapatero.

Según adelantó el lunes el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, su departamento y el Ministerio de Industria han llegado a un acuerdo para permitir que los contratistas de programas de armamento puedan aplazar la devolución de los créditos con los que han ido prefinanciando sus proyectos.

Hasta 2014

La moratoria debe ser aprobada en Consejo de Ministros, lo que se prevé que ocurra después del verano, y será para el periodo 2011-2014.

Según los último informes que elaboró el Ministerio de Defensa del anterior Gobierno del PSOE sobre este asunto, cerrados a finales de 2011, las cantidades que tenían que devolver las empresas en el citado periodo rondan los 291 millones.

Los principales beneficiarios de la medida son, en la práctica, tres grandes grupos empresariales: el consorcio aeroespacial EADS, el grupo público de astilleros Navantia y GD Santa Bárbara Sistemas (la antigua empresa nacional Santa Bárbara).

Estas compañías son los contratistas principales de grandes programas de armamento como el de los cazas Eurofighter, el avión de transporte A-400M, las fragatas F-100, los tanques Leopard o los blindados Pizarro.

La financiación de estos programas cuenta con anticipos reintegrables a tipo cero para las empresas por parte del Ministerio de Industria. Así, las empresas pueden iniciar sus trabajos sin coste financiero alguno. Luego, según entregan los sistemas de armas, Defensa va pagando lo pactado por contrato. A medida que reciben estos pagos, las empresas devuelven los préstamos de Industria.

¿Cuál ha sido el problema para el sector? Que Defensa no está pagando lo pactado pero las compañías sí tenían que devolver los créditos a Industria en plazo, so pena de tener que abonar penalizaciones e intereses de demora. "Estábamos encajonados entre un ministerio que no pagaba y otro que exigía cobrar", explican en fuentes del sector.

Por este motivo, la medida ha sido acogida con satisfacción por las compañías. No obstante, las empresas quieren ver "la letra pequeña" del acuerdo y, sobre todo, el elemento clave de todo este proceso: la renegociación de contratos y plazos que va a llevar a cabo Defensa para reconducir su situación financiera. En todo caso, la sensación general del sector es que el actual Gobierno está trabajando en dar una solución a medio plazo al problema de Defensa ("no como el anterior") y tratando de preservar el tejido industrial.

Negociaciones con Hacienda

La moratoria que se va a conceder a los grandes contratistas de defensa a la hora de devolver los préstamos recibidos del Ministerio de Industria es solo un primer paso en las medidas que tiene previsto adoptar el Gobierno para solventar los problemas financieros de Defensa. "Es solo un caramelo", dicen desde las compañías. "Queda lo principal".

Porque solo en este año 2012 Defensa debería hacer frente a compromisos de pago relacionados con los grandes programas de armamento por valor de 1.782 millones. Y en los Presupuestos del Estado no hay dinero para ello. Por eso, el departamento que preside Pedro Morenés está negociando con el Ministerio de Hacienda para buscar alternativas que le permitan atender, de alguna manera, sus compromisos.

De momento, Defensa está estudiando qué parte de su patrimonio puede vender para obtener ingresos extra. Asimismo, negociará con las empresas retrasar plazos de entrega y pagos; cancelar o reducir pedidos; y vender a terceros algunos de los encargos ya hechos.