Reducción del déficit al 4,5%

El líder de la oposición portuguesa pide un año más para cumplir los ajustes

El líder de la oposición socialista de Portugal, Antonio José Seguro, ha pedido un año más para reducir el déficit luso al 4,5% acordado en su rescate financiero, un compromiso cuyo cumplimiento ya no considera, además, asegurado.

Portugal necesita "un año más para hacer una buena consolidación de sus cuentas públicas", sostuvo Seguro en declaraciones a los periodistas en las que criticó el exceso de austeridad y los "sacrificios" impuestos al país por el Gobierno conservador.

El secretario general del Partido Socialista (PS), desalojado del poder por los conservadores en las elecciones anticipadas de junio de 2011, se quejó del "crecimiento de las quiebras de empresas y de las familias en situación de insolvencia".

"Estas son las consecuencias negativas de una receta equivocada", manifestó Seguro, que responsabilizó también a los organismos internacionales que concedieron el año pasado el rescate a Portugal (la UE y el Fondo Monetario Internacional) de no tener en cuenta la realidad del país.

El PS estaba aún en el Gobierno cuando Portugal negoció los términos de esa ayuda externa, de 78.000 millones de euros, pero el actual dirigente socialista, que sucedió a José Sócrates cuando éste perdió las elecciones, reiteró que no apoyará más medidas de austeridad para cumplir esos compromisos.

Seguro reprochó al Ejecutivo conservador de Pedro Passos Coelho ser consciente desde hace meses de la situación del país y no pedir, en octubre o noviembre pasados, un año más para cumplir las metas de déficit sin tantos sacrificios.

Además puso en duda que Portugal sea capaz de rebajar este año el déficit hasta el 4,5% y consideró que "el resultado del sacrificio no está en este momento asegurado".

Según los últimos datos disponibles, el déficit público de Portugal se situó en el primer trimestre de este año en el 7,9% del PIB (3.217 millones de euros) tras subir cuatro décimas respecto al primer trimestre de 2011.

El principal motivo que justificó ese aumento fue la caída de los ingresos por impuestos, debido al fuerte descenso del consumo en medio de la recesión que vive el país.

El Ejecutivo luso preveía aumentar la recaudación fiscal en un 2,9% pero los ingresos han disminuido en mayor proporción que los gastos públicos, entre otras causas por el incremento de los costes asociados a subsidios y políticas contra el desempleo, que ha crecido en Portugal hasta un histórico 15%.

Para cumplir los compromisos del rescate, Portugal adoptó en el último año drásticos recortes de gasto y una subida generalizada de impuestos.

Esas medidas, junto a la fuerte disminución de la inversión pública han contribuido también a aumentar, según los expertos, la debilidad de la economía y el PIB cerrará este año con una caída prevista del 3%.

Portugal acabó 2011 con el déficit público en el 4,2%, muy por debajo del 5,9% comprometido con la UE pero gracias a la transferencia al Estado de 6.000 millones de euros de los fondos de pensiones de la banca privada.

Sin esos recursos extraordinarios, de los que ya no dispone este ejercicio, el déficit público luso habría cerrado el año por encima del 7%, aún así dos puntos porcentuales menos que en 2010 (9,8%).