Mercado laboral en junio

Un buen dato de paro con algún 'pero'

Los buenos datos del mercado laboral en junio tienen también sus sombras. Se trata de las cifras corregidas del efecto estacional -según las cuales el paro habría subido en 18.697 personas-; así como el descenso de los contratos fijos y el escaso uso de los nuevos contratos de emprendedores. Todo ello puede impedir vislumbrar un punto de inflexión en el empleo.

Tras la victoria de España en la Eurocopa ayer se conocieron los datos del desempleo en junio y parecía que se producía una segunda buena noticia para los españoles. El número de parados registrados bajó el mes pasado en 98.853 personas, lo que supuso el mejor dato de la serie histórica de este registro.

A esto hubo que sumar que la Seguridad Social ganó 31.332 cotizantes, superando la barrera de los 17 millones de cotizantes por primera vez en lo que va de año; y sumando cuatro meses consecutivos de ganancias de afiliados.

Sin embargo, el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, lanzaba ayer un llamamiento a la prudencia a la hora de elogiar estos datos, sin duda más positivos que negativos. Pero, según su análisis, las cifras desestacionalizadas -que depuran el efecto del calendario- no han sido tan buenas.

De hecho, descontando la repercusión estacional el número de desempleados en junio, en lugar de registrar la importante bajada manejada ayer por la mayoría, habría subido en 18.697 personas. Y la ganancia de cotizantes de la Seguridad Social habría sido muchísimo más moderada, sólo de 5.100 nuevos cotizantes.

Esto significa que la evolución estructural del mercado no es tan positiva como parece. Si bien, hay otro dato esperanzador que tiene que ver con la Seguridad Social y es que por primera vez desde que a mediados del pasado año comenzara a intensificarse la destrucción de empleo, la caída de la afiliación se ha moderado de forma más significativa, pasando de registrar una caída interanual del número de cotizantes del 3,39% (la más alta desde enero de 2010) al 3,18%.

Habrá que ver, no obstante, si este repunte interanual -el primero desde noviembre pasado- se consolida en próximos meses.

Pero no solo las cifras desestacionalizadas añaden peros a la evolución del mercado laboral. En junio, la industria y la construcción siguieron destruyendo más de 7.500 puestos de trabajo, lo que supone que dos pilares del motor económico continúan perdiendo tejido productivo; que solo arroja algo de luz en el sector servicios y por las contrataciones estivales.

De hecho, si se analiza el dato de los contratos realizados en junio tampoco ofrece cifras muy positivas acerca de la calidad del nuevo empleo; como era de esperar, por otra parte, si se tiene en cuenta que los sectores dónde se ha creado: hostelería, sanidad, , actividades administrativas y comercio.

Así, pese a que hubo un 6,6% más de contratos respecto a mayo, sólo crecieron los contratos temporales (un 7,6%), que supusieron el 93% de los realizados en junio; mientras que los fijos -sólo siete de cada cien- cayeron un 4,6% en comparación con el mes anterior.

Es más, aunque la secretaria de Estado, Engracia Hidalgo, aseguró que el uso del nuevo contrato fijo de emprendedores con un año de despido gratuito, creado en la reforma laboral, "está funcionando", los datos no son tan evidentes. Desde febrero se han suscrito 39.000 de estos contratos, lo que apenas supone uno de cada diez nuevos contratos fijos, que ya de por si representan el 7% de la totalidad de la contratación.

Se trata, en definitiva, de chinas (estructurales) en el zapato que pueden impedir vislumbrar un punto de inflexión en la evolución del mercado laboral, pese a la positiva influencia de la llegada del verano en un país fuertemente condicionado por el sector turístico y de servicios en general.