Preocupa a la entidad el nuevo entorno bancario

Sabadell reclama garantías de competencia frente a la banca con ayuda pública

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, ha reclamado garantías de libre competencia de mercado frente a las entidades financieras que reciban ayudas públicas en el marco del rescate europeo. Ha señalado además que el crédito se reducirá y será más caro por las exigencias de capital y provisiones.

Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell, abogó por medidas para garantizar el mantenimiento de la competencia bancaria entre entidades que no han recibido respaldo público y las que se beneficiarán del rescate bancario solicitado por España y cuya cuantía aún no se ha especificado a falta de que culminen los trabajos de auditorías y pruebas de esfuerzo independientes encargados por el Gobierno.

El presidente del Sabadell da por hecho que algunas entidades recibirán ayudas públicas después de que las consultoras independientes Oliver Wyman y Roland Berger cifraran en hasta 62.000 millones de euros las necesidades adicionales de la banca española en un escenario macroeconómico adverso con una caída del PIB del 6,5% en tres años.

En este sentido, apuntó a que una de las fórmulas que se barajan es articular dicha ayuda a través de los bonos contingentes convertibles, productos de renta fija conocidos como 'cocos' en el argot financiero. "Algunas entidades van a recibir la visita del coco", bromeó el presidente del Sabadell, que participaba en un seminario de la UIMP sobre el euro, su crisis y retos, organizado por la APIE.

A su parecer, el respaldo público no se traducirá, previsiblemente, en la nacionalización de más entidades aparte de las que ya cuentan con una presencia mayoritaria del Estado en su accionariado, están intervenidas o en vías de estarlo: Bankia, Banco de Valencia, CatalunyaCaixa y Novacaixagalicia.

En este escenario, Oliu expresó su confianza en las autoridades de Competencia europeas, por considerar que se trata de "la única buena garantía de que las condiciones de competencia se van a mantener dentro de los criterios", y esbozó a la posibilidad de que se establezcan límites a la expansión comercial y tamaño de las entidades con ayudas.

Entre otras diferencias, apuntó a que las entidades nacionalizadas pueden tener que afrontar un calendario para la desinversión de activos inmobiliarios, mientras que las entidades sin ayudas públicas no están sujetas a obligaciones en este sentido. "Los que no hemos recibido ayudas ya decidiremos el día que en vendemos nuestros activos y a qué precios. No es igual caso para las nacionalizadas", alegó.

El crédito será más caro

Además, Oliu ha advertido de que la concesión de crédito se reducirá y se encarecerá por las mayores exigencias de capital y de provisiones exigidas a la banca para disipar las dudas sobre la salud de sus balances.

Explicó que a los decretos de saneamiento financiero aprobados por el Gobierno en los meses de febrero y de mayo con el fin de reducir el riesgo del crédito vinculado al 'ladrillo' a través de más provisiones, se suman las pruebas de resistencia de los consultores independientes sobre las necesidades de capital en un escenario muy adverso.

"El crédito bancario se va a endurecer y va a ser más caro", sostuvo el presidente del Sabadell durante un seminario sobre el futuro del euro en la UIMP organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y patrocinado por el BBVA.

Según explicó, en el actual panorama, las entidades solventes reducirán el crédito para aumentar sus dotaciones de provisiones y capital, mientras que las nacionalizadas se verán obligadas a hacerlo para devolver los préstamos recibidos con el objetivo de cumplir con las exigencias regulatorias.

Las entidades nacionalizadas "están fuera del control de la racionalidad económica de mercado", dijo Oliu, para quien "no hay otra manera de devolver un préstamo de capital que restringir el crédito", incidió.

En este escenario, el presidente del Sabadell incidió en que la entidad no necesita dinero público y que su capacidad de generación de beneficios le coloca "en una situación absolutamente confortable" para afrontar los retos futuros. "Nosotros no vamos a tener que acudir a recoger dinero público", enfatizó.