Por el riesgo de una caída de consumo y un alza del contrabando

Altadis amenaza con recortes de empleo si se suben los impuestos sobre el tabaco

Altadis, filial de la multinacional británica Imperial Tobacco, puede verse obligada a recortar de nuevo su plantilla si se produce una nueva subida de impuestos que recorte aún más sus márgenes y derive en un mayor consumo de las falsificaciones y el contrabando. Así lo ha reconocido su consejera delegada en un encuentro con la prensa española.

Subida de impuestos y caída del consumo. Esta combinación de ingredientes es la peor receta para la industria tabacalera y esa es precisamente la situación actual. La consejera delegada de Imperial Tobacco, Alison Cooper, reconocía esta mañana en un encuentro con medios españoles que, si el Gobierno sube de nuevo los impuestos sobre el tabaco, su filial Altadis puede verse obligada a recortar la plantilla.

Altadis tiene actualmente en España una plantilla cercana a los 5.000 empleados y dos plantas de producción de tabaco, en Cantabria y La Rioja. Cifra que se eleva por encima de los 56.000 empleos si se tienen en cuenta todos los puestos de trabajo directos e indirectos vinculados al tabaco en España. Cooper explicó que la intención de Imperial, si no cambiara la fiscalidad, es seguir invirtiendo en estas dos fábricas y apuntó que en la factoría de cigarros de Cantabria se acaba de realizar una inversión de 10 millones de euros.

El presidente de Altadis, Dominic Brisby, señalaba que tras los dos cambios de fiscalidad en septiembre de 2011 y marzo de 2012 "las posibilidades de subida de impuestos se han agotado, sólo servirían para incrementar el comercio ilícito y minar los ingresos del Estado. Más impuestos no es igual que más ingresos para el Estado y el Gobierno ya lo ha reconocido porque la última subida fiscal ha deteriorado la recaudación, que este año será menor en 369 millones que a la de 2011".

En su opinión, si el Ejecutivo acomete una subida del IVA hasta el 21%, esta debería compensarse con una reducción del impuesto específico sobre el tabaco, denominado ad valorem, para mantener estables los precios del tabaco y no recortar el consumo. "Veo la presión [por parte de la Comisión Europea] y leo los periódicos pero la subida de impuestos no es la respuesta porque los ingresos fiscales por tabaco están descendiendo", recalcaba por su parte la consejera delegada de Imperial Tobacco.

En este sentido, Alison Cooper descartó que España pueda verse inmersa en una nueva guerra de precios del tabaco. En su opinión, el peligro no viene de las propias tabacaleras sino del contrabando y las falsificaciones que hace unos años estaban prácticamente erradicadas en España y que han vuelto a renacer dado que los fumadores buscan productos más baratos.

En cuanto a la situación en el resto de Europa, la consejera delegada de Imperial Tobacco reconoció que la multinacional ha elaborado un plan de contingencia que incluiría medidas respecto a la tesorería y la contención de deuda, aunque reconoció la dificultad de contemplar todos los escenarios de futuro que pueden llegar a producirse en la zona euro.