Lunes de los Fondos

Convicción para apostar por la Bolsa española

La Bolsa española, como puede observarse en el gráfico central, no solo ha tenido un mal comportamiento general en los últimos años, sino que las caídas se han intensificado en los últimos meses, hasta el punto que la renta variable nacional se sitúa relativamente en lo que va de año como la que peor comportamiento ha mostrado entre todas las Bolsas de países desarrollados. Las voces que apuntan a que el fuerte castigo sufrido es excesivo y que, por tanto, puede ser un buen momento de entrada, se mantienen. Pero incluso se observa un debilitamiento o pérdida de confianza de las mismas, ante los signos de que la recesión puede ser más larga e intensa de lo que se esperaba. Nosotros venimos siendo escépticos durante bastante tiempo sobre un posible buen desempeño de la Bolsa española. No obstante, el gestor de esta semana, Iván Martín, es optimista para el largo plazo, al menos para su propia cartera de acciones españolas. Concretamente, piensa que, con un horizonte de más de cinco años, la cartera del fondo Aviva Espabolsa esta bien posicionada para obtener rentabilidades anualizadas próximas al doble dígito.

La filosofía de inversión del fondo se define muy claramente por la adopción de los principios de la escuela "valor". Iván Martín se muestra como un gran valedor de la filosofía de inversión "valor" que conoció y adoptó al comienzo de su carrera y que incorporó, desde el momento que tomó sus riendas, al fondo de Aviva a finales del año 2005. La filosofía "valor" analiza las compañías en detalle desde un punto de vista de fundamentales (cuentas, ratios financieros, ventajas competitivas, barreras de entrada, etc.) buscando calcular el valor real de un negocio. Una vez obtenido dicho valor el objetivo es pagar un precio ampliamente por debajo del mismo, lo que se conoce como margen de seguridad. El mercado finalmente debiera hacer converger valor y precio, más allá de movimientos de corto plazo, lo que origina una ganancia. Por tanto, esta es una filosofía de largo plazo, alejada del momentum del mercado.

La implementación de dicha filosofía queda reflejada, entre otras cosas, en una permanencia notable de las acciones en la cartera del fondo. Concretamente, con una rotación histórica algo inferior al 30%, ello significa que de media una compañía permanece algo más de tres años en cartera y no es extraño ver acciones concretas, como Viscofan por ejemplo, que llevan en cartera desde el año 2005.

La adquisición de un profundo conocimiento de las compañías en las que se invierte es capital para el gestor y ello implica también aspectos como conocer el equipo gestor de las mismas y asegurase que existe una alineación de intereses entre estos y los de la propia compañía. Un buen ejemplo doble en ambos sentidos son los de CAF e Iberdrola. En la primera, la alineación de intereses siempre ha sido muy fuerte, por lo que ha sido una de las razones por las que el gestor la ha mantenido en cartera (habiendo realizado ventas parciales y recompras durante el camino) a pesar de su extraordinaria revalorización. En el segundo caso, a pesar de la solidez de la compañía, la falta de claridad en esta alineación llevó al gestor a deshacer posiciones.

Iván Martín lidera la gestión del fondo pero tiene el apoyo de un pequeño equipo de dos personas. La cartera típica del fondo es muy concentrada, con apenas 20 acciones y donde se mezclan compañías grandes del Ibex 35 con una presencia bastante destacada de medianas, pequeñas o incluso muy pequeñas compañías. Alguno de los puntos a vigilar es la falta de límites máximos establecidos en cuanto a la desviación con respecto al índice de referencia o límites relativos de exposición a un determinado sector. Otro es la inversión en ocasiones en compañías muy pequeñas con niveles de liquidez en Bolsa muy reducidos. Los niveles de inversión en liquidez por término medio son reducidos (alrededor del 5% del total del portafolio) pero pueden alcanzar en ocasiones hasta el 15%, como sucedió por ejemplo el año pasado.

El fondo ha mostrado un excelente comportamiento, en particular en los últimos 2-3 años, gracias a una acertada selección de valores y a la ausencia de compañías del sector financiero e inmobiliario. El sesgo pequeñas compañías o el nivel de liquidez no explican por si solo el buen comportamiento relativo del fondo, lo que apunta a una buena labor del gestor. Por ello, el fondo puede ser una buena opción para ganar exposición a Bolsa española.