Podría elevar el nivel del endeudamiento público en 62.000 millones

La deuda pública alcanzará en 2013 el billón de euros si mantiene el ritmo actual

Ni el más pesimista de los analistas podía imaginarse hace cuatro años que la deuda pública podría alcanzar el billón de euros en 2013. Ahora, este escenario resulta plausible tras el deterioro de las cuentas públicas registrado desde 2008 y el rescate bancario, que podría elevar el nivel del endeudamiento público en 62.000 millones entre 2012 y 2013.

El Gobierno de Mariano Rajoy informó a Eurostat que la deuda pública alcanzaría los 849.154 millones este año. Si el nivel de endeudamiento mantiene el ritmo de los últimos ejercicios, es decir, se incrementa en torno a 100.000 millones anuales y el rescate bancario se mueve alrededor de los 60.000 millones, España puede entrar en 2013 en el club de los países con una deuda superior al billón de euros. En la UE, se encuentran en este grupo Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.

Es cierto que operar con números absolutos puede resultar engañoso. A día de hoy, el endeudamiento español se sitúa en el 72,1% del PIB, una cifra inferior a la media europea y por debajo de países como Alemania, Francia, Italia o Reino Unido. Sin embargo, el problema es que España está registrando un incremento del endeudamiento muy por encima del resto. Y, si alcanza el billón de euros en 2013 (94% del PIB), ya no podrá presumir de tener una deuda por debajo de la media europea.

El lastre de los intereses

La intensidad con la que España ha recurrido a los mercados en busca de financiación para cubrir su abultado déficit conlleva un aumento de los pagos de intereses. Según la información remitida por Moncloa a Eurostat, el conjunto de la Administración pública -Gobierno central, comunidades autónomas y entes locales- abonará este año 34.646 millones solo en intereses, un 34% más que en 2011. Salvo Estonia, no hay ningún país de la zona euro que haya registrado un aumento igual. Esta cifra podría elevarse sensiblemente después del rescate bancario, cuyas condiciones todavía se desconocen.

La única partida que no se recorta

Tanto el Gobierno central como las comunidades y los ayuntamientos se han lanzado a aplicar ajustes en todas las partidas presupuestarias. El ahorro se ha buscado a través de la rebaja de los sueldos a los funcionarios, la inversión pública y las prestaciones sociales. Todo lo que se ha podido recortar, se ha ajustado. Solo el capítulo tres de los Presupuestos de gasto de las Administraciones -dedicado a pagar intereses- ha seguido una tendencia al alza ininterrumpida desde 2007 y que se mantendrá al menos en los dos próximos años. Es la única rúbrica del Presupuesto que no admite recortes.