Una coalición de Nueva Democracia y Pasok tendría mayoría suficiente para gobernar

Los partidos griegos a favor de respetar el plan de rescate logran la victoria

La eurozona gana tiempo. Con el 60% de los votos escrutados, el partido conservador Nueva Democracia ha logrado vencer las elecciones frente al izquierdista Syriza. Nueva Democracia se llevaría 130 escaños que, sumados a los 33 del socialista Pasok, le daría mayoría suficiente para gobernar y evitar el caos que generaría una eventual salida de Grecia del euro, con el temido efecto contagio en España e Italia.

Los partidos griegos a favor de respetar el plan de rescate logran la victoria
Los partidos griegos a favor de respetar el plan de rescate logran la victoria

Europa respira aliviada. En Grecia han ganado los partidarios de respetar, en la medida de lo posible, los términos del rescate y el fantasma de la ruptura del euro se aleja, de momento. La ley electoral griega da 50 escaños adicionales al ganador de los comicios. Esto significa que Nueva Democracia, liderado por Antonis Samaras, se haría con 130 escaños, según los datos oficiales con el 60% escrutado. Syriza, encabezada por Alexis Tsipras tendría 70 y el socialista Pasok, presidido por Evangelos Venizelos, lograría 33 asientos. El resultado permitiría que Nueva Democracia y los socialistas gobiernen en coalición, ya que rebasaría los 151 necesarios para tener mayoría absoluta.

Los mercados darán hoy su veredicto. "Es, sin ninguna duda, una noticia positiva, porque se elimina un factor de riesgo que tenía consecuencias imprevisibles. La reacción inicial debería ser una relajación de las primas de riesgo. Pero, sobre todo, lo que tenemos es que no hay un problema añadido; el telón de fondo que había el viernes sigue siendo el mismo", opina Félix González, socio director de Capitalia Familiar. "España consigue tiempo para gestionar una situación muy complicada, pero no ha cambiado nada. Por eso, nuestra recomendación sería mantener la cautela respecto a España, especialmente en los valores financieros", añade González.

Nueva Democracia y Pasok son los más abiertamente partidarios de respetar lo máximo posible los términos del rescate, si bien el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, admitía ayer que era "imaginable", una negociación sobre los plazos en los que hay que cumplir los compromisos de déficit, privatizaciones y reformas estructurales, si bien recalcó que el acuerdo vigente "debe seguir siendo válido en su parte más sustancial".

El resultado electoral aleja, de momento, el fantasma de la ruptura del euro

El acuerdo con la troika (UE, BCE y FMI) parte de un escenario de contracción del PIB del 4,8%, que firmas como Bank of America consideran que está obsoleto. "La incertidumbre política ha podido sumir a Grecia en una depresión aún peor", advierte la entidad norteamericana. En un breve comunicado, los ministros de finanzas de la eurozona expresaron su deseo de que la Troika viaje inmediatamente a Atenas para revisar el acuerdo, en cuanto esté formado el nuevo Gobierno.

Las próximas semanas no serán el único match point que tendrá que salvar Atenas, habrá nuevas revisiones en septiembre y diciembre. Las exigencias de Bruselas amenazan con hacer descarrilar la coalición de Gobierno en cualquier momento. "Grecia podrá comprar algo de tiempo, pero no solucionará sus problemas económicos. Pensamos que el país probablemente suspenderá el test del FMI en septiembre", explican desde RBS.

Grecia es manejable para Bruselas, representa un 2,5% del PIB de la eurozona. El peligro es que su salida podría abrir la caja de Pandora y que los inversores pensaran que si Grecia sale del euro, por qué no Italia o España. Este miedo es el que está detrás de la penalización de los mercados. Desde que Grecia solicitó su primer rescate, el 2 de mayo de 2010, el Ibex ha caído un 32%y la prima de riesgo ha pasado de 100 a 543 puntos. La Bolsa italiana ha perdido un 38% y el spread ha pasado de 100 a 448 puntos.

De acuerdo con los datos del Banco de Pagos Internacionales, el banco central de los bancos centrales, la exposición de las entidades financieras alemanas y francesas a las economías española e italiana asciende a 730.000 millones de euros. En el caso particular de España, que mantiene una deuda con la banca internacional de 740.517 millones de euros, Alemania representa el 20% de ese importe y Francia, el 15%. En lo que respecta a Italia, que debe casi un billón de euros a la banca internacional, Francia ostenta un 32% de los pasivos y Alemania, un 26%.

La crisis griega ha agudizado los problemas para España e Italia y ha puesto en evidencia las grietas del proyecto euro, ahora más en peligro que nunca. Por otra parte, la situación también ha acelerado la acción política en la UE. La presión reflejada en los costes de financiación de España e Italia, descabezó en noviembre pasado a Silvio Berlusconi y abrió la puerta al tecnócrata Mario Monti, que, como nuevo primer ministro, ha reactivado las reformas estructurales que la administración Berlusconi iba delatando en el tiempo. En España, el nuevo ejecutivo de Mariano Rajoy, no ha tenido otra alternativa que impulsar una reforma laboral agresiva, acelerar el ajuste bancario con dos reales decretos que obligan a una dotación de provisiones del orden de 80.000 millones de euros.

Al final, España ha claudicado y ha tenido que pactar con la UE un rescate financiero de hasta 100.000 millones de euros, con potenciales consecuencias en el déficit y la deuda pública y que ha llevado a Moody's a rebajar tres escalones la calificación soberana de España, poniendo al país solo un peldaño por encima del llamado bono basura.

La lectura positiva de toda esta situación tan crítica es que en la UE ya se habla en serio del camino hacia una integración bancaria y fiscal. El presidente francés, François Hollande, ha defendido abiertamente la creación de un fondo de garantía de depósitos europeo, que mutualizaría la responsabilidad del sistema financiero. La situación centrará el debate en la reunión del G-20, a la que asistirá invitado el presidente del Gobierno español, que se celebrará hoy y mañana en la localidad de Los Cabos (México).

Triunfo socialista en las legislativas francesas

De acuerdo con los sondeos disponibles al cierre de esta edición, el Partido Socialista francés habría logrado la mayoría absoluta en la segunda vuelta de las elecciones legislativas, consiguiendo 312 diputados, frente a los 289 necesarios para controlar la cámara baja del Parlamento francés. Queda apuntada así la victoria del presidente francés, François Hollande, que el pasado 6 de mayo derrotó a Nicolas Sarkozy en los comicios a la jefatura del Estado. De acuerdo con estos sondeos, la ultraderechista Marine Le Pen lograría entrar por primera vez en el Parlamento, mientras que la ex candidata a la presidencia y ex pareja sentimental de Hollande Ségolène Royal se habría quedado fuera de la Asamblea Nacional.

Por otra parte, Hollande llega a la cumbre del G-20, que se celebra entre hoy y mañana en la localidad de Los Cabos (México), con el anunciado plan de crecimiento para la UE, que prometió durante su campaña electoral. Este proyecto de estímulo económico precisaría de un presupuesto de 120.000 millones de euros.

Los recursos procederían de los fondos estructurales de la UE, del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y, la parte más difícil de llevar a cabo, de una emisión conjunta de bonos que tendrían que realizar los 27 países miembros, según reveló ayer el periódico francés Le Journal du Dimanche.

Según detalla el rotativo, los fondos estructurales representarían 55.000 millones, una parte de la cuál debería ser desbloqueada ya antes de final de año, mientras que la ayuda del BEI ascendería a 60.000 millones más. La partida del Banco de Inversiones se destinaría a desarrollar proyectos de infraestructuras.