Arranca el juicio sobre el proceso concursal

Melancolía en el concurso de Marsans, cuyos acreedores no cobrarán

El juicio por el concurso de Marsans se inicia con la advertencia del administrador de que ningún acreedor cobrará.

Quizá Edorta Etxarandioa, administrador concursal nombrado por la juez en el concurso del grupo Marsans -una de las mayores insolvencias empresariales no inmobiliarias ocurridas en España-, estuviera ayer imbuido por cierto abatimiento. El rescate de la banca española; el empate con Italia; las nubes negras que el lunes cubrían el cielo de Madrid. El barullo que se forma en los juzgados de plaza Castilla, desde donde al alzar la vista se divisa el logo inclinado de Bankia en una de las torres KIO, o las protestas de los funcionarios, que cortaron el tráfico en el paseo de la Castellana, tampoco ayudaban a elevar el ánimo.

El caso es que en más de tres ocasiones Etxarandioa se refirió ayer a la "melancolía" que produce el caso Marsans. Lo hizo durante su intervención en la primera jornada de la vista de culpabilidad del concurso del grupo de viajes, celebrado en el salón de actos de los juzgados de plaza Castilla dos años después de la declaración de insolvencia del grupo, hoy en liquidación.

"La eficacia real de la condena es limitada" y la reparación de la deuda de los acreedores "no solo se ve lejano, sino inviable", manifestó Etxarandioa para explicar la "melancolía" que genera Marsans: aunque el concurso sea declarado culpable los acreedores de la compañía de viajes no cobrarán.

Tanto el ministerio fiscal como la administración concursal de Marsans han solicitado a la jueza, Ana María Gallego, que el concurso sea declarado culpable, lo que supondría el embargo de los bienes de sus administradores -Díaz Ferrán y Pascual y los responsables de la sociedad Posibilitum, que compró Marsans en condiciones poco claras a mediados de 2010- así como su inhabilitación durante 15 años para administrar empresas.

Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, anteriores propietarios de Marsans, acudieron ayer a la vista. No cruzaron palabra y se sentaron a cinco metros de distancia. Los dos años que han transcurrido desde la declaración del concurso del grupo de viajes parecen haber sido más para ambos. El expresidente de la CEOE se ajustó varias veces un audífono en su oreja derecha y evitó con gesto huraño, al contrario que en otras ocasiones, hablar con la prensa. Su socio Pascual estaba visiblemente más delgado que cuando era el dueño del primer grupo de viajes en España, y parecía también afectado por la misma melancolía que pesaba sobre el administrador concursal del grupo.

Los dos empresarios se declararon insolventes prácticamente al tiempo que se declaraba en concurso la compañía, el 25 de junio de 2010. De esta forma, como explicó ayer Etxarandioa, no es posible embargar sus bienes para resarcir a los acreedores de Marsans. En opinión de la administración nombrada por la jueza, el concurso de Marsans se debe a la salida de dinero de la compañía a otras sociedades del grupo, lo que provocó una "monstruosa" falta de liquidez que motivó la insolvencia.

Díaz Ferrán responsabilizó ayer de la quiebra del grupo a la decisión de la Agencia Internacional de Transporte Aéreo (IATA) de prohibir a Marsans vender billetes de viajes. También culpó al Estado argentino de la crisis de Marsans, por la expropiación de Aerolíneas Argentinas, que formaba parte del grupo. "Usted debería saberlo", dijo Díaz Ferrán cuando el abogado de Aerolíneas Argentinas le preguntó por las causas de la crisis de Marsans. La jueza le llamó la atención.

El comprador de Marsans, una firma sin trabajadores

La administración concursal de Marsans ha solicitado a la jueza que declare culpable del agravamiento de la quiebra de la compañía a Posibilitum Business. Esta empresa adquirió Marsans poco antes de que el grupo se declarara en concurso. La firma es una sociedad que en 2010 tenía como objeto social la exportación de animales exóticos, y fue utilizada por el despacho valenciano Aszentia, del empresario Ángel de Cabo, para llevar a cabo la compra de Marsans.

La administración había solicitado la declaración de sus responsables en la vista que se inició ayer y sostiene que el comprador de Marsans era en realidad un liquidador. Pero la abogada de Posibilitum declaró que esta sociedad "no es administradora de hecho ni de derecho de Marsans" y que es una empresa "sin empleados", por lo que difícilmente podría declarar nadie y menos aun ser declarada culpable de nada. A pesar de todo testificó un directivo financiero de Aszentia, José Vicente Roig, que en tono despistado respondió a las preguntas de Etxarandioa.

Aunque la jueza del concurso de Marsans ha reservado el salón de actos de los juzgados hasta el viernes, es posible que hoy o mañana termine el proceso, según fuentes jurídicas.