Emite más del máximo previsto y paga tipos inferiores al secundario

El Tesoro coloca 2.070 millones con demanda sólida

El Tesoro aprovechó el mejor tono de mercado en la sesión de hoy para cerrar con éxito la subasta. Emitió 2.070 millones en bonos a dos, cuatro y diez años tras recibir peticiones totales que superaron en 3,29 veces la oferta. El coste de emsión subió respecto a las colocaciones anteriores pero en el 10 años interés medio fue del 6,04%, inferior al del secundario antes de la subasta.

Un operador de Bolsa frente a la pantalla de cotización del índice Dax de Fráncfort
Un operador de Bolsa frente a la pantalla de cotización del índice Dax de Fráncfort

Examen superado con nota. La subasta de hoy del Tesoro generaba mucha inquietud en el mercado después de que en las últimas semanas la prima de riesgo de España llegara a rebasar la cota de los 500 puntos básicos. Un nivel de alerta roja que hacía presagiar una emisión complicada. Sin embargo, el mejor tono del mercado hoy, que arrancó la sesión con la Bolsa subiendo y la prima de riesgo a la baja (cotizaba en el entorno de 477 puntos básicos antes de la subasta) ante la posibilidad cada vez más cercana de que España logre un acuerdo europeo para sanear el sector financiero, facilitaron la emisión. Finalmente la colocación se saldó con un buen resultado. La demanda, principal termómetro de la confianza de los inversores, superó con creces a la oferta en todos los tramos, y aunque los tipos de interés se encarecieron respecto a las emisiones anteriores, resultaron inferiores a los del secundario en el 10 años, una noticia muy positiva.

El Tesoro había optado por la prudencia al fijarse un objetivo de emisión entre los 1.000 y los 2.000 millones de euros, el más bajo desde la crisis. Una estrategia que ha funcionado hoy y que también ha servido para que el Estado pudiera cumplir con holgura su meta. De hecho, terminó emitiendo 2.070 millones de euros, algo más del máximo previsto.

Las peticiones de los inversores se centraron fundamentalmente en el plazo más corto tal y como estaba previsto. Este tramo había sufrido más en las últimas semanas, entraña menor riesgo y es más propicio para realizar la práctica del carry trade (el uso de los préstamos al 1% del BCE a tres años para comprar deuda a tipos superiores). En concreto en la referencia a 2,5 años (vencimiento en octubre de 2014) el Tesoro emitió 638 millones de euros tras recibir peticiones por 2,717 millones, de 4,26 veces la oferta. Un ratio de cobertura muy superior al de la emisión de abril (3,28). Eso sí, el tipo medio se fijó en el 4,33% y resultó casi un punto superior al 3,46% que se pagó en la emisión de abril. El marginal quedó en el 4,48% frente al 3,52% anterior.

En el resto de referencias la demanda fue menor, aunque también muy superior a la oferta, y los tipos se encarecieron. En la emisión a 4,5 años (vencimiento en octubre de 2016) se colocaron 825 millones a un tipo medio del 5,35%. Una subida respecto al 4,319% que se pagó en abril por una emisión similar aunque el ratio de cobertura en esta ocasión fue ligeramente superior al quedar en 2,52 veces frente a las 2,46 de abril. Las peticiones totales alcanzaron los 2.114 millones. El tipo marginal subió al 5,44% frente al 4,368% anterior.

En cuanto a la emisión a 10 años, la referencia que se utiliza para calcular la prima de riesgo de España, las peticiones resultaron elevadas. En total superaron los 2.000 millones y finalmente el Estado colocó 611 millones. Un ratio de cobertura de 3,29 veces superior al 2,42 de la última emisión a este plazo en abril. Una noticia que se recibió con optimismo en el mercado puesto que pone de relevancia la confianza de los inversores en un plazo que se considera más arriesgado. El interés suscitado permitió, además, que el tipo medio de la subasta se saldara en el 6,04%, inferior al 6,14% al que cotizaba este bono en el mercado secundario minutos antes de la subasta. El marginal quedó en el 6,1% frente al 5,77% de la emisión de abril, el más alto del ejercicio.

Los acontecimientos de los últimos días han resultado decisivos a la hora de suavizar la tensión del mercado. La percepción de que una gran respuesta europea a la crisis está más cerca empieza a calar entre los inversores, algo que permitido que la prima de riesgo de España se reduzca sustancialmente. La rentabilidad del bono a 10 años rozó el 7% la semana pasada pero ahora cotiza ligeramente por encima del 6%. El Tesoro, de hecho, resaltó en un comunicado que los tipos de interés hoy se han "cerrado en el rango medio del mercado secundario de los últimos días", lo que ha permitido que se viera forzado a "pagar un sobrecoste".

El BCE ha contribuido a calmar la situación. La autoridad monetaria no bajó los tipos ayer ni anunció nuevas subastas de liquidez a tres años pero la extensión de la barra libre de liquidez hasta 2013 (mediante subastas semanales, mensuales y trimestrales), así como su compromiso a actuar si la situación se complica han contribuido a suavizar la tensión del mercado. Los inversores entienden que si las cosas empeoran el BCE sacará toda la artillería y entretanto la solución a la banca española, principal problema de España a ojos del mercado, parece cada vez más cerca. Eso sí, primero hay que ver el veredicto del FMI sobre las necesidades del sector así como la valoración que hagan las auditoras contratadas por el Gobierno.