El sector sigue creciendo a ritmo de dos dígitos

El lujo europeo teme a la piratería

El sector del lujo europeo está fuerte, a diferencia de otros sectores, con crecimientos esperados de facturación entre un 7% y un 9% hasta 2014. Pero sus responsables alertan sobre el peligro que supone la piratería a estas marcas, que pueden restar hasta 79.000 millones de euros al año en ingresos.

Fachada de la tienda de Loewe en Valencia
Fachada de la tienda de Loewe en Valencia

Así lo aseguran la asociación europea Eccia en el estudio El valor de la industria cultural y creativa en la economía europea, que se dio a conocer ayer. A esta organización pertenece el Círculo Fortuny español, que agrupa a 14 marcas como Loewe, Lladró, Carrera y Carrera, Natura Bissé o Pagos Marqués de Griñón.

Esta asociación continental advierte que un aumento de la vulneración de la propiedad intelectual en un 5% conllevaría una pérdida de 43.000 millones y 98.000 empleos menos. Si el incremento de la piratería fuese de un 15% llevaría a una caída de 79.000 millones y 180.00 empleos.

En el estudio, realizado por Frontier Economics, también se señala que alrededor de un 70% del mercado mundial del lujo -que engloba productos como coches, moda, hoteles, vinos, comida, yates o muebles- corresponde a empresas europeas. Son las marcas de automóviles de lujo las que más ingresan, alrededor de 206.000 millones al año, seguida de las de bienes personales (moda), con 128 millones y más lejos quedan los establecimientos de descanso (30 millones).

Empresas como Luxottica dependen en un 77% de las exportaciones fuera de Europa (la que más), seguida de Ferragamo (76%), PPR (68%), el gigante LVMH (67%), Porsche (66%) o Richemont (65%).

El sector agregado en Europa factura 440.000 millones, alrededor de un 3% del PIB europeo. Además, da empleo a casi un millón de personas. Las valoraciones de HSBC indican que en 2012 crecerá un 10% y en 2013 un 9%, la misma cifra que calcula Goldman Sachs. Además, el estudio apunta a esta actividad como clave para atraer el turismo, ya que el 50% de las compras de lujo en Europa las realizan ciudadanos de otros países.